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La Jornada, 19 de Marzo de 2003
Insistentes correos electrónicos piden a Juan Pablo II servir de escudo humano en Irak
Advierte el Vaticano a EU sobre la responsabilidad histórica que asumirá
AFP
Ciudad del Vaticano, 18 de marzo. El Vaticano advirtió este martes a Estados Unidos la "grave responsabilidad" que asume ante la historia tras el ultimátum que el presidente George W. Bush dio a Saddam Hussein obligándolo a elegir entre el exilio y la guerra.
"Aquel que decide que todos los medios pacíficos que el derecho internacional pone a su disposición están agotados asume una grave responsabilidad ante Dios, ante su conciencia y ante la historia", afirmó el Vaticano en breve declaración por escrito que dio a conocer el vocero del Papa, Joaquín Navarro Valls.
El texto fue divulgado pocas horas después del discurso de Bush a la nación estadunidense, en el cual anunció el ultimátum de 48 horas a Hussein para que deje el país junto con sus hijos o de lo contrario lanzará un ataque militar.
La reacción, anunciada por el mismo Vaticano debido "a los últimos acontecimientos en la situación internacional", recuerda claramente a Estados Unidos que optar por una intervención militar en Irak puede desatar una guerra de consecuencias impredecibles.
En este sentido, el secretario de Estado estadunidense, Colin Powell, declaró comprender la inquietud del Vaticano ante una guerra en Irak, pero reafirmó que Washington no retrocederá ante un conflicto si es inevitable. "Comprendemos las inquietudes del Papa, pero a veces se nos presentan problemas que no se pueden evitar porque seamos amantes de la paz y quisiéramos que desaparecieran. Creemos firmemente que éste es uno de esos problemas."
Es el régimen iraquí el "que impone esto al mundo, no Estados Unidos", agregó Powell en entrevista con agencias de prensa internacionales.
El domingo, en un discurso en buena parte improvisado, Karol Wojtyla se refirió a la Segunda Guerra Mundial y a lo que significó para generaciones enteras.
Juan Pablo II teme que la guerra contra Irak afecte sobre todo a "la población de Irak", así como al equilibrio de toda la región de Medio Oriente", y por primera vez se refirió a los "ulteriores extremismos que podrían derivar de ella".
El diario del Vaticano L'Osservatore Romano manifestó su preocupación por la situación internacional y resumió en un artículo publicado en primera página el sentimiento del mundo: "entre angustia y esperanza".
El artículo sostiene que "el mundo vive estas horas como suspendido, entre el lento y despiadado agotarse del plazo del ultimátum y la obstinada e insuprimible voluntad de no extinguir el espacio de la paz". El rotativo indica que Washington y Londres están listos para una intervención militar sin la ONU, mientras el presidente francés, Jacques Chirac, considera injustificada la decisión unilateral de recurrir a la guerra.
A su vez, el correo electrónico del Vaticano, así como su central telefónica, quedaron literalmente sumergidos este martes por los mensajes y las llamadas de todo el mundo contra la guerra y para pedir que el Papa viaje a Irak para servir de escudo humano.
Según el personal del Vaticano encargado de las comunicaciones, más de 60 mil mensajes han llegado a la congregación pontificia Justicia y Paz por Internet para manifestar su apoyo a los esfuerzos del Papa para detener la guerra o criticar a los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y de Irak, Saddam Hussein.
Muchos de los mensajes provienen de India, donde fue divulgado el correo electrónico de la congregación, lo que ha provocado la parálisis del sitio electrónico que es empleado para asuntos administrativos. En muchos mensajes se pide a Juan Pablo II que se traslade a Bagdad para que sirva de escudo humano, subrayaron las fuentes.
Mientras, el cardenal Pío Laghi, enviado del Papa para entregar un mensaje a Bush, señaló que encontró "una pared" en el diálogo con el gobierno estadunidense para intentar evitar un conflicto en Irak.
En declaraciones a la radio Antena 3, de la provincia argentina de Córdoba, Laghi señaló que el Vaticano "encontró una pared, una muralla" en el diálogo con la administración Bush, durante su visita el pasado 5 de marzo a Washington, donde entregó al presidente estadunidense un mensaje de Juan Pablo II. Al comentar el ultimátum a Hussein, el prelado indicó: "nos quedamos amargados, profundamente amargados, y lo que nos queda ahora es pedirle al Señor que nos ilumine".