Red Bolivariana, 1 de Diciembre de 2003

Defraudados de primer y segundo grados

Manuel C. Martínez M.

El presente momento referendumario, cuando la conspiración quemará sus n-1 últimos cartuchos mediante este intento desperado por descalificar al Consejo Nacional Electoral, pone en evidencia dos tipos de ciudadanos defraudados:

1.- Los cabecillas de la conspiración, esa mixtura de ex líderes y vestigios insepultos de la IV República, consignarán ante el CNE un bojote de cajas entaparadas. Su contenido a ojos vistas serán planillas con firmas descarada y evidentemente anulables. Y cuando el CNE les anule aproximadamente 33% de estas, aspaventosamente pregonará que este poder está controlado por el Presidente Hugo Chávez. A esta nueva estrategia politiquera le sacará punta y le sumará que las medidas de seguridad y de contingencia militar, propias del Plan República, le son complementarias a dicho control.

Con esas estrategias buscan conservar su cuota de poder político nacional e internacional que cultivaron en ese segmento demográfico que sigue representando las viejas oligarquías criollas, conjuntamente con la profesionalidad pequeñoaburguesada que bebió en esa cultura engolosinadora del lujo y la frivolidad consumista. En este segmento social se hallan los defraudados de primer grado. Esta gente, engañada y arruinada les pasará factura.

2.- Los mismos cabecillas de la conspiración nacional, ex meritócratas descarburados, diputados felones y ex líderes políticos, así como los magnates e industriales de la producción, banca y comercio nacional e internacional, todos esos cabecillas fueron asesorados por tecnocientíficos de la conducta social: etólogos, psicólogos, psiquiatras, abogados, ingenieros, militares académicos, historiadores, literatos, artistas, etc., quienes, a cambio de abultados honorarios, chantajista y oportunistamente convenidos, (recordemos al contratado por el Alcalde Metropolitano, Caracas, en materia de seguridad) les aseguraron a esos cabecillas que sus métodos conspitarativos, fascistas y golpistas eran efectivos y eficaces, cualidades que, para desgracia de aquéllos, han faltado cada vez que la aplican. Estos cabecillas son los defraudados de segundo grado, pero, a diferencia de los otros, no tendrán a quién pasarle factura ya que dichos asesores de ellos pertenecen al grupo internacional de los intocables del mundo, mientras las fuerzas del mercado sigan imperando en estos países por encima de las fuerzas humanísticas del hombre trabajador.

Hosted by www.Geocities.ws

1