Red Bolivariana, 26 de Septiembre de 2002

¡No pensaron en ello!

Juan Vicente Gómez Gómez

Durante más de una semana estuvieron calentando el ambiente. Prensa, radio, televisión e Internet se hicieron eco de que para el 20 de septiembre era la cosa.

¿Cuál cosa? Pues que los militares habrían de hacerle caso a la sociedad civil, y que ante la gran arremetida de ella sacarían a Chávez de Miraflores, de nuevo artículo 350 de la Constitución por medio. Por allí andaba un tal Peña (otro Peña que ni a grano de arena llega) Esclusa con su aflautada y chillona voz (me recuerda los sonidos que salen de una flauta dulce, cuando un carajito de 7 años está aprendiendo a tocar el instrumento) anunciando que el viernes 20 de septiembre Venezuela se vería liberada de su obsesión, es decir de Chávez, que es la única obsesión de "Grano" Esclusa.

Y como para ganar indulgencias (sueña en el día en que habrá de recuperar con creces lo invertido),se gastó sus buenos reales (¿serán de él...) imprimiendo miles de volantes, de un verde descolorido, que se repartieron en algunas zonas del Este de Caracas, esencialmente en aquellas en las que el pueblo bolivariano no hace presencia, ya que en la otras (o sea, en la que los bolivarianos son multitud), ¡ni de vaina!

No contento con el volante, en forma de remitido publicó el texto en la prensa. No sé si en toda, en todo caso lo vi en la pagina D-3 de El NaZional del martes 17 próximo pasado. Ocupaba tres cuartos de pagina, o sea más de siete millones de bolívares le costó la gracia, no a él, sino a Miguel Enrique Otero Castillo, quien no me cabe la menor duda dio la orden de que no se lo cobrasen. Después de todo son caimanes del mismo caño.

En el volante, y por ende en el remitido, Fuerza Solidaria (la que a partir de hoy he de renombrar DEBILIDAD SOLITARIA) le pedía a los militares que actuasen ¡YA! Lo habrían de hacer después de la vigilia que se estaba convocando a las puertas de la Base Generalísimo Francisco de Miranda, a partir de las 3 de la tarde del viernes 20.

Pero resulta que el Gobierno se les anticipó (guerra avisada no mata soldado), por lo que destacó a la Guardia Nacional en los aledaños de la base militar y allí no se habría de permitir ni una vigilia, ni un ayuno, ni nada que oliese a manifestación; mucho menos a Polichacao, Polibaruta o Polipeña. Tampoco contaba "Grano" Esclusa con que los órganos de inteligencia del Estado habrían de cursarle una invitación, para que explicara ante las autoridades competentes de cómo era eso que estuviese llamando públicamente a subvertir el orden Constitucional.

Y a las tres de la tarde la gente de Debilidad Solitaria se congregó frente a las puertas de la sede de PDVSA en Chuao. Hace cinco meses allí se vio a una multitud reunida, pero este viernes 20 no había allí más de 100 personas, soy generoso en mi apreciación. En medio de esa "multitud" destacaba una mujer. Flaca, algo más que fea y exaltada ella, con un pito en la boca (¿será esta la única manera que tiene para poder tener un "pito" entre sus labios?) y tocada con un sombrero de paja, al que pareciera que un perro le hubiese arrancado un tajo. Ella no es otra que la misma que estuvo hace días en las puertas del IPSFA en Los Chaguáramos, a la que, según ella, le dieron una trompada que le descuajaringó la mandíbula, al menos esto fue lo que le dijo a Napoleón Bravo (la verdad es que el nombre y apellido escogidos para su alías le quedan grandes) al día siguiente. Y desde ese día no ha dejado de aparecer en cualquier "arrocito" de la oposición. Eso sí, con el mismo mutilado sombrero cubriendo su testa.

Allí a gritos pidieron... para que decir lo que pidieron, sería repetir una sarta de lugares comunes. Con lo que no contaban es que la Guardia Nacional, apostada en las puertas de PDVSA y sus aledaños, les diera la orden de retirarse. Como no lo hicieron, tras el tercer aviso, les lanzaron unas cuantas granadas lacrimógenas ¡Por fin, los sifrinos saben lo que es eso!. Había que verlas caer fulminadas por los gases y patalear en medio de la calzada, parecían cucarachas padeciendo los efectos del más exterminador de los insecticidas. Mientras que lo hombres tosían y lloraban a mares (¡carajo!, los hombres no lloran, que nos decían nuestros padres). Ellos y ellas deberían cursar un post grado con los encapuchados de la Universidad Central de Venezuela, para que les enseñen cómo protegerse del efectos de los gases lacrimógenos. Cuando resucitaron de entre los gases, que no de entre los muertos, querían comerse los micrófonos y cámaras de las televisoras, e improperio va e improperio viene, les dejo adivinar a quiénes estaban dedicados los improperios.

Ya a final de la tarde "Grano" Esclusa se había despedido de sus anfitriones, y rodeado de micrófonos y cámaras se enteró de lo que estaba pasando en Chuao. Sin pensarlo dos veces procedió a convocar a toda la "sociedad civil" para que se fuera a la Plaza Francia de Altamira, que él se arrancaba ya para allá.

Y llegó a la Plaza Francia. Y no había nadie allí, ni siquiera un fotógrafo de "Así es la noticia"

¡Cómo habría de haber alguien!, si a esa hora del viernes 20 de septiembre estaba comenzando la transmisión del "Miss Venezuela"!

Tan bien planificado que lo tenían todo. En lo único que no pensaron es que en Venezuela es imposible dar un golpe de Estado si el día fijado para él coincide con el "Mis Venezuela", con la Serie del Caribe, con una final de la "Champions League" entre el Real Madrid y el Milan, con los Carnavales o con Semana Santa.

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