Revista Koeyu, 6 de Junio de 2002

Los cibernautas del odio

William Castillo Bollé

Bajo el rótulo de "Boletín de Seguridad", circula estos días por la Internet un correo que anuncia una próxima apocalipsis social, política y militar para el 5 de Julio. Tras pintar en términos absolutamente estrafalarios lo que a juicio de los autores es el programa económico del Gobierno, el email en cuestión termina dando al lector una serie de "consejos de seguridad" de forma que cada quien se prepare como pueda para el caos que se anuncia.

Se afirma allí sin pestañear que el programa económico ha sido pactado en secreto con el FMI. Que las garantías dadas supuestamente por el Gobierno son medidas tales como el aumento del IVA a 17%, una idea de Francisco Rodríguez que como se sabe fue rechazada de plano por el Gabinete Económico, la supuesta adopción de un impuesto a la compra de dólares, de otro tributo al uso de viviendas en alquiler (imagínense), la eliminación de los programas sociales y la disminución de los aportes a las Gobernaciones entre otros ítems de una larga lista de sandeces.

Sin justificar su análisis ni precisar las fuentes (vagamente los autores se identifican como militares), este correo sostiene sin pudor que el Gobierno promoverá un caos el próximo 5 de Julio. Según los analistas de este anónimo Stratfor criollo, Bernal ha comprado armas en estos días, la guerrilla colombiana tomará la frontera, los cubanos están listos para el asalto armado a la patria... anunciando un supuesto plan que será activado con militares leales a Chávez entre los que incluye, para desilusión de Patricia Poleo, a los Comacates y a los círculos bolivarianos. Todo, sostienen, con el fin de evitar las protestas populares que vendrán en respuesta al programa económico.

Para terminar, el relato sugiere cosas como atrincherarse en las casas con la cocina full de enlatados, nada que los venezolanos no consideremos en nuestro personal manual para crisis, que casi todos tenemos desde febrero de 1989. Sin embargo, y allí quizá reside su originalidad, este correo aconseja a quien lo lea que la única alternativa es armarse hasta los dientes y echarle plomo al que se te pare enfrente. Veamos esta perla: "Debes estar armado, insistimos en este punto, tu única defensa vas a ser TU, no vas a poder contar con nadie, las policías municipales serán neutralizadas, y los órganos militares desmantelados. NO HABRÁ SEGURIDAD CIUDADANA. Las recomendaciones son varias: Escopeta de 6 u 8 disparos, preferiblemente con perdigones metálicos, 3 o 4 en boca. Debes tener al menos unas 15 cajas por unidad residencial…"

Obviamente, sobran los comentarios sobre la dudosa credibilidad de piezas como ésta dado el improbable y absurdo hecho que el Gobierno vaya a provocar un caos voluntariamente para evitar otro (el que provocarían las protestas). Es como si dijéramos que alguien contrata a un sicario para que lo mate a fin de evitar tener que suicidarse.

Lo importante es lo que está de fondo. La parada está echada. La reciente ola de rumores, Ramos Allup saltando como un loquito en los pasillos de la Asamblea Nacional diciéndoles a los periodistas el mismo día que se presentaba el Programa Económico que "hay olor a pólvora"; la payasada de los "aguacates de Patricia", ese show escenográfico que pretende ser vendido al Departamento de Estado como síntoma del descontento castrense, lamentablemente para quienes creíamos aún la seriedad en sus escritos; la implacable ofensiva mediática, inocultable afortunadamente, para cuando se escriba la vergonzosa historia de estos días, no sólo dibujan, sino que crean la tensión, la impulsan, la estimulan como si lo que se buscara es echar el carro por el abismo, con pasajeros y todo.

En otras circunstancias este mail pasaría como obra insigne de la estupidez virtual, sino fuera porque además de la desesperación, refleja la planificada actividad de quienes quieren atemorizar a la población e inocular la violencia. Y porque en medio de la incertidumbre la gente, ansiosa de información clarificadora, termina creyendo estas bolserías virtuales.

Obviamente la matriz que se busca crear es muy clara. Ya no se informa sino que se acusa. Los actos de violencia los generará el Gobierno. De esa forma fácil excusaremos cualquier locura porque ya nos habían dicho lo que iba a pasar. Es la profecía autocumplida. No hace falta probarlo ni suponerlo, lo importante es crear esta percepción en la conciencia colectiva.

Así es. Ya no hay Plaza de la Libertad, ni PDVSA ni Carmona que reivindicar. Hay que llamar a buenos humoristas a que echen el mal chiste de que están siendo "perseguidos" por el Gobierno. La situación en los cuarteles, sin duda tensa y de división, es exacerbada para llevar la tensión callejera hasta el clímax. Se pone en marcha el mecanismo de las protestas teledirigidas con efectos mediáticos incluidos. El laboratorio de los rumores no cesa. El Ministro de Finanzas renunció, compren dólares y que suba el riesgo país.

Yo digo que haciendo un ejercicio de democracia ateniense esta guerra de información puede hasta ser aceptada. En fin de cuentas es la forma en que los grupos de poder ejercen precisamente su poder sobre la ciudadanía aunque sea a costa de sumirla en la desinformación. Pero este correo es otra cosa. Con su llamado directo y sin ambages a la violencia pronostica algo más. La intención de crear no ya un clima, sino de desatar la misma violencia haciendo aparecer como inevitable los fantasmas del laboratorio mediático.

Es un llamado a anónimo a una guerra civil mientras se pregona el diálogo desde las medios y las tribunas. Es una apuesta por el abismo para los militantes del odio, sus financistas y voceros. Vale todo, parecen decir. La "ética situacional" de Emeterio Gómez cobija filosóficamente este discurso: a veces el fin sí justifica los medios. Hay que salir de Chávez a cómo dé lugar… en ciertas circunstancias es necesario matarnos para salvarnos.

Fernando Savater se burla de quienes dicen que en democracia hay que respetar las ideas de los otros. Afirma que nada de eso se propone la verdadera libertad. Que la democracia existe fundamentalmente para respetar al otro. A su dignidad y a su integridad. Por eso justamente es el sistema político menos primitivo que se haya inventado, el que permite apelar a la razón y al equilibrio, el que permite la lucha abierta por el poder siempre que pongamos la condición humana, la humanidad, por encima de todo.

Quienes están llamando a la violencia, quienes están empujando al país al abismo de los violentos, sea en la calle, en los medios o en Internet, pueden ser cualquier cosa, menos demócratas. No lo olviden. Ninguna maroma comunicacional podrá negar este hecho. Porque cuando esté país esté bañado en sangre, aparecerán nuevamente en las pantallas y en los buzones de correo los santurrones de siempre diciendo que todo esto puedo ser evitado y pontificando sobre la paz… de los sepulcros.

Internet es virtual pero la conciencia no. Que su conciencia los juzgue, si es que la tienen.

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