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Red Bolivariana, 25 de Julio de 2003
Desajustes financieros Venezolanos
Manuel C. Martínez M.
La tasa pasiva que ofrece la banca privada venezolana ronda actualmente el uno % / mensual, y, inexplicablemente, el impuesto al débito bancario vigente es de .75%.
Esto significa que el beneficio neto que obtienen los ahorristas raya en aprox. .33% / mes, o el uno/1000, que es como decir nada.
Lo que podemos deducir es que esta política financiera parece que está empezando a corresponderse con el cuantioso ahorro, de interés negativo, que mensualmente y desde hace años viene colocando el Estado venezolano en una Banca que, paradójicamente, se ha manifestado contraria a los intereses democráticos del presente gobierno.
Los ministerios e institutos afines pagan sus sueldos y salarios, prestaciones y demás compromisos laborales de su burocracia a través de esa banca comercial. Este servicio financiero es oneroso para el Estado, y esos montos representan los <<ahorros>> preconvenidos e ingresos normales con los que ha venido contado la banca privada. Agréguese los cargos por los retiros que por cajeros automáticos realiza el ahorrista..
Por eso dicha banca se ha venido desentendiendo de la captura de nuevos ahorristas y ha desmejorado en mucho la calidad de los servicios a los usuarios, habida cuenta que cuando los tasas pasivas se han mantenido por encima del 40%/anual sólo han reconocido unas tasas pasivas salvadas por anchos abismos diferenciales con las tasas pasivas..
Se comprende que el estímulo al ahorro no está descontado en este país. Esto traduce un desajuste financiero de urgente corrección. El Estado no tiene por qué seguir subvencionando a una banca que sólo sabe exprimir a los pequeños ahorristas y que sólo mediante obligaciones legales, de cuestionado seguimiento, apenas ofrece ayuda financiera al empresariado nacional