Red Bolivariana, 18 de Agosto de 2003

¿Business and business only?

Guillermo García Ponce

Las declaraciones de los funcionarios norteamericanos son cada vez más agresivas e intervencionistas. Es una acción concertada entre el gobierno de Estados Unidos y los laboratorios de la oposición, incluyendo a los más irracionales y extremistas. Se trata de una estrategia dirigida a ejercer la máxima presión sobre el Gobierno de Venezuela a fin de obligarlo a renunciar a intereses nacionales.

El golpe de Estado de abril del 2002 mostró hasta dónde se ha sumergido el gobierno del Sr. Bush en los manejos para derrocar al gobierno legítimo y democrático de Hugo Chávez. La asonada terrorista petrolero de diciembre y enero recientes fue otra evidencia de los abiertos y subterráneos hilos de la conspiración norteamericana.

Pero, quien piense que la conspiración ha quedado confinada sólo a esos escenarios no tiene idea de la magnitud de la intervención El gobierno norteamericano lleva a cabo también una incesante actividad política y militar fin de abrir un frente contra Venezuela en la frontera con Colombia. No fue extraño que, cuando creíamos fortalecidas las relaciones amistosas entre Venezuela y Colombia, como resultado de la reunión de las Comisiones Binacionales de Fronteras e Integración efectuada en Bogotá a fines de julio, a los pocos días reventó la provocación del supuesto “Teniente” Moisés Boyer son el objeto de enturbiar la atmósfera entre los dos países.

El ampuloso cuento sobre los derechos humanos y la democracia como objetivos supremos de la política norteamericana en Venezuela no se lo creen ni los más inocentes…Detrás del frenético afán intervencionista están evidentes propósitos de sojuzgar la economía nacional e imponer intereses comerciales y financieros. La llamada “Coordinadora Democrática” tiene un compromiso con el gobierno norteamericano para privatizar a PDVSA y entregar la industria petrolera venezolana a las grandes empresas internacionales a cambio del apoyo económico y político de Washington.

La presión contra Venezuela se ha intensificado a partir de las iniciativas del Presidente Chávez de asociarse al MERCOSUR, de fortalecer la amistad con Brasil y Argentina, de formar una empresa petrolera latinoamericana, de impulsar la unidad entre los mercados andino y el sureño, de promover la integración política y económica de América del Sur, de revisar en bloque la deuda externa y de sustituir la propuesta norteamericana del ALCA con una alternativa inspirada en el pensamiento del Libertador, el ALBA.

Para el gobierno del Sr. Bush el propósito de su intervención es imponer un modelo exclusivo y excluyente a favor de los capitales e inversionistas norteamericanos. Business and business y a su lado la hegemonía militar y financiera.

El aliento que recorre América del Sur, desde la Patagonia hasta México y el discurso de Chávez que despierta a Iberoamérica, han irritado a los monopolios norteamericanos. Por eso, nadie más interesado en el referendo revocatoria que el Gobierno Norteamericano. A eso obedecen la intensificación de la presión norteamericana y las agresivas declaraciones de los funcionarios del Gobierno de Estados Unidos.

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