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Red Bolivariana, 27 de Abril de 2003
Redistribución del Servicio Hospitalario
Manuel C. Martínez M.
Para atacar con rendimientos eficientes, y alcanzar la eficacia que busca la Política de Seguridad Sanitaria del presente gobierno, los servicios prestados tradicionalmente por el bloque de HOSPITALES PÚBLICOS y PRIVADOS, deben recibir una reforma redistributiva
Nos permitimos esbozar algunos de los radicales cambios económicos que podrían dar soluciones inmediatas a la armonización entre los ingentes gastos sanitarios presupuestados a nivel nacional, estadal y municipal, y su respectiva productividad.
Como sabemos, los fines de semana se caracterizan por la comisión exagerada de accidentes viales, por heridas y contusiones, producto de reyertas populares e imprudencias de origen etílico, amén de accidentes netamente domésticos de inevitable presentación, y que han estado tradicionalmente pesando y absorbiendo en mucho la capacidad hospitalaria de los esos centros públicos
También sabemos que esos hospitales públicos tradicionalmente han carecido de cirugía mayor y de servicios tecnológicos modernos, como: tomografía, ecosonografía y afines. Ni qué decir que los casos que requieren este tipo de contingencias han corrido a cargo de los HOSPITALES PRIVADOS, los cuales, como entes lucrativos, han terminado haciendo su buen negocio, y privado con ellos a la inmensa población de enfermos de menores y bajos recursos económicos, cuando presentan esas <<suntuarias>> dolencias.
En concreto: Las emergencias, cierta o aparentemente cubiertas gratuitamente en los hospitales y ambulatorios, por concepto de enfermedades epidémicas y de cirugía menor, podrían perfectamente ser facturadas, a precios de mercado, directamente a los patronos del paciente o a este mismo. Esta medida canalizaría muchos <<clientes>> a hacia los hospitales privados.
Con estas reformas, se invertirían los términos de la prestación de dichos servicios. En tal sentido: Los hospitales privados cubrirían también todo lo concerniente a servicios menores, y los hospitales públicos, servirían fundamental y gratuitamente casi todos servicios de cirugía mayor, así como los servicios preoperatorios de esos exámenes de tan elevados costes para la gente de menor capacidad para comprarlos, y, sólo excepcionalmente, atenderían la cirugía menor de desempleados y/o indigentes.
Observación: Se agradece citar expresamente esta fuente, en caso de ser utilizada con fines pragmáticos, total o parcialmente, en razón del debido respeto a la autoría intelectual que nos asiste.