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El Mundo Lunes 17 de Junio de 2002
"El diálogo nacional es la única alternativa que tenemos como país."
Entrevista a José Virtuoso por Dorys Villarroel
ENTREVISTA El sacerdote jesuita, José Virtuoso, reitera que Iglesia Católica, como el país, carece de un liderazgo capaz de convocar a las grandes mayorías en función del interés común. Advierte que la guerra se está presentando como una alternativa porque dos minorías radicalizadas niegan la concertación
Venezuela se acerca cada vez más a la guerra, debido a existen dos bandos radicalizados en la política que impiden que la mayoría trabaje en paz por el desarrollo.
Esa es la lectura que tiene el sacerdote jesuita José Virtuoso de la actual situación del país.
Pero va más allá con su propuesta de que la población intermedia salga y dé la cara para decirle a los radicalizados: "ustedes no representan el país que queremos, que requiere de amplitud, tolerancia, verdadera democracia y la capacidad de diálogo que ustedes no han tenido".
¿Qué pasa con el diálogo nacional? Esa es la única alternativa que tenemos como país.
No nos queda otra vía que dirimir las controversias y encontrar caminos comunes a partir del diálogo, porque el camino alternativo es la guerra.
¿Hasta qué punto es posible esa alternativa? Lo alternativo no es porque sea conveniente o posible, sino porque desgraciadamente si las controversias no se resuelven a través del diálogo, se resolverán mediante la guerra. En América Latina deberíamos haber aprendido la lección histórica de lo que significa la guerra.
Desgraciadamente en Venezuela cada vez nos alejamos más del camino del diálogo y nos enfrascamos en el camino de la guerra.
¿Se exige paz, mientras se declara la guerra? En el fondo no queremos dialogar.
No lo quiere la oposición y el liderazgo oficial tampoco está dando demasiadas muestras de disposición a ello. Hay una decisión muy radical en no querer entender que también de la otra parte hay planteamientos por recoger, que la oposición también representa una serie de intereses y de posibilidades que conviene oír, así como conviene oír ciertos puntos que tiene el Gobierno.
¿No cree que la enmienda constitucional sea una alternativa a la guerra? No. Cualquier solución que se busque en este país tiene que incluir al Presidente Chávez, al MVR, el sector que ahora ocupa el poder, por una razón fundamental: ese sector está representando a un elevadísimo porcentaje del electorado venezolano y no se puede buscar una solución de gobernabilidad o de entendimiento excluyendo.
Las alternativas que están sobre la mesa, tienen un elemento que las hacen ver difíciles: se busca una salida electoral o constitucional que permita salir de Chávez, pero sin resolver el problema de lo que Chávez representa. Esa es una trampa porque no acaba con el problema de fondo.
Hay quienes dicen que lo que hay en el fondo es el odio y la división de la población En la medida que se planteen soluciones por la vía de la exclusión, se exacerbarán los odios, inclusive una salida constitucional, que lo que busca es salir civilizadamente del otro.
Minorías "chatas"
La tesis del padre Virtuoso, respecto a la división de la población, es que el país está ocupado por dos minorías radicales en plena confrontación. Una minoría que ha decidido canalizar las energías en contra de Chávez, cuya principal característica es el antigobierno y una minoría oficialista que se especializa en el apoyo al Presidente, pero tan "chata" como la otra por no reconocer que la fortaleza de un proyecto político no consiste en apoyar a ultranza a una persona, sino en confeccionar conjuntamente una política.
Se vaticina liderazgo múltiple, donde la FAN tendrá participación muy marcada La tesis del liderazgo múltiple es hacia la que deberíamos tender en una sana democracia.
Un liderazgo múltiple implica la existencia de distintas fuerzas, personalidades y voces capaces de recoger el sentir de todos. Si esa tendencia se estuviera fraguando creo que sería muy positivo para Venezuela.
¿Sin importar que hayan líderes militares? No estoy de acuerdo para nada en otorgarle algún tipo de liderazgo político a la FAN, que es una institución con un fin muy preciso en la sociedad: garantizar la seguridad y la defensa del territorio. La FAN es una institución armada que está fuera del área política, que por esencia consiste en el debate y la confrontación.
Dicen que la FAN está en hora cero y no es que se le dará liderazgo político, sino que lo van a tomar o ya lo tienen No podemos contentarnos en como son las cosas, sino de alguna manera poner por delante su deber ser. Una de las cosas fundamentales es que la sociedad venezolana tiene que reclamar y exigir la apoliticidad dentro de la FAN. Hace falta poner en claro los términos de referencia de todo este debate. Tenemos a la oposición pidiendo la salida del Presidente, porque está violando la Constitución; del fiscal, porque supuestamente está en conchupancia con el Presidente. Se alega que somos democráticos y apegados a las leyes, pero por el otro lado estamos chinguitos porque salgan las FAN a manifestar su descontento ¿A qué estamos jugando, cuál es la lógica de este juego? ¿Por qué la oposición advierte que el Gobierno planifica un autogolpe? Me parece que eso es sobredimensionar las posibilidades políticas actuales del Gobierno, porque si algo está claro es que estamos frente a un gobierno muy débil.
