Suráfrica, 5 de septiembre de 2002

Intervención del presidente Hugo Chávez Frías en la Quinta Plenaria de la II Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable

Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

Narrador: El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, intervino en la Quinta Plenaria de la II Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable en Johannesburgo, Suráfrica. El presidente Chávez en un discurso franco y directo expuso la necesidad palpable de que las reuniones cumbres no sean para hablar pues necesario es escuchar lo que en el seno de las mismas se debate y los pueblos y sus vanguardias esperan.

Participante: ... representante de la Santa Sede y doy la palabra a Venezuela quien hablará en nombre del Grupo de los 77 y China.

Presidente Chávez: Muchas gracias señor Presidente. Quiero a nombre de Venezuela y a nombre del Grupo de los 77 más China agradecer a usted, al pueblo surafricano las excelentes atenciones prestadas en estos días y el Grupo 77 manifiesta haber hecho una colosal labor, un gigantesco esfuerzo por llegar a los consensos necesarios en esta Cumbre. Debo ser leal, debo ser fiel al sentimiento recogido de un grupo numeroso de Jefes de Estado y más allá de ello seguro que recojo también un sentimiento de numerosas personas que vinieron a Johannesburgo representantes de diversas organizaciones no gubernamentales y otros grupos que luchan por la justicia, que luchan por la paz, que luchan contra la pobreza, que luchan por la dignidad en el mundo entero. Hubiésemos querido mucho más.

Lo digo con espíritu muy autocrítico porque soy un Jefe de Estado y creo que los Jefes de Estado, creo que los Jefes de Gobierno estamos obligados en lo adelante a asumir con mayor profundidad el reto de buscar un nuevo camino para el mundo, creo que los Jefes de Estado venimos a estas Cumbres y debemos exigir mucho más, que se nos oiga mucho más, que se oiga mucho más la voz de los pueblos. Voy a repetir en mi nombre una frase que dije, señor Presidente, en una Cumbre por allá en el Caribe: a veces los Jefes de Estado andamos de Cumbre en Cumbre y nuestros pueblos andan de abismo en abismo, yo en lo personal lo repito, tenía una mucha mayor expectativa de esta Cumbre, después de 10 años de Río llegamos a Johannesburgo pero por ejemplo que recojo de muchas personas que en nuestro plan de acción a pesar de que la mayoría lo hemos solicitado, a pesar de que si consultáramos a la mayoría más del 90 por ciento estaríamos de acuerdo, sin embargo no se establecieron parámetros de tiempo ni metas específicas para algo tan delicado como es la lucha por la vida, hubiese sido maravilloso fijarnos metas y asumir con mayor rigor el compromiso y no dejar de manera tan genérica algo que es tan vital para millones de seres humanos en nuestro planeta.

Por otra parte también nos hemos quedado, señor Presidente, en algunas generalidades preocupantes que pudieran indicar en ocasiones un retroceso más bien de avances logrados en Cumbres y Encuentros anteriores, hablar por ejemplo de la dignidad humana es muy bueno, extraordinario pero sólo en el contexto teórico, desde el punto de vista jurídico hubiésemos preferido hablar o hacer énfasis en el término derechos humanos que es mucho más específico, el derecho a la salud, el derecho a la educación, el derecho al agua potable, el derecho a la vivienda, el derecho a la vida. Algunos aspectos, señor Presidente, que no quería irme a Venezuela sin decirlo, yo le agradezco mucho su gentileza, el esfuerzo que usted ha hecho extraordinario, Suráfrica, su Gobierno, todos los delegados, las delegaciones, los negociadores, embajadores, ministros, expertos, pero creo que nos quedamos cortos, creo que tenemos que acelerar mucho más en los años que viene.

Señor Presidente, ayer hacíamos una mesa redonda de Jefes de Estado y de Jefes del Gobierno y allí debatíamos cara a cara, discutíamos, creo que Naciones Unidas y esto es un mensaje para Naciones Unidas, creo que hay que cambiar radicalmente el formato de estas Cumbres, creo que aquí hay que venir a discutir y a debatir al más alto nivel político los grandes temas de la humanidad. No hay debate, no hay diálogo, parece un diálogo de sordos, a veces señor Presidente, a veces los que nos paramos allá arriba no nos provoca pararnos allá arriba, porque a veces uno está hablando allá arriba y pareciera que nadie está oyendo, pareciera que venimos muchos a leer un discurso, a cumplir una tarea impuesta, creo que en función de los pobres del mundo, en función de esas 17 personas que se mueren de hambre cada minuto en el mundo, nosotros por responsabilidad moral, por ética, por humanismo tenemos que transformar radicalmente el formato de las Cumbres de Naciones Unidas.

