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Red Bolivariana, 6 de Julio de 2002
Airada protesta
Juan Vicente Gómez Gómez
¡Insólito!, es lo menos que me cabe expresar al tener noticia de que Pedro Carmona Estanga recibió la llaves de la ciudad de Miami. Aunque pensándolo bien no es tan insólito. Que se le entregue las llaves de una ciudad a un golpista podría ser considerado como un insulto a la democracia representativa, pero tratándose de las llaves de la ciudad de Miami, reviste una cierta coherencia. ¿Acaso no fue en la muy noble "Villa" de Miami Beach en la que se consolidó la estafa electoral que llevaría a "W" a la Presidencia de EE UU? ¿Acaso no será el hermano de "W" el Gobernador del Estado de Florida? ¿Acaso no será el señor Jep Bush quien ha propuesto como magistrado a la Corte Suprema de Justicia del Estado de Florida al abogado defensor del terrorista que puso la bomba en el avión de Cubana de Aviación, que transportaba atletas y civiles cubanos?
Con estos antecedentes no es de extrañar que Alex Penella le entregue las llaves de "su" ciudad a un oscuro personaje que tiene el mérito de haber encabezado un golpe de estado en contra de un presidente legitimamente electo, haber disuelto la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela legitamente electa por el pueblo venezolano, haber desconocido los gobernadores y alcaldes legitimamente electos por el pueblo venezolano, respetando sólo a quienes participaron en el golpe de estado.
Después de esto, y para ser consecuentes con los principios democráticos y con las normas de reciprocidad internacional, sólo nos queda esperar que en un día no muy lejano el Gobernador del Estado de Florida decida entregarle la más alta condecoración del Estado a los ciudadanos Carlos Andrés Pérez y Jaime Lusinchi, prófugos también de la justicia venezolana, por haber contribuído "desinteresadamente" con el desarrollo económico del Estado de Florida.