Panorama, 27 de Enero de 2003

Balance del paro

¿Por qué Chávez se mantuvo?

Ramón Alberto Escalante

¿Se le agotan las salidas a la oposición?

"Paro fortaleció al Gobierno"

Los sucesos de abril marcaron con anticipación el paro general de diciembre. El poco poder de convocatoria y la inmediatez del movimiento comercial decembrino lo limitarían desde el inicio. Los medios sobre-estimaron su propia capacidad de influir. El paro deja una larga lista de derrotados.

Lo acontecido en abril marcó anticipadamente el paro del 2 de diciembre.

Al contrario de ahora, la planificación para el golpe de abril fue brillante y logró la caída del Gobierno, pero la "junta" -de un solo miembro- que gobernó a Venezzuela treinta y seis horas, dispuso momentáneamente de un poder total pero desperdició con increíble torpeza esa oportunidad.

A dos meses de haberse convocado este "paro general", que ha languidecido progresivamente, sobresale una primera conclusión. El llamado a paro fue una apuesta temeraria e insensata que no mostró su real motivación y terminó perjudicando a sus mismos organizadores.

¿Quién lo dirigió?

La primera debilidad de esta huelga general estuvo en su motivación. Ni Fedecámaras ni la CTV ni la gran prensa capitalina lograron explicar coherentemente las razones de convocarla para diciembre. ¿Por qué no esperar hasta el referéndum revocatorio de agosto? Y si se iba al paro ¿por qué no iniciarlo en enero? era el soterrado rumor frente a la fanfarria de la convocatoria para el 2 de diciembre.

Como todos sabemos, pero pocos reconocen, este paro nunca llegó a ser general ni indefinido. Arrancó herido de muerte por el escaso poder de convocatoria y la inmediatez del movimiento comercial decembrino. Por eso el comercio no se plegó realmente y parte de los industriales inactivos recurrieron a la figura de adelantar las vacaciones decembrinas. Ya para el jueves 5 se rumoraba que lo suspenderían o pospondrían hasta enero, pero no se suspendió porque sus organizadores jugaban "suma cero" y apostaban todo a la huelga y el saboteo petrolero, la verdadera estrategia, organizada meticulosamente y en silencio, el cual, según los cálculos, tendría un efecto demoledor. Lanzaría al país al caos e intervendrían los componentes militares para forzar la salida de Chávez.

¿Por qué no se cayó?

No hacen falta muchas explicaciones. Chávez no cayó en diciembre porque ya había caído en abril. La oposición desperdició su oportunidad perfecta -única, irrepetible- y perdió entonces todos los personajes militares que hubieran podido sublevarse ahora.

Todo por abril. El Chávez inamovible, sorprendentemente terco, increíblemente obstinado de ahora nació en abril, más desconfiado, más cerrado en su grupo, y de allí el blindaje militar, con todos los mandos de tropas confiados a oficiales de su estricta confianza. Para colmo, los cacerolazos e insultos contra los oficiales los galvanizaron más en su unidad y lealtad al gobierno. Gravísimo error o chiquillada.

Pero hubo otra falla esencial y esa radicó en la sobreestimación que los medios tienen de su propia capacidad de influir a la sociedad civil. El maratón televisivo-radial e impreso más largo de la historia mundial se ha cumplido en Venezuela estos dos meses. Casi todas las televisoras, casi todas las emisoras de radio, parte de la prensa capitalina y del interior se encadenaron, sin comerciales ni novelas ni películas y en una cartelización de la información que les llevó a desmentir incluso lo que transmitían y publicaban los corresponsales de la prensa extranjera.

Esa sobreestimación les acarreó errores garrafales. No evaluaron la aceptación de los voceros, ni la odiosa imposición de sacrificios y lo prolongaron más allá de toda lógica.

Alguien les estuvo proyectando falsas hipótesis todo el tiempo. Chávez no se derrumbaba ni se amilanaba emocionalmente, no se alzó un cuartel en toda la República, ningún barrio se declaró en rebeldía contra Chávez y ningún país de la comunidad internacional llamó un solo embajador a "consultas".

Fue como un experimento de "totalitarismo del sector privado", un caso histórico, seguramente de referencia mundial, durante el cual se intentó sobreponer el guión editorial a la realidad de un país. Los más afectados fueron, a la verdad, las numerosas familias opositoras que de buena fe, disciplinada e insistentemente, con fervor y mística marcharon masivamente dos meses, se mantuvieron en la calle, repitiendo consignas y esperando algo instantáneo que estaba muy lejos de ocurrir.