Tenemos que venir a debatir, tenemos que venir, señor Presidente, a tomar decisiones, Venezuela modestamente ha hecho una propuesta desde Monterrey y aquí la trajimos y ayer en la mesa redonda donde había más de 40 Jefes de Estado, la mayoría acogió con beneplácito la idea. Recuerdo al Presidente de Brasil, dijo que la idea le gustaba; recuerdo al Canciller cubano. a nombre de Cuba dijo que la idea le gustaba y la había consultado con el presidente Fidel Castro; recuerdo a representantes de muchos países de América, de Asia, de Africa, de Europa, pero luego esa especie de consenso entre Jefes de Estado después de un debate cara a cara, de un diálogo no tiene impacto en las resoluciones de la Cumbre, eso me parece a mí totalmente ilógico, no es lógico que los Jefes de Estado vengamos a discutir en mesas redondas y que nuestras opiniones no tengan ningún impacto en las conclusiones de una Cumbre como ésta. Señor Presidente, con todo mi respeto y mi agradecimiento por su atención a todos y por su paciencia. La próxima será mejor, optimismo, el camino apenas comienza. Muchísimas gracias.

Narrador: El presidente Chávez participó activamente de mesas de diálogo y en encuentros bilaterales y con Organizaciones No Gubernamentales.

Intervención en La Cumbre de La Tierra en Johannesburgo

Presidente Chávez: Señor Presidente, Colegas. Amigas y amigos.

Yo de verdad creo que, si oyéramos a todos los niños del mundo, y los pusiéramos a ellos a decidir sobre el destino del mundo por ahí anda la verdad, por ahí anda el camino.

Quiero saludar al pueblo africano, a los pueblos del Africa, a los pueblos subdafricanos, hermano, luchador pueblo. A todos los representados aquí a los pueblos del mundo y especialmente a los pueblos de América Latina, esta Africa y esta América Latina cuna de civilizaciones ya lo dijo el presidente. Mezcla de siglos, de luchas, de razas, de sangres, de dolores, de sueños, de esperanzas.

América Latina esa América Latina epicentro de lucha contra los atropellos que el mundo ha sido, no es nueva esta lucha ya lo decía el presidente, ya lo han dicho numerosos luchadores del Africa como Mandela, el camino es largo hacia la libertad, no es nueva esta batalla. Por allá en Jamaica en un septiembre pero de 1816 Simón Bolívar hace 187 años el Libertador de América decía, tres siglos a que pensaron las barbaridades cometidas en el gran hemisferio de Colón, 300 años de horror y al final terminaba diciendo en la Carta de Jamaica, en cuanto a la heroica y desdichada Venezuela sus tiranos gobiernan un desierto y rivalizan con los primeros monstruos que hicieron desaparecer de la América su raza primitiva, veamos cuán caminos cuál largo y cuán doloroso ha sido este camino.

Hoy venimos aquí doscientos años después, desde una Venezuela que resucita en donde un pueblo lucha por su desarrollo integral impulsando una revolución democrática que lleva en alto precisamente los estandartes de Simón Bolívar.

Un pueblo que fue capaz de barrer en veinticuatro horas el breve gobierno fascista y totalitario impuesto por las élites privilegiadas, las que se oponen al desarrollo de los pueblos aquel 11 de abril hace apenas cinco meses, tratando de cortar un camino.

Debo además decir esto. Los gobiernos que asumimos como en Venezuela de verdad los compromisos de la Cumbre del Milenio y los compromisos del desarrollo integral humano comenzamos a ser señalados y atacados por las élites privilegiadas que dominan nuestros países, eso también hay que decirlo.

Los que asumimos de verdad el camino del desarrollo del ser humano tenemos que enfrentar a las élites que han destrozado buena parte del mundo: El desarrollo sustentable. Vamos a decir aquí muchas cosas hoy y mañana, se ha dicho mucho de esto, pero yo quiero preguntar de ¿qué desarrollo estamos hablando? Es que pretendemos seguir hablando del modelo desarrollista, del modelo neoliberal; ese que ha producido entre otras cosas estadísticas horrorosas como aquella de que cada diecisiete minutos, que cada minuto -perdón- se mueren diecisiete personas de hambre en el mundo.