Algunas encuestas dicen que después del 11 de abril el Presidente se fortaleció Cómo se puede hablar de un Presidente y un gobierno fuerte en este momento cuando no se sabe qué va a pasar con la economía, la situación social el país es un desastre, dentro de la FAN no se puede poner orden, las instituciones están totalmente fracturadas y cuando tienes un descontento generalizado en la calle. Es un gobierno muy débil, y la misma beligerancia radical por apoyar al Presidente, de cualquier forma, implica una debilidad muy grande.
VISIÓN
Primero fue la revolución de la Iglesia
El sacerdote José Virtuoso es muy crítico sobre la misión de la Iglesia
Católica venezolana. A su juicio, en la institución eclesiástica hay una gran
falta de liderazgo que proyecta lo que está sucediendo en el país, donde se
observa la incapacidad de pensar en la mayoría y, desde esa perspectiva, ser
efectivos en la convocatoria a toda la población en función del interés
global.
"Lo que se está viendo es que hay visiones parcializadas que intentan arrastrar a la mayoría.
En el caso de la Iglesia Católica, desgraciadamente nos está faltando la suficiente visión amplia y profética de las circunstancias para nutrir la capacidad de discernir realmente el presente a la luz de la fe y desde allí convocar a esa gran mayoría. Tenemos parcialidades, tenemos personalidades, tenemos jerarquías, tenemos roles, pero quizás no tenemos esa capacidad de convocar a las grandes mayorías en función del interés de todos".
Virtuoso considera que la Iglesia requiere de un profundo discernimiento acerca de cuál es su misión en la situación actual del país. Aclara que no está en capacidad de juzgar a ningún miembro de la institución religiosa y por eso se incluye en esa necesidad de discernimiento. En ese sentido, exhorta a cumplir con los principios del Vaticano Segundo, donde -según su criteriose planteó una verdadeera revolución.
"En la Iglesia hubo una profunda revolución antes que la chavista o cualquier otra, que fue la revolución del concilio Vaticano Segundo, en el cual se insistió en que lo que define a la Iglesia es estar al servicio de los intereses de la humanidad. Esta declaración tiene un párrafo bellísimo que dice: Los gozos, las alegrías, las tristezas y las esperanzas de los hombres en nuestro tiempo, especialmente de los pobres, son las tristezas, las angustias y las esperanzas de la Iglesia. Es decir, la razón de ser de la Iglesia está en servir a la humanidad desde aquellas expectativas, esperanzas y tristezas de esa humanidad, servirlas desde el evangelio, que implica un profundo discernimiento acerca de cuales son esas aspiraciones y deseos de la gran mayoría del pueblo venezolano, comulgar y hacerlas nuestras y desde allí discernirlas a la luz de la fe, tratando fundamentalmente de tener una mirada amplia, que intente recoger esos intereses y necesidades. Creo que desgraciadamente no hemos sabido, en estos últimos años, estar a la altura de esas circunstancias, a hacer ese esfuerzo de comunión con el pueblo venezolano y creo que la situación del país lo requiere".
El padre está convencido de que la Iglesia tiene mucho que aportar al país.
SEMBLANZA
Historiador de las ideas políticas
Es sacerdote jesuita, nació en el año 1958 y se especializa en historia de las ideas políticas. Mientras elabora su tesis doctoral en esa área, se desempeña en la animación de organizaciones populares y sociales, después de dirigir durante seis años el Centro Gumilla.
Virtuoso siente gran preocupación por lo que llama "la privatización" de la religión, donde cada quien utiliza su fe con un fin determinado.
Cita como ejemplo, que la instalación de un santuario en el Puente Llaguno, donde ocurrieron las lamentables muertes de ciudadanos el pasado 11 de abril, es una acción muy válida, desde la fe que se profesa, ya que se intenta buscar respuesta a lo ocurrido, encomendando a los muertos. "Esto es muy propio de la religión. Para mi lo grave de esos signos es que desgraciadamente entre los fenómenos sociales que se han privatizado, también está la religión". El sacerdote explica que cuando en nombre de una misma religión y un mismo Dios unos piensan una cosa y otros piensan absolutamente lo contrario, quiere decir que la religión dejó de ser un hecho social y una entidad englobante. A su juicio, de alguna forma se usa la religión como le parece a cada cual, invirtiendo el sentir con lo material, es decir, "no es mi creencia o mi fe religiosa la que me dirige, sino mi interés el que dirige mi fe religiosa".
Toda la moral religiosa, según el padre Virtuoso, se viene revirtiendo desde hace mucho tiempo con la crisis política nacional. Su hipótesis es que Venezuela entró desde el año 1992 en un proceso de quiebre del modelo anterior y en la búsqueda de una nueva alternativa. A partir de allí, la elección del ex presidente Rafael Caldera fue fruto de un descontento contra los partidos tradicionales, porque su discurso fue el antipartido y de alguna forma capitalizó a su favor el descontento que de alguna manera encarnaba Chávez. Señala que aquel famoso discurso del 4F le valió la resurrección y convertirse en el líder del momento, pero desgraciadamente durante su gestión la posibilidad de reorientar al país en función de unos intereses más consensuales no se logró.
"Por eso Chávez surge como expresión de una gran mayoría que deseábamos un cambio radical del país".