Red Bolivariana, 20 de Octubre de 2002

La opinion publicada contra la opinión pública

Raquel Turrubiates

En los momentos de cambios sociales al orden establecido o revoluciones, las sociedades de manera natural se polarizan hasta lograr decantar las causas que dieron origen al proceso de cambio. También en esos momentos la opinión pública se divide, se extrema y se ven con claridad los conceptos sociológicos de la opinión pública que en momentos de calma o conformismo social conviven sin enfrentarse porque son parte del orden establecido.

En Venezuela el proceso de cambio político y social encabezado por el presidente Hugo Chávez entra en esas categorías de estudio en la que los actores sociales están polarizados y es muy sencillo advertir los fenómenos sociales de manera cotidiana.

Es evidente el divorcio entre los medios de comunicación que están tratando de conservar el orden preestablecido en la sociedad venezolana y una mayoría que apoya el proceso de cambio iniciado, de manera contundente desde las elecciones de 1999, es decir, entre la opinión pública que se percibe en la calle y la opinión publicada en los medios de comunicación.

Hume en su Treatise on Human Nature publicado en 1739 y 1740 afirma que el "Gobierno sólo se basa en la opinión" esto es, que el gobierno mediante la opinión llega a ser gobierno, cuando lo que emite es recibido por la ciudadanía activa de manera favorable, sin embargo entre el gobierno y la sociedad media la opinión pública que es el único poder que tiene la sociedad civil aunque no gobierna a través de la opinión pública emite sus juicios y el gobierno o los personajes públicos hacen llegar sus ideas, acciones y propuestas mediante la opinión emitida públicamente.

Así pues la opinión pública mayoritaria es el sentir expresado públicamente por la mayoría de la sociedad civil, y no siempre es expresada en los medios de comunicación que responden a los intereses preestablecidos.

Estos ejemplos se han visto en la historia muchas veces con el gobierno ejerciendo el poder con represión y censura en los medios para callar a los actores que se quejan del sistema, sin embargo en Venezuela el cambio se esta haciendo desde el poder, y este esta siendo constitucionalista y respetuoso de los derechos humanos, por lo que son los sectores que desean continuar con los privilegios y cuotas de poder del pasado que el proceso pretende cambiar, y que controlan a los medios de comunicación privados los que deciden la opinión publicada que no es necesariamente la opinión pública de la sociedad venezolana.

La práctica revolucionaria desde el poder ha tenido varios intentos en el continente. Todos, prácticamente, se han encontrado el divorcio entre la opinión pública y la opinión publicada, desembocaron en fuertes enfrentamientos entre el gobierno y los medios de comunicación, la mayor de las veces esta experiencia mas tarde o mas temprano fue abortada y diluido el intento de cambio, sin embargo en Cuba el gobierno revolucionario ejerció el poder y logró mantener el control de los medios en su totalidad lo que llevó la diatriba más allá del territorio y vemos que los intereses han echado mano en los medios de comunicación internacionales o globales para que el enfrentamiento de la opinión sobre Cuba no permita escuchar todas las expresiones, en donde la opinión publicada se ha impuesto sobre cualquier expresión pública sobre el caso y la primera ha sido la que ha engendrado a la segunda en muchos sectores de la O.P. internacional.

La sociedad no cuenta con medios para ejercer poder con la opinión pública si esta no es publicada, por lo que no logra mantenerse en el tiempo y termina en la esfera de lo privado o en grupos de resistencia que tratan de volver a colocarse en la esfera pública y surgen muchas veces los medios alternativos como solución.

El caso venezolano se inscribe en un momento de globalización no solo del capital sino también de los medios alternativos y de ideas, por lo que el caso se vuelve más complejo pero da más herramientas para expresar las opiniones pública o cuasi públicamente.

Mientras que los medios de comunicación privados manipulan la información que genera la opinión mayoritaria y pretenden imponer como verdad la opinión publicada, que es subsidiada por los grupos económicos y políticos a los que el proceso de cambio molesta, usan no solo la manipulación sino también el rumor y a sus formadores de opinión, editorialitas, articulistas, caricaturistas etc., para darle peso a la opinión publicada y tratar de cambiar el clima de percepción de la ciudadanía.

