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The Guardian, 29 de Abril de 2002
La marina norteamericana "ayudó al golpe en Venezuela"
Duncan Campbell (desde Los Angeles)
Desde el pasado mes de Junio, los Estados Unidos habían estado considerando un golpe para derrocar al presidente electo de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró ayer un ex-oficial de inteligencia norteamericano.
También se ha dicho que la marina norteamericana ayudó con "inteligencia", desde sus barcos en el Caribe, al golpe abortado que ocurrió en Venezuela el pasado 11 de Abril. Asimismo, está surgiendo evidencia que da cuenta de cuentas bancarias norteamericanas y apoyos financieros a participantes claves en el golpe.
En Venezuela, ambas partes se acusan mutuamente de la violencia que rodeó al golpe.
Wayne Madsen, ex-oficial de inteligencia de la marina norteamericana, le dijo ayer al Guardian de Londres que agregados militares norteamericanos habían estado en contacto con miembros de la Fuerza Armada Nacional venezolana para examinar la posibilidad de un golpe.
"Primero supe que el Coronel James Rogers [el militar asistente de la agregaduría ahora establecida en la embajada norteamericana en Caracas] había viajado al país en Junio para crear el escenario," dijo ayer Mr. Madsen, un analista de inteligencia. "Algunos agentes antinarcóticos también estaban envueltos."
Dijo que la marina estaba en el área de operaciones desconectada del golpe, pero entendió que habían asistido con señales de inteligencia mientras éste se desarrollaba.
Mr. Madsen también dijo que la marina ayudó con comunicaciones dándole apoyo a los militares venezolanos, enfocándose en las comunicaciones hacia y desde las misiones diplomáticas en Caracas de Cuba, Libia, Irán e Irak: cuatro países que han expresado su apoyo a Chávez.
Los barcos de la marina, en ejercicios de entrenamiento en el área, estaban supuestamente puestos en alerta en caso de que una evacuación de ciudadanos norteamericanos fuera requerida.
En Caracas, un congresista acusó al embajador de Estados Unidos en Venezuela, Charles Shapiro, y a dos militares agregados a la Embajada, de estar involucrados en el golpe.
Roger Rondón asegura que los oficiales militares mencionados, (James) Rogers y (Ronald) Maccammon, habían estado en el cuartel militar de Fuerte Tiuna con los líderes del golpe durante la noche del 11 al 12 de Abril.
Y al referirse a Shapiro, Rondón dijo: "lo vimos dejar el palacio de Miraflores, todo risas y abrazos, con el dictador Pedro Carmona Estanga [quien fue instalado por los militares por un día]… [Su] satisfacción era obvia. La participación de Shapiro en el golpe de estado en Venezuela es evidente."
La embajada norteamericana desestimó los alegatos y los consideró "ridículos". Shapiro admitió haberse reunido con Carmona el día después del golpe de estado, pero dijo que le pidió restaurar la Asamblea Nacional, la cual había sido disuelta.
Carmona le dijo al "Guardian" que tal consejo nunca le fue dado, aunque reconoce que la reunión sí se llevó a cabo.
Un vocero de la embajada norteamericana dijo que no había personal militar de la Embajada en el Fuerte Tiuna durante los períodos cruciales del 11 al 13 de Abril, aunque dos miembros de la oficina de agregaduría de defensa de la embajada, uno de ellos el Coronel Rogers, circuló en su vehículo, alrededor de la base en la tarde del 11 de abril, para verificar si estaba cerrada.
Rondón también asegura que dos hombres armados extranjeros, uno norteamericano y el otro salvadoreño, fueron detenidos por la policía de seguridad durante las protestas antichavistas del 11 de abril, donde 19 personas resultaron asesinadas, la mayoría de ellos por francotiradores que disparaban desde azoteas.
"No han aparecido más por ningún lado. Presumimos que a estos dos caballeros le otorgaron algún tipo de salvoconducto y pudieron abandonar el país, " dijo.
Los miembros de la Fuerza Armada Nacional que coordinaron el golpe han asegurado que lo hicieron porque temían que Chávez estaba tramando un ataque a las protestas civiles que se le oponían.
Los opositores de Chávez manifiestan que hombres armados, pro-Chávez, dispararon contra la protesta, mientras que los que lo apoyan dicen que los disparos fueron ejecutados por agentes provocadores.
Durante el pasado año, los Estados Unidos han dirigido cientos de miles de dólares en ayuda financiera a grupos opositores de Chávez en Estados Unidos y Venezuela, incluyendo a la organización sindicalista cuyas protestas originaron la chispa que produjo el golpe. Los fondos eran provistos por el "National Endowment for Democracy", una agencio no-gubernamental creada y financiada por el congreso norteamericano.
La comisión de derechos humanos del Departamento de Estado está ahora examinando si uno o mas receptores del dinero han podido haber estado activos durante el complot contra Chávez.