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El Mundo, 7 de Mayo de 2003
La premura de USA
Vladimir Villegas
Ahora resulta que la idea del referendo revocatorio es hechura de la misma oposición que desde hace más de un año la rechazó para lanzarse en la piscina vacía de la aventura golpista. Apuestan a una supuesta falta de memoria colectiva para presentarse como víctimas de una maniobra oficialista tendiente a desconocer esa alternativa constitucional, que ellos venían descalificando a diestra y siniestra, y a la cual se aferran ahora como tabla de salvación, luego del ruidoso fracaso del sabotaje puesto en marcha en diciembre y enero pasado. Por cierto, desde la oposición se dejaron oír voces contrarias al referendo cuando esta figura se incluyó en el proyecto de constitución.
Lo lamentable de todo esto es que el discurso opositor tiene antenas repetidoras en altas esferas del gobierno de los Estados Unidos, desde donde también se insiste en acusar al gobierno de Venezuela de colocar obstáculos para la realización del revocatorio. Si nuestra memoria no nos falla, es la primera ocasión en que los Estados Unidos, por boca de conocidas e influyentes figuras como el secretario de Estado, Collin Powell y el extremista Otto Reich, manifiesta premura por "defender" esa fórmula prevista en la Constitución venezolana de 1999.
Ninguno de ellos salió a quejarse por la estrategia golpista que durante meses y meses se basó en desconocer la existencia de una Constitución legitimada por el pueblo en el proceso más democrático que se haya producido en nuestro país. Ni una palabra dijeron cuando desde la oposición se colocaron los más irracionales obstáculos para la aprobación de la Ley Electoral. Tampoco exigieron premura a la oposición cuando ésta, deliberadamente, retardó la designación de sus representantes en el Comité de Postulaciones para la escogencia del Consejo Nacional Electoral. Por si fuera poco, también guardaron silencio frente a la reticencia de la oposición a aceptar la idea de conformar una mesa de negociación y acuerdos para buscar salidas no violentas a la situación planteada en el país.
Si los señores Powell y Reich emiten sus criterios partiendo de las informaciones que reciben desde su representación diplomática en Caracas, habría que concluir que no están siendo oportuna y debidamente informados, por lo cual no estaría de más que ambos funcionarios hurguen a profundidad en nuestra reciente y agitada historia para que perciban cuál sector ha hecho todo lo posible, incluyendo la promoción de un golpe de Estado y el terrorismo contra la economía nacional, para que las fórmulas constitucionales no se apliquen.
El gobierno bolivariano, que desde siempre ha defendido una salida constitucional, incluido, por supuesto, el referendo, tiene toda la autoridad moral y el derecho a presentar observaciones a propuestas que en el fondo pueden atentar contra nuestra soberanía como país y contra el espíritu de la Constitución de 1999. Si bien se ha recibido de buena fe la actuación de factores externos al país para coadyuvar a la búsqueda de salidas a la situación nacional, ninguno de esos factores puede asumir funciones de tutelaje político ni convertirse en juez, y mucho menos cuando se asume, por boca de algunos funcionarios, posiciones que, a veces entre líneas y otras de forma terminante, dejan dudas acerca de su imparcialidad.
La democracia venezolana, fortalecida, ampliada y redimensionada durante estos años de revolución pacífica, no precisa de ultimátum alguno, y menos aún si proviene de quienes se hicieron de la vista gorda cuando el golpismo sacó sus garras en abril del año pasado y durante los días del sabotaje a la industria petrolera.
Pregunta al CNP: ¿Hasta cuándo guardará silencio la directiva nacional frente a la manipulación informativa y frente a la falta de ética de algunos colegas convertidos en francotiradores del periodismo? ÚNETE: Saludo el nacimiento de esta nueva alternativa sindical, que pretende defender los intereses de los trabajadores venezolanos, sin mantener la aberrante conchupancia de la cual hoy hacen gala Fedecámaras y la CTV, cuyos principales dirigentes están hoy prófugos por su participación en acciones golpistas y en el sabotaje económico ocurrido entre diciembre y enero. La lucha contra la corrupción sindical y por la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de los asalariados es el reto de esta naciente central sindical.