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Red Bolivariana, 16 de Octubre de 2002
Reclamo a El Nacional
Juan Vicente Gómez Gómez
Estimada Alba:
En 1962 mi padre, el Coronel Gonzalo Gómez Bello, decidió regresar al país tras 18 años de ausencia. Llegamos el 27 de agosto, pocos días después habría de cumplir 21 que en aquellos tiempo nos convertían en mayores de edad. Formado en Europa (España y Francia) se me había creado el hábito de la lectura, por lo que una vez aquí busqué un periódico con el que identificarme. Este no fue otro que "El Nacional".
Por lo cual con 40 años a cuestas como lector de este periódico tengo derecho a formular este reclamo, ya que es eso lo que vengo hoy a formular.
No he pedirle a los dueños del medio, ni a su consejo Editorial (evidentemente afín a los dueños del medio), que compartan mis puntos de vista, ni mis simpatías políticas, pero si que respeten al ciudadano. Por lo que me parece bajo todo punto de vista repudiable que el lunes 14, de este mismo mes y año, en el Editorial se haya tratado de "lumpen" a quienes asistieron a la marcha del domingo. Y más repudiable que se diga que ellos fueron traídos por el Gobierno, quien los compró con un bollo de pan y una botellita de ron. ¡Qué lamentable es esto! y no me refiero a la falta de ética periodística que supone lo señalado, sino al hecho de que El Nacional se exprese del pueblo tal y como lo hace el despreciable Carlos Andrés Pérez.
Yo no estuve el domingo en la Avenida Bolívar, pero sí parte de mi familia. Y el hecho de que no estuviera no quiere decir que no respalde el proceso que se puso en marcha el 6 de diciembre de 1998. No estuve allí ya que debí permanecer ante mi PC para recibir la información que la radio y televisión privada le negaban al ciudadano, la cual de inmediato difundía al mundo a través de Red Bolivariana, a la que me siento orgulloso de pertenecer, y tener la satisfacción de comprobar como en dos horas nuestra pagina había tenido más lectores que los que El Nacional tuvo ese domingo. Por lo que lo de "lumpen" atañe también a mi familia y a mi mismo.
Y como no lo soy, no he de decirle al consejo editorial que más lumpen serán ellos, sino reclamarle, como deben haberlo hecho ya miles de personas, al Defensor del Lector, esa falta de respeto de El Nacional, al que ya millones de venezolanos han rebautizado como El NaZional.
Espero que la Defensoría del Lector procese estas quejas y les de un tratamiento adecuado, y no como en tiempos del anterior Defensor del Lector, en los que se manipulaba y minimizaba cualquier justo reclamo.
Pudiera, desde hace tiempo, haber dejado de comprar El Nacional, ya que ese es un derecho que nadie me puede negar, y si no lo he hecho es únicamente para constatar cuan bajo él puede caer. Ya el domingo 14 de abril tuvimos un anticipo de lo que ha devenido este periódico que otrora fuera orgullo de la prensa mundial.
¡Qué tiempos aquellos!
Atentamente,
Juan Vicente Gómez Gómez