ONU, 13 de septiembre de 2002

Palabras del Ciudadano Presidente de la Repúblicar Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías en la 57ma. Asamblea de la ONU

Hugo Chávez Frías

Aclaratoria: la transcripción se realizó a través de la señal de televisión, por lo que se pueden apreciar las interrupciones que ocurrieron durante la transmisión.

Presidente Chávez: ...Pero al mismo tiempo, señor Presidente, insistimos desde Venezuela en la necesidad de reconocer la complejidad que encierra la preocupante situación que se vive hoy en el mundo, la condena frontal al terrorismo tiene que ir acompañada, necesariamente -y por una razón ética, por una razón moral- por una condena igual de contundente a las causas y a los procesos que han convertido al mundo en una suma infinita de excluidos, que han erigido en el mundo el reino de la injusticia, de la desigualdad y de la pobreza. Escrito está en el Libro de los Siglos, que recoge la palabra de Dios: "El único camino a la paz es la justicia". La condena firme al terrorismo, señor Presidente, señoras y señores, tiene que ir también acompañada de una infinita voluntad política de los líderes del mundo, para reconocer por ejemplo que el sistema económico internacional imperante hoy actúa como un combustible para los incendios, pues basado en la doctrina perversa del neoliberalismo salvaje genera cada día más miseria, genera cada día más desigualdad y genera cada días más desesperanza en los pueblos pobres del planeta. Cada minuto, por ejemplo, mueren 17 personas de hambre en el mundo. Y si cumpliéramos con todos los compromisos asumidos para luchar contra la pobreza, tardaríamos 130 años para erradicarla del planta, según cifras extraídas del último informe -muy reciente- del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

La condena al terrorismo, señor Presidente, debe ir acompañada de un proceso de toma de decisiones que permitan acelerar la marcha en la batalla, en la guerra, en la guerra, sí en la guerra, pero contra la pobreza. Es por ello que Venezuela ha venido proponiendo, primero en Monterrey, luego recientemente en Johannesburgo, la necesidad de crear un Fondo Humanitario Internacional, fondo humanitario que se podría alimentar de recursos provenientes, por ejemplo, de un porcentaje del gasto militar del planeta; Fondo Monetario Internacional que se podría alimentar, por ejemplo, de un porcentaje de los ingentes recursos, de un porcentaje de los miles de millones de dólares que los países pobres, que los países en desarrollo transferimos anualmente al mundo desarrollado, a través del mecanismo también perverso de la deuda eterna, más que externa.

América Latina, por ejemplo, hay que recordarlo desde América Latina, y estoy seguro que los países del África y del Asia pudieran contar casi lo mismo, América Latina en 20 años, los últimos del Siglo XX, ha cancelado más de 2 veces su deuda externa, y resulta que hoy debemos más que cuando comenzó el proceso perverso. Me parece justo que ante la situación que vive el mundo, ante el camino tenebroso por el que vamos, este tema sea debatido, y porqué no pensarlo, un porcentaje de esa deuda eterna transferirla a un Fondo Humanitario Internacional. Fondo Humanitario Internacional, señor Presidente, señoras y señoras, que pudiera también alimentarse por los dinero incautados al narcotráfico, que tanto daño le hace al mundo; por los dineros incautados a los corruptos, que se han llevado miles de millones de dólares de los países pobres. Aquí Venezuela tiene una lista, por ejemplo, para suministrarla a los cuerpos policiales del mundo para ir por ellos, y para rescatar miles de millones de dólares y transferirlos a un Fondo Monetario Internacional, el cual también pudiera alimentarse por recursos provenientes de un impuesto que en justicia se pudiera gravar a las grandes transacciones de capitales especulativos. Y en fin, de algunas otras fuentes pudiéramos, pero eso requiere por supuesto, señor Presidente, una decisión de alto nivel político mundial.

Hoy, ante el drama mundial insistimos desde Venezuela en ello, y pedimos a Naciones Unidas un debate sobre este tema.

En Johannesburgo, por ejemplo, que hicimos un interesantísimo debate en una mesa redonda, en varias mesas redondas, allá donde estuvo Venezuela discutíamos este tema, y nos dio mucha alegría presenciar el logro de un consenso entre los jefes de Estado y de Gobierno allí presentes, y el apoyo a esta idea; voy a recordar por ejemplo el apoyo que le dio a esta idea el Presidente de la hermana República Federativa del Brasil, Fernando Enrique Cardoso, cuando reflexionaba en las mesas redondas de Johannesburgo acerca de la necesidad de crear instrumentos como estos, dado que los mecanismos financieros internacionales que hoy existen no están capacitados ni son para nada suficientes en la lucha contra la pobreza, flagelo que azota a la humanidad.

Habló Cardoso, señor Presidente, recordando por ejemplo el Plan Marshall, que se aplicó para rescatar sobre todo la Europa de la postguerra, creo que hoy harían falta en el mundo cientos de planes Marshall para rescatar a los pueblos del tercer mundo de la muerte y de los infiernos...

