Dunquerque, Calais y Boulogne, cuya retención era importante para las
comunicaciones entre Inglaterra y Francia.
Entre 1916 -1917, los alemanes intentaron tomarse los fuertes de Verdún,
sin embargo los franceses logran frustrar sus propósitos. Para ese mismo
año la ofensiva aliada franco-británica empleó el tanque como nueva arma
bélica. Los alemanes pusieron todo el esfuerzo en la guerra submarina,
buscando privar a Inglaterra de recursos para continuar la campaña..
La tercera etapa era la lucha con otros frentes; donde Alemania tuvo que
enfrentar las potencias neutrales más poderosas como fueron Estados
Unidos de América que entró a la guerra el 6 de abril de 1917, a raíz de
la
campaña submarina alemana que le causo muchas pérdidas, por el
hundimiento del submarino inglés Lusitana, donde pereció un gran número
de norteamericanos y sobre todo por la indisposición con Alemania
respecto
del problema mexicano. La ayuda norteamericana a los aliados fue muy
importante puesto que al retirarse Rusia, después de la revolución
socialista, dio margen a que Alemania tuviera tiempo de concentrar su
atención en donde había obtenido las victorias pasadas llegando hasta
Marme.
En este último año, Grecia entró en la guerra como aliada de la Entente.
A
partir e julio de 1918 el káiser Guillermo II huyó a Holanda y los
delegados a
alemanes aceptaron las condiciones de armisticio dictadas por el
mariscal
Foch que implicaban completa sumisión.
En el frente oriental se presentaron los siguientes hechos.
En 1914, los rusos infligieron severas derrotas a los austríacos y
progresaron en la invasión de Prusia Oriental y Austria-Hungría; sin
embargo, el general alemán Hindemburg derrotó completamente a los rusos
en la batalla de Tannenberg.
En ese mismo año, las potencias centrales lograron un nuevo aliado:
Turquía, con la participación se cerró el paso por los Dardanelos,
una de
las principales rutas de abastecimiento entre los aliados del occidente
de
Rusia.
En el año de 1915, Rusia fue obligada a ceder terrenos en Polonia; las
fuerzas austroalemanas invadieron la frontera de Servia y os búlgaros
atacaron a los servios. Italia al unirse a los aliados de Gran Bretaña,
Rusia
y Francia, declaró la guerra a Austria en el empeño de tomarse a
Trieste.