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Top Secret, Julio de 2003
Q.E.P.D
Mercedes Chacín
Manipulación. Tergiversación. Información dirigida. Propaganda subliminal. Desinformación. Son "técnicas" utilizadas para deformar un mensaje que han sido y seguirán siendo usadas por los medios de comunicación social del planeta desde tiempos ha. Una es peor que la otra, puesto que su intención es ocultar información, desinformar o penetrar en el inconsciente colectivo con fines individuales o grupales. Estas "herramientas" indeseables se han perfeccionado con el tiempo, al extremo que son imperceptibles para un ciudadano inexperto (la mayoría de las veces indefenso).
Desde los días de las primeras manifestaciones de calle (2002), en las que la oposición mediática divulgaba cifras de "marchólogos" que aseguraban haber contabilizado dos millones de personas en cada caminata, y contaban sólo cien mil en las bolivarianas, nos dimos cuenta que las palabras escrúpulo, decencia y ética habían desaparecido de algunos cerebros.
La propaganda subliminal la conocimos de cerca en Venezuela durante el sabotaje petrolero. Por aquellos días, quienes tenemos que ver profesionalmente con la comunicación, nos alarmamos al certificar hasta donde es capaz de llegar la oposición mediática para lograr sus objetivos. Las 200 propagandas diarias a favor del sabotaje, con descaradas alusiones a la libertad y la democracia, combinadas con las decenas de entrevistas a los mismos tipos repitiendo los mismos argumentos, los partes de guerra diarios de los Tres Chiflados Criollos, (con el perdón de los originales) nos causaron rabia, indignación y mucha sorpresa.
Ustedes dirán: me lo cuentas o me lo escribes. Ciertamente nada de lo narrado en los tres párrafos anteriores tiene una pizca de actualidad. Ya ha sido comentando, analizado y criticado a nivel nacional e internacional. La intención es simplemente compararlo con lo que pasa en la actualidad, porque los medios de comunicación social venezolanos ya no andan con disimulos. No hay medias tintas. Imagino que en las redacciones de los periódicos o de los noticiarios de TV los comentarios no son "ese título está muy fuerte". "¿No será mejor abrir con esto, chico?". "¿Qué le interesa más a la gente esto o esto?"
No mano. La cosa ahora es directa. Ya no es que RCTV dice que fueron tres muertos y Televen dice que son dos. No señor. La cosa ahora es que RCTV dice que hubo una fiesta y Televen dice que hubo un funeral. Cada día es más frecuente encontrarse con versiones absolutamente distintas de un acontecimiento. La competencia no es por el tubazo: La competencia es por la mentira. Los comentarios de ahora deben ser: "¿Viste lo que inventó hoy El Nacional?" "¡Qué bueno les quedó!" "¿Y a nosotros por qué no se nos ocurrió esa mentira tan buena? Nos están tubeando, pónganse pilas".
Los ejemplos recientes (hay más, por supuesto, y más antiguos) sobre los médicos cubanos, sobre las declaraciones de García Carneiro, sobre el Plan Robinson, no hacen sino confirmar que no tratan manipular, de hacer el paro, de disimular. De cambiar un titular, de poner a una columna lo que debe abrir el periódico. De sacar declaraciones de contexto. De llenar las páginas de los diarios con una sola versión, con una sola opinión. Ahora la pauta del día es mentir y el grito de guerra es: ¡Chavistas: jódanse! Este es mi medio de comunicación y esta es mi mentira de hoy.
Ya lo hemos dicho otras veces. Estamos entrampados por obra y gracia de la oposición mediática en un "maniqueísmo informativo" del cual tardaremos en salir. Ha muerto la señora credibilidad. Q.E.P.D.
*Periodista