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Red Bolivariana, 11 de Agosto de 2003
La generación de relevo en la UBV
(Respuesta a Guillermo García Ponce)
Manuel C. Martínez M.
Todos quienes estamos sumados a este proceso bolivariano, deseosos por cambios que vayan más allá de los logrados hasta ahora, tenemos que apoyar la pregunta de Guillermo García Ponce, que él formula en nuestra página de Internet (04/08/2003)
Comencemos por recordar que las instituciones publicas venezolanas fueron emparasitadas durante las pasadas generaciones, y durante la últimas cuatro décadas se configuró, ciertamente, una mentalidad y una cultura de indiferentismo ciudadano. Esto ya lo sabemos.
Bien, en el caso de las universidades, estas, todas, dejan muchísimo qué desear, en el mejor sentido de la palabra. Siguen produciendo, y sólo por inercia, unos profesionales mediocres, imbuidas y apoyadas aún en lo poco que las universidades pioneras les dejaron colar.
Por todo ello, la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) no puede ser contaminada con esa patología imperante y esparcida a todo lo largo y ancho del alumnado y magisterio que ha operado a sus anchas en los centros educativos del Puntofijismo.
No se trata de una universidad adicional, sino de una auténtica nueva universidad, con un nuevo concepto educacional y administrativo.
Yo propongo que la UBV se nutra con docentes de probatísima vocación académica. Podría empezarse con Jubilados ad honórem, pero sólo con esos que aún no han recibido sus prestaciones sociales, porque no estuvieron en la conchupancia que caracteriza a las autoridades rectorales en primer lugar, y con bachilleres a punto de graduarse, a quienes ser les condicionaría su ingreso a pasantía en ella, así como con esos docentes universitarios activos que también están marginados por ro pertenecen a ninguna de las pandillas que se hallan enquistadas en la UCV, en la Ula, en la UDO, en la UPEL, y en todas ellas a las que la UBV pretende y debe reemplazar en un futuro prudencial y razonable.
Esta UBV debe servir de pasantía para todos los nuevos
egresados de las demás. Y, se ser necesario cambiar toda la organización que
ha caracterizado a las viejas y salientes universidades. Yo propongo, por
ejemplo, que los docentes se ocupen también en labores de Relaciones Públicas;
los porteros de una universidad no pueden seguir siendo obreros. Sus jardineros
no pueden seguir siendo obreros analfabetos, sino estudiantes de Agricultura. El
personal administrativo secretarial debe ser obligatoriamente configurado sólo
por sus mismos estudiantes, quienes, de esa manera, irían adquiriendo práctica
administrativa y serían un personal sin mayores cargas presupuestarias para el
Fisco Nacional. Por ejemplo, las labores de mensajería bien pueden ser
cubiertas por estudiantes incipientes, cosas así.
Los períodos vacacionales de docentes y alumnos no pueden seguir siendo
paralelos a los de los obreros, habida cuenta que se trata de labores
radicalmente diferentes.
En fin, que unas series de vicios, sindicalistas y gremialmente adquiridas e introducidas políticamente por el Puntofijismo, debe quedar bien lejos de la nueva política gerencial de esta UBV para la que hay que entresacarle su mejor generación de relevo.