Últimas Noticias, 15 de Mayo de 2003

Militares presos por masacre de soldados también colocaron bombas en sedes diplomáticas

Militares disidentes planificaron atentados terroristas

En el expediente se incrimina al general Felipe Rodríguez como el autor intelectual

Willmer Poleo Zerpa

Caracas. Las personas que presuntamente torturaron y asesinaron a los tres soldados disidentes de Altamira, así como a una joven técnico en turismo, son las mismas que aparecen involucradas en la colocación de los artefactos explosivos que estallaron en las sedes diplomáticas de Colombia (Chacaíto) y España (La Castellana), así como en el edificio caracas Teleport (Plaza Venezuela), según se desprende de las investigaciones realizadas por el Cicpc y el Ministerio Público y las declaraciones de varios imputados.

Dos de los detenidos por la masacre de los oficiales disidentes se acusan mutuamente, pero ambos coinciden en que las personas que ordenaron tanto las ejecuciones como los atentados terroristas son el general de división Felipe Rodríguez (El Cuervo), el coronel Fernando Da Costa (El Catire) y el coronel Yusepe Pirielli Carmona.

El ex policía de El Hatillo Luis Chacín Sanguines, detenido en un apartamento en la urbanización La Campiña, declaró ante el Tribunal 11 de Control que el cabo II de la Armada Pedro Sifontes Núñez fue el encargado, por instrucciones de “El Cuervo”, de darle muerte a los tres soldados y a la joven, junto con Hugo José Ordoñez y otros cuatro sujetos (Halcón, Buzo, Fao y Piedra).

Por su parte, Sifontes Núñez declaró que Chacín Sanguines, junto con “El zorro”, Tairo Aristiguieta y otros dos conocidos como “Fao” y “Halcón”, fueron quienes participa ron en el cuádruple crimen.

Coincide en la autoría intelectual del general Felipe Rodríguez y agrega en este rol el nombre del coronel Pillieri, detenido el pasado 15 de febrero en Maracay.

Atentados.
Con respecto a los atentados terroristas perpetrados recientemente en Caracas, Chacín Sanguines dijo que cuando ocurrieron las primeras dos explosiones él estaba en la plaza Altamira y se trasladó en una moto en compañía del coronel Da Costa, siguiendo instrucciones del coronel Pillieri y otro conocido como “Memín”, a fin de verificar los daños, luego regresaron a la plaza y Da Costa entró en el “Bunker” para informar al general Felipe Rodríguez.

No obstante, Sifontes Núñez declaró en el expediente que una persona de nombre Ernesto Lovera, supuesto escolta del dueño de la empresa de acumuladores Duncan, entregó a Chacín Sanguines los explosivos y que éste se retiró de la plaza a la 1 am y regresó hora y media después en una motocicleta.

Minutos después se escuchó la explosión, que resultó ser la bomba que estalló en la Embajada de España.

Igualmente acusó a Chacín Sanguines del atentado en la sede de Teleport. En su testimonio aseguró que un día antes éste lo llamó por teléfono y le expresó que iba a acabar con la Mesa de Negociación, pues era una farsa.

Reconocimiento.
La joven de 14 años que sobrevivió a la saña de los criminales que masacraron a los tres soldados y a la mujer, reconoció ayer en el tribunal 11 de Control, a cargo de la jueza Deyanira Nieves, a Sifontes Núñez como uno de los participantes en la matanza.

Oficiales disidentes implicados en explosiones en embajadas

Caracas, 14 May. Venpres.- El cabo II de la Armada Nacional, Pedro Antonio Sifontes Núñez, confesó ante la jueza 11° de Control, Deyanira Nieves Bastidas, que Luis Gregorio Chacín Sanguine, alias “Armadillo”, es el responsable de los explosivos que estallaron la madrugada del 25 de febrero en el Consulado General de Colombia en Chacaíto y en la Oficina Técnica de Cooperación de la Embajada de España, en la Castellana, así como de la explosión ocurrida en el edificio Teleport de Caracas.
Según reporta el diario El Nacional, Sifontes, hizo esta afirmación durante sus declaraciones en torno a las muertes de los soldados Ángel Salas, Darwin Argüello y Félix Pinto y a las novias de los dos últimos, Saida Gabriela Peroza y una menor de catorce años, respectivamente.

En este sentido, Sifontes Núñez uno de los imputados en la muerte de estos militares venezolanos, admitió que el general de División de la Guardia Nacional, Felipe Rodríguez y el coronel del Ejército Yucepe Pilieri, presuntamente ordenaron los homicidios de estos militares de la plaza Francia de Altamira, acción por la cual pagaron 3 millones de bolívares en efectivo.

El cabo II de la Armada Nacional, quien fue apresado la semana pasada en la ciudad de Puerto Ordaz expuso ante la jueza Nieves Bastidas, que los crímenes fueron perpetrados debido a que los soldados pasaban información a los círculos bolivarianos sobre lo que ocurría en Altamira.

Relató posteriormente que la orden la dio el coronel Pilieri, detenido a mediados del mes pasado en Maracay, durante una reunión llevada a efecto la noche del 15 de febrero de este año en las cercanías del edificio For You de Altamira, en la que estuvieron presentes él, Luis Gregorio Chacín Sanguine, alías “Armadillo”; Gregorio Umanés Castillo, apodado El Zorro; un hombre conocido como “Fao”, otro con el alias de “Halcón”; Hugo José Ordóñez, apodado “HJ” y Tairo Aristigueta.

Añadió que el coronel ordenó matar específicamente a los soldados Ángel Salas, Darwin Arguello y Félix Pinto, y a las novias de los dos últimos, Saida Gabriela Peroza, y una menor de catorce años.

Explicó que el modus operandi de las acciones de los presuntos asesinos, fue llevar a los soldados a un paraje solitario, cercano a la helipuerto que se localiza en la autopista de Guarenas, allí los golpearon, ataron y amordazaron, luego los trasladaron a un terreno baldío cerca del simulador de vuelo de Viasa, donde queda también un polígono de tiro clandestino.

En ese lugar fueron golpeados nuevamente hasta que Luis Gregorio Chacín tomó una escopeta calibre 12 y realizó cinco disparos, dos contra Ángel Salas y tres contra Darwin Arguello.

Sifontes confesó haberles disparado en la cabeza a Félix Pinto y a Saida Gabriela Peroza, luego Armadillo le quitó el arma y maltrató a la menor de 14 años, para después darle un tiro en el cráneo que solo la rozó y por eso logró sobrevivir al ataque.

Finalizado el hecho, dijo, el oficial del Ejército llamó, en presencia del propio Sifontes, al general Felipe Rodríguez y le dijo: “El paquete está listo y entregado”.

Finalmente, el cabo II Sifontes Núñez denunció en el tribunal que ha recibido amenazas de muerte por parte del coronel Yucepe Pilieri, así como de “Armadillo”, quienes les han advertido que será el próximo.

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