EDITORIAL N°78
AGOSTO - SEPTIEMBRE '97
EDITOR: SARA LARRAIN RUIZ-TAGLE
EDITORIAL
CHILE EN LOS TIEMPOS DEL
HANTA VIRUS
Está claro que el Hanta virus llegó para quedarse. En 1995 fue identificado por una
"virología" argentina, había sido descubierto por primera vez en Corea en
1976. Extrañamente este virus no afecta, a los ratones ni a sus depredadores, sólo es
mortal para algunos humanos.
Poco es lo que se conoce de esta enfermedad, actualmente se está investigando que tipo de
ratones lo transmiten en nuestro país, las últimas informaciones (CDC Atlanta)
indicarían que lo transmite el Colilarga y el Ratoncillo Oliváceo, con un 13% y un 8% de
individuos portadores respectivamente, y las personas contagiadas en su mayoría
estuvieron conviviendo con estos roedores.
El brote epidémico ocurrido en Aisén y los casos aislados surgidos en otros sectores
rurales del país, generó más pánico en Santiago que en los campos del sur, donde
aumentaron los ratones silvestres tras un boom poblacional ocasionado por el florecimiento
de la Quila.
Algunas lecciones sobre este tema a partir de la experiencia de Aisén:
- El exterminio de los
depredadores de estos ratones tales como los zorros, aves de rapiña, etc., ha contribuido
al aumento de estos roedores.
- La deficiente gestión sanitaria y la cultura ambiental nacional, al menos en lo que a
la basura se refiere, puede agravar la situación , pues al no cumplirse con normas
parasitarias básicas, ni el manejo de vectores en los basurales del país, estos pueden
convertirse en focos de riesgo de esta enfermedad en el futuro.
- La prevención y difusión sanitaria, para prevenir la enfermedad ha sido tardía y poco
clara. Así es como a más de un mes del brote epidémico, aún no se logran difundir los
folletos y afiches respectivos a través del país, entretanto continúa la discusión de
si el Hantavirus se transmite de persona a persona o no.
- El brote del Hantavirus ha puesto en evidencia el abandono y las precarias condiciones
de vida que aún existen en las zonas rurales de nuestro país.
- El gobierno no ha sido capaz
de regular la proliferación de negocios oportunistas que publicitan su poder de acabar
con el mal, siendo la población víctima de desorientación y engaño por parte de este
tipo de empresas.
-Las autoridades no han tomado en cuenta las advertencias que desde hace varios años han
realizado las organizaciones ecologistas en relación a: la pésima gestión y manejo de
las basuras, a la destrucción de hábitats donde habita la fauna nativa y su consecuente
desequilibrio, y al escaso control sobre la caza de depredadores, todo ello ha contribuido
al brote del virus
Hanta.
Para situar en su justa medida los impactos del Hanta ante la opinión pública, resulta
interesante contrastar sus reales efectos en relación a aquellos peligros a los que se
expone el habitante de Santiago y otras urbes nacionales. El Hantavirus ha causado 20
decesos en Chile. Las cifras, sin despliegue de prensa, constan de 6.000 muerte por
infarto agudo al miocardio
(ocasionadas por strés, tabaquismo, más otros), casi 5.000 por bronconeumonía (smog,
tabaco, y otros), cerca de 4.000 por enfermedades cerebrovascular (strés más otros),
casi 3.500 por cirrosis hepática (alcoholismo, hepatitis), casi 3.000 por cáncer
estomacal (nitratos y nitritos en alimentos), y cerca de 2.000 muertes por cáncer a la
traquea, brinquios y pulmón (tabaquismo, humo). Es más, estas estadísticas de OMS-SNS
indican que Chile tiene un récord mundial en cirrosis hepáticas que es la segunda causa
de muerte entre los hombres chilenos y que alrededor de siete a ocho mil decesos anuales
obedecen directa o indirectamente al hábito de fumar.
Es evidente que con estas cifras, ¡el Hantavirus es un ratón al lado de un Tiranosaurio!