Si bien es cierto que los medios de comunicación además de mediadores son un negocio, las reglas de mercado no se están cumpliendo y las periodísticas menos, poniéndose en evidencia el control social que pretenden ejercer. Un diario se sustenta por la publicidad que vende y está determinada la circulación que tiene, cuando se abusa de la manipulación las ventas caen y la publicidad debería retirarse hasta que el medio termina por cerrar. Pero en el caso de Venezuela esto no ocurre, la publicidad no solo se mantiene en esos medios sino que se incrementa, es decir el medio de comunicación no vende la publicidad para mantenerse sino que quienes publicitan el medio no están publicitando un producto o una mercancía, venden y tratan de imponer en el imaginario colectivo una ideología consecuente con sus intereses personales en los que el interés colectivo de la nación no es parte de su agenda personal.
No debe extrañar, entonces, el manejo de la información en los medios de comunicación privados ni la consecuente reacción en los medios comunitarios y entre los ciudadanos afectos al Proceso, mientras los primeros desacreditan no solo al Proceso sino a sus líderes, referentes y seguidores, los otros los defienden y hacen lo mismo contra la opinión publicada.

Sin embargo para cambiar la percepción de la sociedad y poder alcanzar un proceso de formación de opinión en un sistema democrático con las características de participación popular que tiene el venezolano, es necesario hacerlo con ideas y proyectos que respondan de manera satisfactoria al público que aspira el cambio, y no con los burdos métodos que están siendo utilizados por los medios.

Es frecuente encontrarse en la prensa venezolana con noticias inventadas que al poco tiempo son descubiertas, como parte de la campaña de desacreditación en torno a los líderes del proceso, aquí suelen ser victimas las figuras públicas del oficialismo como diputados o líderes sociales.

Los formadores de opinión se valen del medio para intentar crear estereotipos negativos de los seguidores del proceso y del mismo presidente Chávez. Así como de exaltar supuestos valores de los grupos de oposición, y en los casos más radicales ridiculizan al extremo toda tendencia de la opinión pública y llaman a la confrontación abierta entre ambos bandos.

En las mediciones de opinión también se valen de la manipulación de la información con preguntas tendenciosas o ediciones de la realidad para buscar en su público reacciones elaboradas que contrarresten las acciones espontáneas de la sociedad civil.

La prensa venezolana es hoy el medio propagandístico de la oposición y su propuesta se encamina hacia un solo lugar, crear los prejuicios que sean necesarios para intentar frenar la propuesta del presidente Chávez, manipular la información y la opinión pública lo que haga falta para vencer a la mayoría por cualquier medio, incluso la instalación de un régimen antidemocrático, provocar desestabilización económica y social para exacerbar la crisis para que se vaya Chávez, minimizar las expresiones democráticas del gobierno y sus seguidores para fortalecer la campaña de desacreditación del régimen no sólo en lo territorial sino también en el ámbito internacional tratando de aislar al gobierno para forzar su salida, y un largo etcétera de actitudes similares poco éticas y alejadas de la opinión mayoritaria que se expresa continuamente por todos los medios a su alcance para lograr sus objetivos de cambio enmarcados en la constitución de 1999, aprobada también por el pueblo en las urnas.

En el otro lado se encuentra la opinión pública con muchos sectores como la oposición, desde grupos que se enfrentan abiertamente contra la oposición y otros mas moderados que pretenden recuperar la opinión publicada o generar nuevos espacios donde la publicidad no sea un condicionante que use el medio como divulgador de propaganda que en mucho de los casos es sutil y vedada.

La opinión pública mayoritaria en Venezuela está formada por la sociedad civil activa, que con el actual proceso creció y maduró notablemente en un lapso de tres años tomando conciencia política y traduciendo esto en actos y actitudes en las que continuamente se miden fuerzas de uno y otro lado, pero que la opinión publicada manipula, sin darse cuenta, que no hay ninguna evidencia en la que la opinión publicada cuando es adversada por tantos pacíficamente, como es en el caso Venezolano, y en este momento donde las ideas no pueden ser silenciadas de manera sencilla por los recursos tecnológicos con los que la ciudadanía cuenta, haya podido ocultar en poco tiempo, pues la comunicación cara a cara es la que fortalece la opinión de las mayorías, aún cuando los medios de comunicación privados cuenten con auspiciantes que a pesar de la crisis de credibilidad de los medios sigan subsidiando la ideología que en ellos se insiste en mantener viva.

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