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Red Bolivariana, 19 de Noviembre de 2003
Con el ALCA no se juega
Manuel C.- Martínez M.
ALCA = organización mercantil mestiza: Por una parte, responde a criterios librecambistas, y de esta manera se nos presenta como el nuevo disfraz de la vieja y trillada trampa comercial propia de los países que monopolizaron pioneramente el proceso industrial moderno, y que, luego de saturados los mercados nacionales de dominio británico de los siglos XVIII-IX, y apuntalada con el asesoramiento del escocés Adam Smith, logró imperar en la incipiente Europa industrial
Buscó así Inglaterra penetrar los mercados mundiales de su imperializada zona a fin de que le dieran luz verde a sus novedosos y sintéticos excedentes mercantiles de productos manufacturados y terminados, mientras, como segundo componente genético, contradictoriamente, siguió celando con férulas de hierro su más puro y feudal proteccionismo para su producción nacional.
Es decir: cero competencia para sus rubros endógenos, y todo tipo de prácticas comerciales que pudieran inscribirse en el más relajado librecambismo exógeno.
Ese mestizaje económico se mantuvo vigente hasta la segunda y <<caliente>> guerra mundial del pasado siglo, momento económico cuando aparece la tabla salvadora del keynesianismo, en un desesperado intento por vender sus productos semitermandos y famosos <<know how>>, dado el desequilibrio interno entre su ilimitada capacidad productiva industrial y la repleta y limitada demanda internacional.
Permitíase así que los países de la periferia imperial produjeran bienes sintéticos de consumo masivo, y que el imperio reservase la producción de maquinaria pesada, y ejercer el control financiero mundial con sus afamados y hoy desacreditados entes: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Fomento y Reconstrucción (De la devastada Europa).
Es el momento cuando los estados nacionales inician su fatídica carrera hacia el endeudamiento público, con miras a dotarse de capital inicial, que hasta hoy los asfixia. El asesor de turno fue el no menos británico: John Maynard Keynes.
Hoy aparecen los mismos países con la misma política de <<lo ancho para unos pocos, y lo angosto para las mayorías>>. El ALCA ahora busca el aseguramiento de su producción nacional, mediante el más severo <dumping>> (subvenciones varias), luego de haber incentivado la producción nacionalista y endógena, para pretenciosamente convertir en un juego de ofertas y demandas la más terrible, determinista y seria confrontación económica que la humanidad podría sufrir: Proteccionismo en los países altamente industrializados, para destruir la competencia exterior, y concomitantemente un librecambismo en aquellos países receptores de sus obsoletos paquetes comerciales.