![]()
Últimas Noticias, 13 de Octubre de 2002
Los papeles de Tejera París
Alfredo Cedeño
La denuncia de un golpe en el que muy pocos creyeron.
El acusado no niega reuniones ni la elaboración de documentos.

A MANO Qué hacer en las primeras 24 horas.
En los siete años de los gobiernos de Rómulo Betancourt (194548 y 195963), cuando develaban cada uno de los numerosos intentos de golpe para derrocarlo, los anuncios se hicieron desde algún despacho, del Presidente o de sus ministros del Interior o de la Defensa, y a menudo mediante un comunicado.
Nada se dejaba a la improvisación. Hugo Chávez lo hizo de otra manera. Hablaba en el Teatro Municipal el sábado 5, cuando sorprendió informando que después de un allanamiento a la casa del Dr. Enrique Tejera París, en esa madrugada, había quedado evidente que se fraguaba un golpe de Estado.
Tenemos lomito, dijo, tal era la abundancia de documentos comprometedores que habrían encontrado. Leyó algunos, mostró otros. Y terminó llamando a sus partidarios a mantenerse alertas, y a los golpistas les advirtió que recibirían "una contundente respuesta cívicomilitar".
La reacción en la mayoría de los medios no fue la de procesar una gran noticia. Se trataba de algún ardid para tratar de entorpecer la promoción de la marcha del jueves, que detrás de ese anuncio vendría el estado de excepción.
La difundieron como una mentira, a pesar de que ya se comenzaba a hablar de que octubre repetiría el esquema de abril. Al día siguiente, en "Aló, Presidente", Chávez insistió en su denuncia, y en abierta referencia al golpe de abril, dijo: "No me van a agarrar como la otra vez". Pero subsistió la desconfianza. Pocos creían en ese golpe y menos que un hombre como Tejera estuviese implicado.
¿Cómo reaccionó Tejera? Con aplomo y seguridad, y hasta con humor. Roberto Giusti lo entrevistó el lunes para El Universal, y le admitió que grupos de militares lo visitaron en varias ocasiones; que, en efecto, esos papeles fueron encontrados en su casa, la mayoría de los cuales estaba preparando desde marzo en previsión de los acontecimientos de abril, aunque reconoció que tuvo mas visitas después, que algunos de esos oficiales le preguntaron "qué puede suceder en el caso de una intervención constitucional de la Fuerza Armada...
cómo se haría, cuánto tiempo duraría y qué cuidados habría que tener", y admitió haberles respondido. En general, no niega haber participado, particularmente en abril, en reuniones con civiles y militares en la redacción de esos documentos, incluida el acta constitutiva. También apareció un artículo suyo, La solución militar, donde justifica la intervención de la Fuerza Armada; la considera "obligatoria y perfectamente legítima" y "única solución aplicable al problema" Declaró durante seis horas en la Disip, y después de muchos años, volvió a ser un hombre noticia. Quién sabe hasta cuándo. Con este capítulo seguramente cerrará el segundo tomo de La formación de un caraqueño, sus memorias.
Los papeles. De acuerdo a los papeles que le fueron decomisados en su residencia en la urbanización Oripoto, a la entrada de El Hatillo, Tejera sería el presidente de un Consejo Superior de Gobierno, que además tendría un comité ejecutivo integrado por el Dr. Valmore Acevedo Amaya, quien fue senador de Copei; el coronel Armando Suárez y el Lic. Edwin Rivas G; el coordinador del Consejo era Germán González Selentas. También tendría un Comité de Prensa ( Dr. Luis Carlos Solórzano y Luis Fiol), un Comité de Finanzas a cargo de Germán García, y uno de Seguridad dirigido por Ismael López. Todo, según uno de los papeles.
Los organizadores de este movimiento habían adelantado bastante los planes de trabajo: desde las medidas de emergencia de las primeras 24 horas así como de la primera semana, hasta proyectos a mediano plazo (tres meses), al término del cual harían una evaluación.

PUÑO Y LETRA Anotaciones en el proyecto del primer
mes.

