UN DIA PARA RECORDAR.
Por: Pedro
Villanueva (PEVIME)
Promoción 2001
1964 Don Rigoberto
Villanueva, mi padre sé había retirado dos años
atrás de la compañía de mármol SIMOSA.
Doña Teofila
Manrique mi madre, comenzó a soportar los
cambios económicos y la escasez de dinero en
muestra casa de la Av. Miraflores del distrito
residencial de Barranco. Sé comenzó por vender
poco apoco los enseres de la casa para poder
subsistir.
Doña Teofila
valiente mujer que con sus 7 hijos menores
decidió vencer a la adversidad, apoyando a su
esposo en la lucha diaria por sus hijos, se puso
a trabajar en un mercado. Para evitar las
habladurías de la vecindad y sin permiso de su
esposo, sin que nadie sé de cuenta invadió en la
pampa de Comas.
Fue así como una
mañana todo cambio en mi vida no estaba en el
distrito jardín de Barranco, estaba en la falda
de un cerro lleno de piedras llamado Comas. Una
estera era el techo y la cama un colchón en el
suelo.
Doña Teofila se las
ingeniaba para alimentar a sus hijos. Recuerdo
que mi primera comida se cocina quemando una
enorme Biblia, por que no teníamos combustible
ni leña, pienso que Dios nos perdono por que
teníamos hambre, fue la comida más rica que
había probado, sabia a dioses.
Mi padre don
Rigoberto nos encuentra a los 3 días, nos había
estado buscando todo ese tiempo trajo fruta y
pan, la abrazo a mi madre y le pidió que
retornemos a Barranco y ella delicadamente le
pidió que descansara esa noche con nosotros.
La primera noche que
paso mi padre en Comas llovió y llovió y como el
techo era de estera pasaba la lluvia y nos
mojaba. Para protejernos del frío y del agua nos
refugiamos bajo la mesa.
Al amanecer de ese
día mi padre, a pico y lampa, comenzó romper el
cerro y construir nuestra casa en Av. Puno 2780
Km. 11 Comas, con todas sus fuerzas y con todo
el amor del mundo para su familia. Tanto amor
pero tanto amor tuvieron nuestros padres, que en
Comas nacieron 5 hermanos mas, ahora somos 12.
Lima 7 de
Diciembre de 2001.