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Red Bolivariana, 16 de Octubre de 2002
Pocas veces
Mario Silva García
Pocas veces he escuchado un himno nacional tan sentido y en voces de un pueblo tan identificado con su líder. Ayer, frente al televisor, vi la derrota de una oposición cada vez más alejada de los intereses nacionales; una derrota que no han logrado digerir y que demuestra de manera contundente lo que le espera si continúan por la senda del golpe de estado. Ante la cadena grosera del pasado día 10 de Octubre, los medios asumieron nuevamente el silencio cómplice previo a los hechos posteriores del golpe de estado de Abril. Sin embargo, el comandante Hugo Chávez asumió para si, la denuncia mayoritaria de los venezolanos que exigían encadenar a los medios golpistas. Una y otra vez, los que asistieron a la marcha y miles de llamadas a Venezolana de Televisión, a CONATEL y a todos los medios de comunicación, exigían que las tres televisoras más importantes del país transmitieran lo que no podían seguir ocultando. "!Cadena!, !Cadena!..." era el clamor popular y estalló este pueblo de emoción y satisfacción, cuando el comandante ordenó que se cumpliera esa orden soberana. No pudieron seguir ocultando lo que se había transformado en un referéndum natural que emerge del alma misma de un pueblo que se niega a entregarse a quienes le estafaron por décadas y, con una fuerza extraordinaria y a todo pulmón, se inundó Caracas entera con las notas del Himno Nacional. Dificulto que alguno de los asistentes no se encontrara entonándolo. Incluso, dificulto que no se entonara en cada uno de los millones de hogares que seguían con atención esta descomunal muestra de solidaridad con la revolución bolivariana. Me vi de repente arropado por el escalofrío de la emoción, parado frente al televisor y entonando este himno preñado de libertad.
Hoy en la mañana, veo con profunda tristeza, como todos los medios de comunicación abren sus programaciones habituales, negando un sentimiento y obviando al pueblo que se hizo presente, no solo en la marcha de ayer, si no en una gran mayoría de los hogares venezolanos. Así pues, como nuestro presidente asumió el clamor de la mayoría, para obligar a los medios que facilitaron el golpe de estado del 11 de Abril y encadenarlos para mostrarle la verdad a Venezuela y el mundo, hoy se hace prioritario que asuma la ofensiva legal de poner presos a quienes pretenden seguir negando e irrespetando la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Hay que poner a funcionar las instituciones y depurarlas de los elementos que coadyuvan a la conspiración golpista. Ayer hubo muestra fehaciente y suficiente del apoyo popular a acciones de vanguardia que son necesarias. Incluso, me atrevería a aventurar que una gran mayoría de aquellos venezolanos que reprimían un reclamo al gobierno por la carencia de respuesta ante los desmanes de la oposición, se hizo eco de la orden presidencial de iniciar la cadena; pudiera asegurar que más de un indeciso vio plasmada en esa orden, la legítima respuesta hacia quienes han actuado en franca ventaja y oportunismo. Esto obliga al comandante Hugo Chávez Frías a hacer efectiva su consigna de tomar la ofensiva como arma de lucha en el futuro inmediato. El pueblo hoy, está expectante y sobre todo esperanzado, a que ni un golpista más pueda asomar la cabeza sin que le sea aplicada la ley con toda su fuerza. No se debe permitir bajo ningún concepto, que prosiga este clima de temor y de terror auspiciado por un minúsculo grupo de desalmados. No debe permitirse, que un sector que no representa al soberano, siga jugando al golpe y creando una Venezuela que no existe y que ayer mostró su verdadera cara.