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Red Bolivariana, 15 de Abril de 2003
Adecos y Copeyanos En Positivo
Manuel C. Martínez M.
Enviamos esta invitación con la mejor de las intenciones hacia ese considerable y respetable número de militantes y simpatizantes de esos dos ex grandes partidos políticos venezolanos.
Todos ellos, desde muy dentro de su corazón y demás sentimientos patrios, tienen que estar reconsiderando su actual posición frente a la presente república, una r. que definitivamente marca un deslinde con toda la carga ideológica de los cuarenta años del Puntofijismo.
Se comprende que los jóvenes de esos partidos y su vanguardia adulta, pero joven aún, recibieron una fuerte y férrea dosis de patrones genéticos que les fueron intubados por los fundadores, caciques y cogollos de esos fenecidos partidos, que, aunque venidos a menos, dejaron esos hijos suyos quienes, a pesar del repudio del pueblo hacia sus principales líderes, siguen equivocada y tercamente creyéndose ora el último adeco, ora el último copeyano de la IV república.
Muy poco caló en ellos la crisis de Lusinchi, cuando se destapó de la manera más descarada que esos partidos sólo eran un cascarón que recibía Presupuesto, pero no apoyo popular, o que su época estaba cerrándose, que sus cogollos estaban marchitos.
Tuvieron suficiente tiempo para ir desligándose del viejo liderazgo. Un Eduardo Fernández lo hizo, aunque a medias, y, para su desgracia, no supo aprovechar la coyuntura que le brindó Chávez con su intentona, como sí lo hizo el insepulto Rafael Caldera con quien él ya había <<quebrado palitos>>.
Deben pensar que con sus apego al golpismo, al fascismo desatado y a una oposición irrefleja hacia un gobierno indiscutiblemente legítimo, democrático, nacionalista, patriótico, orgulloso y diligente, se han ido quedando sólo y sufriendo los castigos políticos que sólo se merecen el viejo liderazgo adecopeyano, pero que por su edad, y por la poca vergüenza que les queda, están y deben seguir fuera del juego.
Pues, bien, desde acá les proponemos que echen manos de su sindéresis, que piensen con cabeza propia, y que, en aras de conseguir una sólida y sincera participación política en esta nueva sociedad, donde tiene perfecta cabida todo venezolano dispuesto a luchar por este país, donde no sólo ayudarían a su prosperidad, sino a la suya propia y a la de sus hijos, se organicen en un proyecto que podría llamarse: ADECOS y COPEYANOS en POSITIVO.