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Red Bolivariana, 18 de Julio de 2003
Nuevo medio alternativo
Manuel C. Martínez M.
Tengo entendido que falta pocos días para que entre en circulación el nuevo medio, VEA. Bienvenido sea.
Considero conveniente que sepamos antes acerca de las características de su constitución jurídica y civil, de su capital, su razón social, sus principales accionistas o cooperativistas, periodicidad, formato, etc.
Este medio, como recordamos, surge ante la debacle que los mismos medios lucrativos se provocaron a sí mismo con su campaña mediática y política con fines descaradamente conspirativos y progolpistas, y ante la reducción inminente de unas ganancias para unas empresas privadas que dependían más de lo que dejaban de pagarle al Fisco y de lo que este les aportaba publicitariamente, que de la productividad de sus trabajadores, y que de la eficiencia de su gerencia.
Nos gustaría saber acerca de los antecedentes, de su denominación. Vea, si mal no recuerdo, fue el título de un mensuario cubano.
Sábese que todo capital accionario es apátrida, y que, en consecuencia, suele emigrar tan pronto baja su tasa de ganancia; que es huidizo, por excelencia. Sabemos también de las maquiavélicas argucias de las que sabe valerse el capital privado, y sabemos del enorme sentido independentista que caracteriza a todos los revolucionarios, frente al marcado carácter dependentista propio de los reaccionarios. Por esto último, recuerdo que todos los órganos divulgativos emprendidos por los revolucionarios de Venezuela, salvedad hecha de <<Tribuna Popular>>, resultaron inestables y su duración estuvo siempre en función del articulado de sus propios promotores, quienes, cargados de la mejor buena fe, sólo deseaban utilizar dichos medios para proyectar sus personales ideas, ante la censura que siempre ha imperado en los medios derechistas y conservaduristas.
Satisfechas estas peticiones, sólo nos queda augurarle la más larga vida a VEA, y que sus administradores y editorialistas sepan mantener la difícil eclecticidad que todo medio impone. Este medio tendría indudablemente una línea política justa, libre, progresista, bolivariana y patriótica, por encima de todas las imposiciones que el capital privado suele egoísta y crematísticamente hacer valer para sí.