PAPELES Organigrama del gobierno, con anotaciones.
En una de las reuniones, a las que asistieron Tejera, Rafael Marín, Germán García, los generales Gonzalo García Ordóñez yRománBetancourt, y otros oficiales, los puntos a tratar fueron: a) Ideas en el orden legal y político; 2) ¿Qué hacer con el presidente Chávez? * Exterior * Eliminación * Cárcel. 3) Vicepresidente, y 4. Discutir plan militar. Se ignora si encontraron el acta correspondiente.
En otra reunión con los mismos personajes, la agenda incluye: a) Necesidad de acelerar la desestabilización militar (antes del 10OCT02), Brasil,Fuga de Información y actuar antes de la marcha; 2) Afinar contactos en el exterior y revisar documentos, y 3) Discusión del Plan.
Otro de los documentos que encontraron en la residencia de Oripoto contenía el proyecto de alocución de las Fuerzas Armadas para instalar el Consejo Federal, donde sostienen la tesis de que "La Constitución de 1961 mantiene vigencia... pero no puede ignorarse la existencia del texto constitucional sometido a referéndum en 1999... se niegan a que Venezuela caiga en manos de intereses bastardos que vienen conspirando para establecer una dictadura por tres o mas años...", y justifican su acción ante la "inmediata posibilidad de un paro general de actividades y de una resistencia civil que pudiera degenerar en anarquía".
Es interesante conocer la tesis constitucional que sostienen, más apropiada a expertos constitucionalistas que a oficiales.
Un enorme plano de Caracas, con títulos "Solución final" y "El día final", tiene marcados los sitios donde supuestamente se provocarían trancas del tránsito para congestionar la ciudad, y en algunos casos se señala a los responsables de esas operaciones: "Guevara Fernández, encargado de movilizaciones estratégicas" y los nombres de González González, Aular Medina, Camacho Romero y Delgado Jiménez; cerca de Miraflores, aparecen "PM Henry Vivas".
El golpe ya desapareció como noticia. Los parlamentarios del MVR, que lo denunciaron en la Asamblea Nacional, lo calificaron de un "golpe en desarrollo", aunque es evidente que terminó en nada.
Por muy contundentes que pudieran ser la documentación incautada y los informes de los oficiales de inteligencia que lograron penetrar las reuniones en Oripoto, el tratamiento de los medios fue suficiente para que muy pocos creyeran.
EL DECRETO N° 2
El Decreto No 2 es de terror.
Ni por asomo recuerda las primeras semanas luego del derrocamiento de Rómulo Gallegos, ni los años más duros, ya entronizados en el poder Pérez Jiménez y Pedro Estrada, su jefe policial.
Podría mas bien semejarse, por lo escuchado y leído, a la época de Pinochet.
Comienza suspendiendo las garantías en todo el país. Y luego dictan estas prohibiciones: de tránsito por todo el país durante las primeras 24 horas, "todos deben permanecer en su domicilio u hogar durante ese lapso". Transcurridas esas 24 horas, se impone el toque de queda de seis de la mañana a seis de la tarde durante una semana; después de esa semana, el toque de queda será indefinido, entre las diez de la noche y las cinco de la mañana.
Quienes deben transitar en horas prohibidas, deben hacerlo con un salvoconducto "de la autoridad militar competente", y quienes se vean obligados a hacerlo sin salvoconducto, deben desplazarse a 20 Km por hora, con un paño blanco y las luces encendidas dentro del carro. El derecho de propiedad queda restringido: a) se cierran notarías, registros por siete días; se suspenden operaciones de traslado de propiedad de cualquier tipo; b) se habilita al Procurador para el aseguramiento preventivo de bienes cuando exista presunción de que sean producto de la comisión de delitos contra la cosa pública.
Durante 15 días queda terminantemente prohibida cualquier reunión en sitio público, ni deben convocarse u organizarse tales reuniones; el derecho amanifestar, cualquiera sea el motivo, queda prohibido por 30 días.