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Radio Perola, 17 de Julio de 2002
Intrigantes
Luis Matos "Jaque Matos"
"Los intrigantes corrompen a los pueblos, desprestigiando la autoridad. Ellos buscan la anarquía, la confusión, el caos y se gozan en hacer perder a los pueblos la inocencia de sus costumbres honestas y pacíficas" (Simón Bolívar, 8 de Octubre de 1828.
En un increíble paralelismo en el tiempo, el eterno pensamiento parece escrito hoy como una advertencia, no sólo para Venezuela, sino para todas las naciones del mundo. El genio más grande que ha existido lo anticipó hace casi dos siglos. Es una alerta que, desde la gloria de su eternidad, el Libertador nos escribe y nos lega como invalorable herencia a sus seguidores de siempre.
Ese y no otro es el fin de la intriga. Comienza con un rumor, se difunde como un chisme, toma cuerpo de verdad, es lanzada a los cuatro vientos por los medios informativos, llevada a la cima de su mentira proclamada como cierta y culmina con un golpe de estado contra la voluntad de un pueblo.
El chismoso, elemento clave en su difusión cara a cara, fué también excecrado por el Padre de la Patria en otra de las anticipatorias verdades que nos adelantara en el medio de su magna gesta como magistral enseñanza.
Todos conocemos al chismoso. Es un hombre o una mujer quien, por fuera, parece ser como tú, o como tu vecina, o como tu compadres, y en ocasiones hasta pasa por un amigo de muchos años. Y el chismoso nunca quiere que le creas a él. Siempre tiene una "fuente segura" de su infame dato. Acostumbra aderezar su embuste anticipándote que conoce a un Capitán que…. a un Guardia Nacional que … a un Diputado que… a una tía de un Cadete que… a una mujer de servicio de un Coronel que… y empatado al "qué" va el chisme: "Ahora si es verdad que la firmó" "El gobierno se está cayendo" "Los generales se reunieron" "Jose Vicente se le volteó" "Diosdado ya aceptó" "La Asamblea está de acuerdo" "El Fiscal dijo que sí" "Los americanos dieron un ultimátum" "Carlos Andrés llega esta noche" "William Lara salió para Washington" y hasta …. "El Papa llamó al Cardenal"
El intrigante vive de la intriga, vive de éso. El intrigante prepara el ambiente que le pagará estupendos honorarios si mantiene encendida la intriga. Un respetable miembro de la Fuerza Armada Nacional, cuyo nombre, evidentemente, debo reservarme, me acota: "Así como uno se levanta en la mañana a calentar el organismo antes de entrar en acción, así el periodista intrigante se levanta a pensar cuáles serán las ideas que deberá esparcir ese día para su propio beneficio".
Detén el rumor; combate a los intrigantes con toda tu energía. No basta desechar sus chismes. No debemos conformarnos con no hacerles caso. Hay que pasar a la acción. Es nuestra obligación denunciarlos. Debes recordarles hechos y verdades que confirmen la solidez del gobierno y ratifiquen el apoyo masivo del pueblo. Y puedes estar seguro que cada vez que los combates, Bolívar está allí contigo, a tu lado, dándote fuerzas desde el pináculo de su gloria.