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Tal Cual, 10 de Diciembre de 2002
Confirmado, Gouveira nunca estuvo en La Campiña con Bernal
La oscura vida de Joao de Gouveia
Ilich Otero
Para la fecha de su denuncia ante la Fiscalía, Gouveia ya está mudado a la quinta Isabelita, de la avenida Anauco de San Bernardino. Allí no lo recuerdan. El dueño, que prefirió no dar su nombre, adujo que tendría que pedirle a su esposa revisar los libros de registro y su señora no estaba. De aquí en adelante, la trayectoria de Gouveia refiere escasos hechos: una infración de tránsito el 18 de marzo de este año levantada por la Policía de Chacao -previamente había sido detenido por faltas similiares el 9 y el 15 de agosto de 2001-, su salida del país el 13 de agosto de 2002 con destino a Lisboa y su arribo el 5 de diciembre pasado en el vuelo 437 de TAP que tocó Maiquetía a las 4:15 de la tarde, fechas éstas registradas en el pasaporte A0095204 que le fue expedido el 30 de enero de 1997 y renovado, ahora con la identificación de República Bolivariana, el 19 de julio de 2002.
Las próximas horas de la vida de Gouveia lo convertirán en un tristemente célebre personaje. Pasadas las seis de la tarde del jueves 5 de diciembre, Gouveia se aloja en el hotel Los Tres Santos de la calle 400 de Quinta Crespo, a escasos metros de la sede de RCTV. Víctor Acosta, un empleado con 4 años de antigüedad, improvisado recepcionista, lo asienta como el cliente 19 y le asigna la habitación con ese mismo número en la planta baja. El fatídico día 6 Gouveia pagó a la una de la tarde los diez mil bolívares de su hospedaje por adelantado y poco después, sobre las cuatro de la tarde, ya está en la peluquería Fórmula 2 del nivel Lecuna de Parque Central. Allí lo atiende José Luis, el único peluquero del salón de belleza, a quien algunas personas identifican como simpatizante del chavismo aunque él se abstiene de hablar de política en su trabajo. "El (Gouveia) pidió un servicio de tinte, una permanente y una afeitada de barba, pero sólo le decoloré el cabello y lo afeité porque los dos procesos químicos no se pueden hacer al mismo tiempo. Es riesgoso para el cabello", dijo José Luis, y aseguró que era la primera vez que veía a Gouveia, quien, según el peluquero, no pronunció ni una palabra mientras lo atendían.
Cerca de las siete de la noche, Gouveia es visto descender de una moto en la que va de parrillero, le da unas palmadas en la espalda a su acompañante, y minutos después sólo habla su Glock, calibre punto 40, un arma cuyo valor oscila entre los 800 mil y un millón de bolívares, diseñada para causar la muerte por sus características técnicas: poca velocidad y de impacto más contundente al ser empleada en distancias cortas. En Venezuela ese tipo de armamento sólo lo utilizan funcionarios de la Disip y fuerzas especiales. En segundos Gouveia descargó una cacerina de nueve balas y dejó sin usar otras dos. Parece obvio que alguien más disparó para poder causar las tres muertes y los 28 heridos en la plaza Altamira la noche del 6 de diciembre.
La investigación policial -a cargo primero de la Policía de
Chacao y luego de la División de Homicidios del Cicpc- ha arrancado pocos datos
esclarecedores de Gouveia en los tres interrogatorios a los que lo ha sometido.
Aferrado a la motivación personal de su crimen, a su "no aguantaba más a
los medios", los agentes tratar de armar el difuso mapa de sus amistades y
relaciones, de su errática trayectoria de veinte años en Venezuela mientras
perfilan un retrato emocional y mental de severos desequilibrios.
Los Joao viajeros
De los 250 mil portugueses que están en Venezuela, TalCual consultó a los 23 Joao de Gouveia que viven en el Distrito Capital, para corroborar si alguno regresó de Portugal el jueves en la aerolínea TAP, como lo anunció el mandatario Hugo Chávez en su programa Aló Presidente del domingo.
Ante la pregunta la mayoría contestó: "No, no he viajado recientemente". Quienes han salido del país lo hicieron hace 3 o 4 años, aunque los únicos De Gouveia que regresaron de la península ibérica en los últimos días fueron Felipe de Gouveia, un reportero de RTP -número de pasaporte A0063844-, que volvió el 28 de noviembre, y Joao de Gouveia, quien pisó suelo venezolano con su familia el 21 de noviembre.
Por otra parte al menos 3 personas que comparten el nombre con el presunto autor material de los crímenes de Altamira están muertos: Juan de Gouveia precisó que su padre murió en el 2001 y él no viaja al exterior desde 1993, agregó desconocer algún familiar con ese nombre, y menos que haya salido del país en los últimos días.
Como era de esperarse, los lusitanos consultados -a través de la guía telefónica- negaban algún vinculo con el Joao pelirrojo capturado el viernes en la plaza Francia. Expresaron su indignación por los actos cometidos por su compatriota. "Qué pena que un portugués haya hecho eso, nosotros no somos así, somos gente trabajadora", señaló Joao de Gouveia, de Colinas de la California.