Pero así como condenamos, señor Presidente, el terrorismo mundial y sus causas, también he venido a esta Asamblea General, a nombre del heroico de Simón Bolívar, a denunciar en voz alta otros tipos de terrorismo, y otros tipos de causas. En Venezuela, señor Presidente, en Venezuela, señoras y señores, fue desatado un proceso de terrorismo sistemático planificado, que hizo irrupción violenta, abierta y sangrienta un día 11 también, pero no de septiembre, sino de abril de este año 2002, hace 5 meses, día aquel en el que un golpe de Estado fascista derrocó al Gobierno legítimo que me honro en presidir, para luego instalar una brevísima dictadura que llenó de terror las calles, las ciudades y los pueblos de nuestra querida Venezuela.

¿Cuáles fueron las causas de aquel cruento y terrorista golpe de Estado? Que causó decenas de víctimas, de muertos, y centenares de heridos, todavía hoy recuperándose de sus gravísimas heridas, pues sencillamente un Gobierno democrático, un Gobierno legítimo, elegido por un pueblo, pero un Gobierno que ha asumido un compromiso de democracia revolucionaria y de transformación política, económica y social; un Gobierno, señor Presidente, que ha asumido con mucha firmeza y con mucha seriedad los postulados de las Naciones Unidas, un Gobierno que ha asumido la tarea de desarrollar acciones sociales transformadoras para llevarle justicia a nuestro pueblo, igualdad a nuestro pueblo; un Gobierno que ha duplicado el presupuesto a la educación en menos de tres años, un Gobierno que ha duplicado el presupuesto a la salud, un Gobierno que ha logrado disminuir en 10 por ciento la desnutrición infantil, un Gobierno que ha incrementado en diez por ciento el acceso del pueblo al agua potable, un Gobierno que ha disminuido la mortalidad infantil de 21 por 1.000 a 17 por 1.000; un Gobierno que ha incrementado en más del 30 por ciento el acceso de los niños y los jóvenes a la educación pública, gratuita y obligatoria; un Gobierno que ha detenido el proceso perverso privatizador, neoliberal y salvaje de la educación, de la salud y de la vida; un Gobierno que ha comenzado a disminuir la pobreza y la marginalidad en un país lleno de riquezas, pero que fue gobernador por unas élites insensatas e insensibles; un Gobierno como ese pues fue derrocado por una alianza fascista de sectores privilegiados, de sector golpistas que utilizaron el terrorismo mediático, y ese es un tema señor Presidente que creo necesario discutir hoy en el mundo, pocos se atreven, yo invito a que nos atrevamos a discutir el tema de lo que es la utilización de los medios de comunicación social en el mundo, el caso venezolano es un caso especial para ser estudiado, unos medios de comunicación, valiéndose de la libertad de expresión, valiéndose de la libertad de prensa, apoyaron el golpe, manipularon a una sociedad; y luego lo más horroroso, cuando el pueblo reaccionó contra la dictadura, silenciaron la reacción popular y dejaron de transmitir imagen alguna de lo que estaba ocurriendo en Venezuela, caso especial para ser estudiado acerca de la ética de los medios de comunicación.

Hace poco decía un gran escritor e intelectual latinoamericano y del mundo, el uruguayo Eduardo Galeano, el autor aquel de las "Venas abiertas de América Latina", hablando del tema de los medios de comunicación en el mundo, decía Galeano una gran verdad...

Interrupción...

Presidente Chávez: ....y lograron una alianza muy poderosa que logró derrocar el Gobierno, que logró hacerme prisionero e incomunicarme durante casi 48 horas en una isla del Caribe, un golpe fascista que eliminó Asamblea Nacional, que eliminó en un decreto los poderes públicos, eliminó el Poder Judicial, que detuvo y envió a prisión a diputados, gobernadores y alcaldes elegidos por el pueblo; sin embargo, a pesar de todo eso ¡oh Dios de los oprimidos! a las pocas horas comenzó a ocurrir en Venezuela algo que jamás había ocurrido en la historia de los Siglos, en pueblo o en país alguno, comenzaron a salir a las calles absolutamente desarmados, sólo con el arma de su coraje, sólo el arma de su valor, con la Constitución Bolivariana en alto, millones de hombres, millones de mujeres, millones de jóvenes, exigiendo respeto a su dignidad, y ¡oh milagro de Dios! en menos de 48 horas aquel heroico pueblo de Simón Bolívar, junto a sus soldados patriotas barrieron la tiranía, restituyeron la Constitución, rescataron al Presidente prisionero y secuestrado, y reinstalaron el proyecto democrático venezolano. ¡Milagro de los pueblos! Sólo los pueblos logran eso, sólo los pueblos unidos, sólo los pueblos conscientes logran derrocar, barrer, con estos intentos fascistas y terroristas. Por primera vez se vio esto en pueblo alguno, en mucho tiempo, es un pueblo que ha recuperado, señor Presidente, su esencia libertadora y su esencia libertaria, es el pueblo que detrás de Simón Bolívar, hace apenas 200 años condujo, unido con los pueblos de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá, la independencia de medio continente americano, es el pueblo venezolano, a quien desde aquí ratifico para siempre mi amor eterno, profundo amor, por su coraje, por su dignidad.

