| EE.UU., O LA MALDICI�N DE FRANKESTEIN, por Mart�n Gu�dez | ||||||||
| ������ En cualquier juego los �xitos y fracasos dependen en alguna medida de los errores del adversario. Si alg�n error es fatal por antonomasia este es el de la arrogancia. La soberbia ciega y no permite conceder una sola virtud al contrincante. La arrogancia conduce a una sobreestimaci�n de las propias fuerzas y la consecuente subestimaci�n, hasta el paroxismo de la negaci�n absoluta del otro. | ||||||||
| ������ En general de ese mal han adolecido todos los imperios. Pareciera una enfermedad propia de la potencia desmedida, no obstante, de los conocidos imperios mundiales que han existido a lo largo de la historia ninguno ha sido tan definitivamente m�s torpe, m�s lerdo y ciego que el imperio estadounidense. Una paradoja amarga, porque su torpeza pareciera ser inversamente proporcional a su poder�o. Han llevado a la perfecci�n la maldici�n de Frankestein. | ||||||||
| ������ Sus ide�logos y estrategas no aciertan a�n cuando tengan todos los cupones de la loter�a. Es sorprendente el grado de estulticia de la pol�tica imperial estadounidense. Estimulan el advenimiento del nazismo en Alemania para oponerlo como perro de presa propiciatorio a la amenaza de la revoluci�n sovi�tica, -su verdadero enemigo- y no bien el can se siente fuerte firma un pacto de no agresi�n con la Uni�n Sovi�tica y voltea sus colmillos hacia occidente y el sionismo. | ||||||||
| ������ M�s recientemente el rosario de desprop�sitos es espl�ndido. Temerosos de la herencia nacionalista de Torrijos en Panam� crean un monstruo con sable en Noriega para terminar destruy�ndolo poco despu�s dada la inmanejabilidad del t�tere. Fortalecen y arman, -con las mismas armas qu�micas que despu�s andaban buscando- a SaddamHussein para enfrentarlo al ?demonio? del fundamentalismo chi�ta establecido en Ir�n y representado por el Ayatol� Jomeini. Propician el exterminio de miles de personas en el brutal enfrentamiento de Iraq e Ir�n, para terminar atacando a su antiguo socio en la guerra del golfo de 1991 y la actual invasi�n y ocupaci�n de Iraq. | ||||||||
| ������ En momentos en que Rusia manten�a invadido Afganist�n apoyan a los Talibanes y crean el actual ?monstruo del terrorismo? llamado BinLaden para oponerlos a los rusos y poco despu�s sufren la cruel mordida del perro insumiso en las Torres Gemelas. Salir a castigar, a como diera lugar, al Movimiento Talib�n y BinLaden empe�� al imperio en una nueva guerra de car�cter global contra el terrorismo de la cual dif�cilmente saldr�n bien librados ni ellos ni el mundo. | ||||||||
| ������ Toda una cadena de idioteces. No son capaces de anticipar m�s all� de una jugada en este complejo tablero de ajedrez al cual los obliga su condici�n de superpotencia econ�mica y militar. En estos momentos el mundo asiste a un nuevo desprop�sito. Las ?elecciones libres? en Iraq han sido vendidas como la quinta esencia de la habilidad imperial y como un rotundo �xito. La realidad es otra y comenzar� a mostrar su verdadero rostro en muy poco tiempo. | ||||||||
| ������ En las elecciones ?libres? iraqu�es la Alianza Unida Iraqu� ha barrido con sus m�s cercanos rivales. Esta Alianza, cuyos dirigentes mantienen estrechos lazos con la dirigencia religiosa iran�, est� formada por una coalici�n chi�ta unida en torno al Gran Ayatol� Al� al-Sastani. Dentro de la coalici�n, los dos partidos m�s poderosos son el Consejo Supremo de la Revoluci�n Isl�mica y Dawa, ambos partidos religiosos apoyados, -casi dirigidos- por Ir�n. | ||||||||
| ������ La coalici�n moviliz� su gente para llevarlos a las urnas y alcanzar el poder. Sin duda los grandes perdedores han sido los monigotes respaldados por EE.UU. Los chi�tas no han llegado al poder para tolerar la presencia de un ej�rcito invasor en su patria. El futuro inmediato se le pone color de hormiga al imperialismo gigante y torpe. Las amenazas de EE.UU., contra Ir�n, incluso el permiso que Bush ha dado a Israel para que bombardee las instalaciones nucleares iran�es auguran futuros enfrentamientos entre el gobierno chi�ta y el imperio. En particular el Consejo de la Revoluci�n Isl�mica responde a los dictados de Teher�n. | ||||||||
| ������ Si Ir�n, como todo parece indicar, sufre de ataques directos o indirectos de EE.UU., es claro que contar� con un apoyo incondicional del nuevo gobierno iraqu�. El primer campo de batalla, en esa eventualidad, no ser� Teher�n sino, de nuevo, Bagdad. El Ayatol� Sistani, el l�der de mayor influencia en la comunidad shi�ta y, sin duda, el hombre m�s influyente en el nuevo gobierno, no s�lo es un fiel seguidor de la dirigencia religiosa iran� sino que naci� en Ir�n. | ||||||||
| ������ Una vez m�s, para bien del mundo a la larga, aunque en el corto plazo deba sufrir los embates de este gigante torpe, EE.UU., estar� cavando su propia fosa. Realmente es dif�cil encontrar a todo lo largo de la historia humana un cat�logo m�s completo de brutalidad y estulticia. | ||||||||
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