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Red Bolivariana, 18 de Junio de 2003
Política, la tercera acepción
Irving M. Vierma
La excusa de quienes no quieren asumir responsabilidades con lo expresado es "yo soy apolítico" y después de esgrimir tal afirmación al principio de cualquier discusión política, se sienten con "licencia" para ir de un lado al otro sin el menor pudor y con las más amplias garantías para descalificar, opinar, decir, analizar e intervenir en política sin que se le pueda calificar su sentido o criterio político porque ellos son "apoliticos".
Y digo esto por todas esas veces que he tenido una charla con los disidentes que quieren llamarse "oposición". Los llamo disidentes porque son ciudadanos que, ante tanta desinformación a la que se prestan por aferrarse a los medios tradicionales de "desinformación" como las TVs golpistas o la prensa sanguijuela, no tienen en su sentido con la realidad una percepción clara y comprobable de lo que sucede a su alrededor. No me gusta llamarlos opositores, porque realmente no siguen algún proyecto planteado más allá de sentir que Chávez el diablo encarnado. Esos compatriotas que sanamente han ido escuchando la voz de la verdad en su más solitaria y anónima reflexión sobre la realidad que les rodea, se están convenciendo más de su errado criterio sin que esto los convierta en activistas fervientes del proceso revolucionario.
La respuesta a quienes se creen apolíticos y eluden de esa forma la responsabilidad de sus criterios y pensamientos es sencilla: Practican la política, punto. El problema que tienen -en mi criterio- es que recuerdan a los "políticos" aquellos que tanto idolantran ahora. Y eso les genera una especie de conflicto, porque conscientemente es duro reconocer que defenderlo puede ser incompatible con lo tratan de atacar sin mayores logros. Es decir, que para ser reaccionario hay que defender a los que seguramente nunca aprobaste y siempre demandaste por sus delitos, errores y omisiones en el pasado; esta situación incómoda y poco agradable consigue un aliviadero ante el compromiso y se levanta la premisa "soy apolítico"
Los que se sienten "ajenos a la política" (apolíticos) lo practican con la seguridad y convencimiento que nada que se relacione con lo que define a un político les es común o característico. Los demás que usan este término para escapar a la responsabilidad son sencillamente eso: irresponsables.
Reproduzco la definición de la RAE
Política. Del lat. politice, y este del gr. politik¿, t. f.
de -kÕj, político.
1. f. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.
2. [f.]Actividad de los que rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.
3. [f.]Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su
opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.
4. [f.]Cortesía y buen modo de portarse.
5. [f.]Por ext., arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los
medios para alcanzar un fin determinado.
6. [f.]Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o
entidad en un asunto o campo determinado.