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Red Bolivariana, 7 de Mayo de 2003
La Agenda Presidencial
Manuel C. Martínez M.
La matriz de opinión que los ex meritócratas de Pdvsa lanzaron al mundo, y que hizo profunda huella en el pueblo venezolano, con inclusión de su intelectualidad y profesionalidad mejor acabada, sigue irradiando buena parte de la energía que inercialmente nos llega a diario.
Solicitudes de amparo para el la reincorporación de <<tecnócratas>>, prevalidos de sus influencias y, sobre todo, de su ascendencia sobre mucha gente, incluida la más afectada con esa devastadora política entreguista y saboteadora que practicaron con la misma tecnicidad y eficiencia que supuestamente los enorgullecía como privilegiados empleados de ese maná llamado Pdvsa, una empresa híbrida, inauditable, <<caja negra>>, como despectivamente fue bautizada.
Sabotaje a la empresa que para ellos siempre fue <<la gallinita de las ñemas de oro>>.
Ropaje político con los harapos de los decadentes partidos de la IV república, todas esas medidas representan las principales manifestaciones de un personal en quien la Venezuela humilde confió durante más de 20 años ora por ingenuidad, ora por ignorancia.
Pero, no debemos pasar por alto que no es condición sine qua non laborar con esos ex empleados para saber de petróleo. La gente de afuera, <<no meritócrata>> también puede conocer de eso. Es por esta razón que las riendas administrativas de Pdvsa deben ser evaluadas, escogidas y votadas con la imprescindible participación de sus condueños: el pueblo, mayoritariamente humilde y marginado de esa riqueza popular venezolano (los poderosos ya tienen bastante dinero: podrían abstenerse).
El petróleo y su industria es el verdadero Diablo vestido de líquido pegamentoso y maloliente. En Venezuela, constitucionalmente, es propiedad de todo pueblo, nacido y por nacer, de aquí que no pueda ser coto privado ni siquiera de sus administradores, empleados ni obreros, por ducho que sean, por expertos que sean, ni por antiguos que sean en esa <<manguangua>>.
Es mentira que el Diablo sepa más por viejo que por D. Los conocimientos de ninguna especialidad son cerrados ni se agotan dentro ella misma. Hoy por hoy, toda ciencia es polivalente y envolvente; son holísticos, por usar un eufemismo.
Y es que las materias de prospección, extracción, mercadeo, colocación, refinación y etceteración, que son lugares comunes al lado de otras disciplinas industriales de amplia envergadura económica. El valor de uso no modifica la esencia de los valores de cambio.
El mito de la meritocracia se está derrumbando, por favor, no la alzaprimemos. Precisamente, cuando se sugiere la necesidad de educar a las nuevas generaciones sobre petróleo, labor muy encomiable y patriótica, por demás, no debe ser (así lo infiero) mediante esquemas ni copias al carbón de las obsoletas enseñanzas de tales meritócratas.
Pdvsa, la nueva, debe caminar con pies propios, con tecnología propia, con dirección propia y con una gerencia plana de difícil e incompatible aplicación para los tecnócratas chicagüenses, enviciados, como han estado toda su vida, en centralizar y nuclear todo lo que huela a billetes en el mundo.
La gerencia moderna choca abiertamente con los apetitos economicistas de las trasnacionales, ya que todo dólar invertido lucrativamente es bolívar pro monopolista, y cuando decimos monopolio, decimos centralización piramidal.
Vengo haciendo, sin mayor eco, dos propuestas, que son mis recomendaciones profesionales y personales, respecto de la gerenciación de Pdvsa (agradecería ser citado cuando ellas se apliquen, si es que así ocurriere):
Primero: autonomía de movimiento: Pdvsa, en sus actuales condiciones, luego de desprenderse de buena parte de <<meritócratas>>, no puede pretender igualar su ritmo de trabajo, so pena de incurrir en tropiezos.
Segundo, al lado íntimo de la Presidencia y directiva de Pdvsa debe estar diaria o interdiariamente el Presidente de la república; esta debe llenar con holgura su agenda política, sea Chávez o cualquiera que lo supla en un futuro. Mientras esto no ocurra, tendenciosamente, será mejor ser Presidente de Pdvsa que de Miraflores.
Son mis modestos criterios de escritorio, desde mi modesta biblioteca, pero con el acervo que alberga mi profesionalidad, libre de cualesquiera ataduras a las malignas enseñanzas de una <<gente de petróleo>> quienes, por <<térnicos>> que pudieran haber sido, son personas desalmadas, inicuas y amantes del Diablo. Ya lo dijo alguien: la sabiduría sin probidad en una <<defecada>>, mutatis mutandis.