ANTE LA VICTORIA, ��ALERTAS!! Por J. Mart�n Gu�dez (Caracas, 6-08-2004)
����� Otros eran los� caminos de las reflexiones que pensaba compartir con mis queridos compatriotas, no obstante, la din�mica de los acontecimientos indica que la reacci�n fascista est� preparando un nuevo asalto. No se exactamente por que caminos vendr�n. Acaso, el desconocimiento de los resultados; actos de violencia poco antes del referendo o quiz�s mediante sabotajes el d�a mismo de la elecci�n, no se. La experiencia ense�a que, cuando las gallinas cantan como gallos es porque se saben bien protegidas. En la confrontaci�n hist�rica entre los Florentinos y las huestes de Lucifer, hemos llevado con orgullo la carga de nuestros principios. Nadie sobre esta tierra puede acusar a un revolucionario verdadero de algo m�s que, ser una persona quien hipoteca su vida y se hace reh�n del amor por los m�s pobres.
����� El revolucionario, para serlo, requiere albergar en el pecho una enorme suma de amor,� una �tica superior, una generosidad y entrega gratuita tales que, en no pocas oportunidades es vulnerable a la maquinaci�n desalmada y amoral de los mercenarios y s�trapas al servicio� del poder olig�rquico e imperial. A estas alturas de nuestra revoluci�n no creo que hemos triunfado en esta dura guerra, al punto que, a�n me emociono y lagrimeo como un ni�o cuando veo las borracheras de alegr�a revolucionaria que con facilidad afecta a los m�s j�venes, pero me repongo, sobre mis propios sentimientos y me recuerdo a m� mismo que todo esto podr�a no ser m�s que un espejismo. Ciertamente, en el balance final, la sangre revolucionaria generosa va ganando batallas por alcanzar espacios m�s humanos para el hombre, pero esas victorias ocurren sobre el martirio de hombres y mujeres buenos y �sobre oc�anos de dolor.
����� �Como no asociar nuestros peque�os-grandes logros de participaci�n y organizaci�n popular al sacrificio de� Livia, Jorge, Argimiro, Lovera, etc.,? El revolucionario tiene que saberlo. Tiene que conocer el costo de sus victorias. Tiene que vivir con la alarma puesta: La reacci�n tiene el poder, el verdadero y aplastante poder, el poder ejercido sobre el hombre enajenado, tiene inmensos medios y ning�n escr�pulo. Para dar el zarpazo no necesita razones, solo la oportunidad. Es un depredador de baja ralea, no conoce la piedad sino el oportunismo cobarde.
����� El revolucionario hace bien en no desmontar las conductas y h�bitos de la clandestinidad. Si se descuida ser� derrotado y con ello atascar� con sangre el reloj de la historia. En ocasiones, tentado por el� cantar de los camaradas sue�o despierto, siento el impulso de ver auroras luminosas y unirme a los cantos, pero, m�s temprano que tarde se me dispara la alarma y no creo del todo lo que sue�o, no creo que estamos al mando, -porque no es verdad- y conservo el buen juicio, veo la posibilidad de que nos den un zarpazo y me horroriza que no tengamos capacidad de respuesta.
����� No hay necesidad de recurrir a la historia, es suficiente con la que estamos haciendo, �alguien duda de la masacre, campos de concentraci�n, torturas y dolor que ten�an reservada para los revolucionarios los fascistas del 11A?, �alguien duda que aquellos son estos, acaso m�s peligrosos y mejor apoyados? En esos momentos son fieras desalmadas sedientas de sangre demandando vidas y humillaciones.
����� Hoy, a pocos d�as de la batalla de Santa In�s, la algazara descontrolada de las hienas, sabi�ndolas cobardes, disparan en m� la alarma revolucionaria. Van jugando a Rosalinda y tienen cartas marcadas, dados cargados, hiel en el coraz�n y veneno en las arterias. Camaradas: perm�tanme compartir con Uds., un viejo recuerdo que conservo como talism�n encantado. Ten�a yo, los 17 a�os de todos, colores, amor, nubes de algod�n de az�car y un mural de la Sierra Maestra impreso en las retinas del alma. En la tardecita corr�a presuroso a la Plaza P�rez Bonalde, para o�r extasiado a un viejo "rojo" espa�ol y sus cuentos de la guerra. Un d�a, como el viera la dificultad que yo ten�a para reconocer tanta maldad en el fascismo. El fascismo de los dos tiros en las nalgas a Federico, "por maric�n". El fascismo de MillanAstray, o Jos� Antonio Primo de Rivera, el de Franco y el Cardenal Taranc�n. Este viejo luchador, viendo mi desconcierto, me pregunt�:�Qu� te pasa?, yo le respond�: "pero al menos la conciencia no los dejar� dormir" y el viejo profesor Garc�s, -que as� se llamaba-� me respondi�:-�no! �no! �joder madura! �Qu� les va a doler lo que no tienen!.
����� No aspiro sino a ser realista en esta lucha, pero hay algo en todo esto que me herir� el resto de mi vida sin soluci�n ni respuesta sino lo digo. �C�mo hemos permitido que los mismos, -no s�lo los mismos intereses, no, sino los mismos hijos de p?- sean los que hoy conspiran?, �Nadie recuerda las boletas con el auto de detenci�n firmado en blanco para allanar, torturar, apresar, de las huestes de la Digepol o la �Sotopol?. Vamos a ver. �No han sobrado argumentos para haber metido en cintura a los due�os de medios, aut�ntica punta de lanza de la conspiraci�n?, �No los vemos, incansables, hacer propaganda de guerra y llamar por activa y por pasiva a golpe militar? �No hay un juez revolucionario que haga valer el estado de derecho? �Para que sirve CONATEL?, �No son p�blicos y notorios los delitos cometidos por el Sr. Granier de RCTV, el Sr. Cisneros de Venevisi�n, el Sr. Garz�n de Consecomercio, el Sr. Lope Mendoza, de Conindustria, el Sr. Jos� Lu�s Betancourt de Fedenagas, y todo los dem�s conspiradores?, �Es que habremos de esperar a que sean estos mismos se�ores los que con total impunidad masacren al pueblo bolivariano de nuevo?.
����� Compatriotas, seamos c�ndidos como palomas, -eso est� en nuestra vocaci�n- pero sagaces como serpientes para dar un escarmiento inolvidable a estos delincuentes. Vamos a movilizar las organizaciones y� redes populares. Alerta hoy m�s que nunca.�
J. Mart�n Guedez
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