Es que pretendemos seguir hablando de ese modelo neoliberal que coloca a la pobreza como causa del subdesarrollo como obstáculo para el desarrollo en vez de reconocer definitivamente que la pobreza es una consecuencia de los modelos de desarrollos impuestos en el mundo por los poderosos, creo que por ahí hay que comenzar el debate una vez más y no quedarnos en el fondo.

Es verdaderamente sustentable el modelo de desarrollo que hoy está impuesto en el mundo? Vamos a tratar de hacer sustentable lo insustentable. No pretendamos lo imposible. No sigamos siendo necios, reconozcamos las verdades y actuemos en consecuencia. El neoliberalismo es el culpable de los desastres del mundo, pues luchemos contra la causa, no pretendamos acabar con los incendios respetando a los incendiarios, hay que reconocer esto en profundidad o pasaremos presidente, amigas y amigos treinta años más como venimos desde Estocolmo o desde Río de Janeiro, aquí estarán esos niños dentro de cuarenta años debatiendo los mismos temas y el mundo se estaría hundiendo en mayor pobreza y en mayores desastres y en guerras, porque el mundo como va no es viable, desde el Grupo de los 77 más China desde su presidencia y desde la Presidencia de Venezuela lo digo, lo digo ante el mundo una vez más, este modelo hay que cambiarlo, lo digo porque no hay desarrollo sin humanismo, no es posible un desarrollo en este modelo impuesto en el mundo es verdaderamente un imposible el neoliberalismo es inhumano el desarrollo debe ser humano, el neoliberalismo es desintegrador, el desarrollo debe ser integral e integrador, vamos en camino contrario al desarrollo.

Se requiere entonces señor presidente una nueva ética en el mundo. Se requiere una nueva moral y de allí un nuevo comportamiento de todos para que vivamos como hermanos, sólo así -para concluir, sólo así la Agenda 21 sería viable. Preferiríamos hablar de que construyamos una agenda hacia el 2021, ahora mientras tanto, mientras cambiamos esos modelos de desarrollo y lo convertimos en aquello que Cristo llamaba cuando dijo que el hombre debe ser el Alfa y el Omega el comienzo y el fin; pues no podemos perder ni un minuto, mañana puede ser demasiado tarde.

Por eso es que hemos propuesto desde Venezuela, ya lo proponíamos en Monterrey la creación urgente de un Fondo Humanitario -no dije Monetario dije Fondo Humanitario Internacional- pero eso requiere de una voluntad política, eso requiere que lo asumamos con rigor y no para dentro de veinte años, ahora mismo, no nos satisface la decisión de llamar a un Fondo Solidario Voluntario por ahí no es el camino. Un Fondo Humanitario rigurosamente obligatorio en donde por ejemplo aportemos diez por ciento del gasto militar del mundo que es horroroso, en donde por ejemplo aportemos diez por ciento de la deuda externa que los países pobres del mundo le pagamos al mundo desarrollado América Latina ha pagado en veinte años tres veces el monto de su deuda original y debemos más que hace veinte años, es una deuda eterna la que tenemos.

Un Fondo Humanitario Internacional a donde se dedique o se dirija un porcentaje de los grandes capitales del narcotráfico, de los grandes capitales de la corrupción, sólo así pudiéramos conversar de verdad a revertir el camino hacia el desastre en que llevamos al mundo, sólo así pudiéramos responderle a los niños que nos hablan desde los abismos de los pueblos, sólo así pudiéramos hacer realidad el sueño de justicia que impera por todo el mundo.

Lo vuelvo a repetir, desde hace tres años lo estoy diciendo, y ahora cuando he resucitado del golpe de Estado del 11 de abril de los fascistas y de los totalitarios de Venezuela y sus aliados internacionales los poderosos lo vengo a decir con más vigor y con más fuerza, hagámoslo de verdad, salvemos al mundo nosotros podemos hacerlo, pero solo con una poderosa voluntad política y solo con una nueva moral política social que invada los espacios de este nuevo siglo.

Muchísimas gracias.

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