Red Bolivariana, 19 de Julio de 2003

Samuel

Edecio Pacheco

Angel Samuel Pacheco Figueredo, mi hermano, residenciado en San Carlos-Estado Cojedes, fue arrollado por un vehículo, el día 2 de julio, aún permanece hospitalizado, sufrió fractura de cuatro (4) costillas, fractura y desacople del húmero, brazo izquierdo, quemaduras en el abdomen y brazo izquierdo y aporreos generalizados. Desde el día siguiente al accidente estuve a su lado en el Hospital General de San Carlos, sitio donde la inhumanidad resalta por sobre todas las cosas. Allí, amigos, es donde se siente el sufrir de la clase desposeída, allí es donde se huele a pueblo de verdad. Llega mucha gente de lugares adyacentes a San Carlos, los aceptan para ser hospitalizados, pero no les suministran medicinas, manifestando que no hay, sus familiares deben comprarlas.

A la hora del tratamiento les preguntan si tienen la medicina que les toca, si la tienen los inyectan o les ordenan tomarla, si no, todo continúa igual. A mi hermano lo llevaron a las 8:00 PM, del día 2 de julio y estuvo en una silla de ruedas hasta el otro día cuando lo pasaron a una camilla, actualmente se encuentra en una cama. A mi mamá que era la única que estaba con él, le decían que había necesidad de tomarle Rayos X, pero que el ascensor estaba malo, cuando se arregló el ascensor, era que no tenían placas o que la ambulancia estaba chocada, para mi todo eso era mentira, parecía que solo pretendían que se lo hicieran en privado, como ellos llaman a las clínicas particulares, o al menos eso fue lo que yo sentí en aquel momento.

Por quemaduras que tiene en el cuerpo me dieron récipe para comprar parches y antibióticos, cada parche cuesta Bs. 60.000,00, se deben cambiar a diario o cada dos días y requiere varios parches por cada cura, igualmente me indicaron que debía comprarle un antibiótico llamado Claforam, que cuesta Bs. 71.626,00 cada ampolla y le indicaron tres diarias, las primeras dosis las compré tal como me lo indicó el médico, las otras las he venido cambiando por productos genéricos, que entiendo hacen el mismo efecto y son mucho mas económicos. Los parches los he estado encontrando con amigos. Para la operación aún pendiente indican una serie de accesorios para unir la parte fracturada, de no dar resultados se requiere prótesis, todo hay que comprarlo, en el Hospital no tienen nada.

Todo el que se hospitaliza, para contrarrestar el calor tiene que llevar un ventilador y si tiene acompañante, debe igualmente llevar una silla, para que no se le traumaticen las piernas de tanto estar parado.

A mi hermano lo atiende un médico a quien llaman TOMAS, parece un verdugo, lo maltrata con sus expresiones en una forma demasiado vulgar, lejos de estudiar medicina debió haber estudiado para cuidar presos o de repente esa es su especialidad.

Esta es una historia de rabia, dolor y miseria, lo de mi hermano es poco para lo que sufre el resto.

Un médico se equivocó con nosotros y nos trato de orientar para conseguir todo lo concerniente a la prótesis requerida para concretar la operación, pero fue solo una equivocación, el paciente era otro y cuando se dio cuenta me pidió disculpa.

Tengo la leve impresión que si deben existir medicinas, pero debe estar ocurriendo algo como en PDVSA, muchos escuálidos con poder, infiltrados en el Hospital.

A la fecha he tenido la oportunidad de hablar con mucha de esa gente de pueblo y con todos los maltratos por ellos sufridos, aun parece que entendieran que quien los está pisoteando es el mismo que siempre lo ha hecho, por eso apoyan el proceso revolucionario que dirige el Presidente, sin embargo considero prudente revisar y conocer que es lo que está pasando en ese hospital.

El Gobernador, ¿tendrá conocimiento de todo esto?, ¿Será verdad la falta de medicina?, ¿No será que alguien se está beneficiando a costa del sacrificio del pueblo?, ¿Por qué tanta indolencia?.

Observando el trato que ha recibido y está recibiendo, en ese hospital, he llegado a pensar que esto ocurre por su ideología y por su ardua labor en defensa de esta Revolución.

Para el momento en que redacto esta información, mi hermano está presentando fiebre con temperatura sobre 39º, después de habérsele realizado un raspado con bisturí, al vivo, en la quemada que presenta sobre el abdomen y cura realizada debajo del brazo izquierdo. Lo impresionante es que la fiebre la tiene desde hace tres días y no muestra mejoría, le aplican medicinas para bajarla y la misma cede, pero al pasar el efecto vuelve nuevamente. No se observa esfuerzo alguno por atacar el problema, estando identificado, que lo está destrozando una infección que supuestamente se ocasionó cuando le rasparon el abdomen o cuando le hicieron la cura del brazo.

Esta es la triste historia de lo que ocurre en un hospital donde acude el mas humilde de nuestra población. Seguro estoy que con el intercambio que está realizando Venezuela con Cuba, trayendo Médicos cubanos para asignarlos a estos centros hospitalarios las condiciones deberían mejorar, siempre y cuando se realice un estricto control en el suministro tanto de medicinas, como de otros recursos para proveer la salud a tantos necesitados que acuden a estos lugares.

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