Y desde aquí, desde esta tarima, a nombre de ese pueblo, expreso el agradecimiento profundo y sincero a tantos gestos de solidaridad que desde aquí salieron, desde Naciones Unidas, desde al Organización de Estados Americanos, desde Gobiernos, y sobre todo desde muchos pueblos de América, de Asia, de Europa, de África y de Oceanía, porque en Venezuela está en marcha un proyecto sui generis, comenzando el Siglo, aquí está un proyecto antineoliberal, aquí está un proyecto revolucionario, pacífico y democrático, elaborado en constituyente por el propio pueblo, y hoy defendido por él mismo, e impulsado por él mismo.

Luego de esos acontecimientos, señor Presidente, para ir concluyendo, ya veo que la luz roja se ha prendido.

Los venezolanos sabemos, los venezolanos conocemos -lo que pasa es que hay mucha gente que no ha llegado- conocemos y hemos sentido en carne propia lo que es el terrorismo. Vea, señor Presidente, hace pocos días apareció un vídeo, una prueba más de lo que en Venezuela se planificó, un vídeo donde un periodista internacional hace unas revelaciones, y ese periodista internacional dice que a él lo llamaron el día del golpe, en la mañana, y que mucho antes de que cayera el primer muerto, producto de los disparos de un grupo de francotiradores, algunos incluso extranjeros, que masacraron parte de nuestro pueblo, antes de que cayera el primer muerto, ya los golpistas estaban grabando un mensaje, donde decían que el Presidente Chávez había mandado a matar al pueblo, y que ya iban 6 muertos, mucho antes de se iniciaran los disparos y la masacre a un pueblo indefenso, a una sociedad indefensa.

Pero en fin, afortunadamente esa reacción cívico-militar fue enérgica, rápida, porque el catálogo de horrores que se estaba preparando contra el pueblo venezolano, y que iban a desarrollarse a escala masiva significaba de hecho que una sistemática praxis terrorista iba a ser aplicada contra todo lo que oliera a pueblo, a revolución bolivariana, esta Constitución la derogaron por un decreto, bueno, pensaron derogarla, en menos de 48 horas estaba vigente ya por la rebelión popular-militar pacífica y democrática que barrió con la tiranía.

Ahora, agradecemos pues la inequívoca condena de la comunidad internacional a aquel golpe de Estado, a aquel horror que vivimos unos días en Venezuela. Y ratificamos que nuestro Gobierno, al que los venezolanos han ratificado su confianza en sucesivos procesos electorales, no volvió cortando cabezas ni estableciendo cacerías de brujas, ni haciendo juicios sumarios; volvió como canta el pueblo por las calles: ¡Volvió, volvió, volvió, volvió", es una canción que anda por las calles de Venezuela, apegado estrictamente a nuestra vocación y acción bolivariana humanista y libertaria, apegado estrictamente a nuestra Constitución Nacional, con la Constitución en la mano, volvió de la marea popular, que lo restableció en su sitio junto a la Constitución, y le dio una soberana lección democrática al terrorismo, a los terroristas, al golpismo y a los golpistas. Por primera vez en nuestra historia, en Venezuela, el ganador de un conflicto político -y téngase en cuenta que se depuso una dictadura- no ejerce el derecho de arrasar con los vencidos, sino de respetar a los vencidos, de respetar sus derechos, todos sus derechos humanos. Y hoy este Gobierno, pues, ha convocado a una gran diálogo nacional, a un gran debate nacional, para el cual incluso hemos pedido el apoyo de Naciones Unidas, a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo; para el cual hemos pedido el apoyo de representantes de la Organización de Estados Americanos; y además, hemos pedido el apoyo del Centro Carter, que dirige el ex Presidente Jimmy Carter.

Agradecemos ese apoyo y ratificamos que Venezuela seguirá, orientada por Dios y de la mano de su pueblo, con la Constitución Bolivariana en alto, contribuyendo con el mundo en la búsqueda de caminos alternativos a los modelos económicos que han desatado sobre el mundo el hambre y la miseria; continuaremos contribuyendo modestamente con el esfuerzo de millones, esfuerzo supremo para transformar al mundo y hacerlo viable, para lograr en el más corto plazo posible en este Siglo XXI, la justicia. Justicia, que como dice la palabra de Dios, desde hace miles de años, es definitivamente, señor Presidente, definitivamente amigas y amigos, el único camino a la paz verdadera.

Muchísimas gracias.

Trans.: AZ (TvPrensa 2000, C.A.)

Hosted by www.Geocities.ws

1