¿Qué los sesgó?

¿Acaso cayeron en una trampa diseñada contra ellos mismos? ¿Cómo la mayoría de esos medios echaron a un lado la obligatoria imparcialidad, desdeñaron la información fría y objetiva para consagrarse en cambote al editorial, a la opinión, cada entrevistador fijando posición, cada cobertura hacia la misma tendencia, hasta que todo constituyó una incansable repetición, a ratos estupidizante pero orwelliana, kafkiana, demencial? Nada basta para escudriñar las causas profundas de este fiasco, de este colosal "autogol" de las empresas comunicacionales de Venezuela.

Debe tener un origen muy remoto. Quizás en el mismo proceso de descrédito de los partidos desatado por los medios, luego la crisis financiera, el fatal experimentó con una modelo lanzada para la presidencia, hasta caer en el personaje a quien ellos mismos acompañaron en el camino final hacia el poder.

Veinte años después, esos mismos medios quisieron rescatar a la dirigencia política, revalidar las instituciones cuyas pillerías novelaron, pero el sedimento de rechazo popular aún es muy grande. Ni los partidos, ni los sindicatos lograban soltarse las banderillas que los mismos medios les clavaron.

El "otro" país

Y ha pesado también la señal confusa e inexorable del "otro país". De esa Venezuela marginal, ranchificada, producto directo de muchos años de populismo, de tanta televisión chabacana y de tanta incultura política. El estamento dirigencial venezolano, medios, empresariado, políticos, docentes e intelectuales vio con indiferencia la formación de un gigantesco cinturón de miseria que ahora no se deja orientar, no es influenciable porque en su denso interior operan corrientes indescifrables de solidaridad, escepticismo, rechazo y apoliticismo.

Ese "otro país" viene enviando señales desde hace mucho tiempo pero no las hemos logrado descifrar. En 1993 casi puso a Andrés Velásquez en Miraflores. Durante cinco años mantuvo a Caldera cercado con el ochenta por ciento de rechazo popular. En 1998 mandó al carajo todo el esfuerzo publicitario y organizacional en torno a Irene Sáez. Y coló entre los palos a Hugo Chávez, quien creció al principio solo como un germen de descontento social.

Todavía entre el 11 y 13 de abril de este año ese "otro país" envió una señal más clara que tampoco fue atendida. Mientras los medios, las figuras, los partidos, la sociedad civil y los artistas describían a un asesino, monstruoso, genocida y "cobarde" en Hugo Chávez, las masas bajaban agresivas a defenderlo y reinstalarlo en el poder.

La resultante es que tras 139 años de unidad venezolana hoy afloran dos naciones entre nosotros. Gran parte de las clases media y alta del país, incluso las colonias venezolanas en el exterior, que odian profundamente a Chávez y marchan, suenan cacerolas, atiende y se ve representado en esos medios de comunicación. Y el remanente del país marginal que suma millones de pobladores, pero desconfía de todo y de alguna forma aún apoya o por lo menos tolera a Hugo Chávez, pero que no siguió ni creyó a los múltiples llamados de la "Coordinadora".

Y ese es precisamente el nudo giordano de esta lucha política. O esa oposición se redimensiona y logra penetrar los sectores populares, generando un auténtico liderazgo de base social, o Chávez reconcilia a parte de la clase media que antes lo apoyó. Mientras tanto, todo seguirá igual.

Todos perdimos

Este paro de la oposición, que irresponsablemente se prolongó muchísimo más allá de lo razonable, hasta alcanzar dimensiones de crimen social, deja grandes perdedores. De primero, toda la población que pagará las consecuencias económicas de la paralización de la industria petrolera derivada del saboteo de las instalaciones. Consecuencias funestas como la nueva paridad cambiaria, el desempleo, la recesión, el incremento de la deuda externa, la pérdida de clases y el desabastecimiento.

También la "gente del petróleo". Más allá de los altos ejecutivos que disponen de bienes y ahorros como para adelantar su retiro por cuenta propia, se perjudicaron miles de empleados de mediano nivel quienes cayeron obnuvilados por la masiva campaña de desinformación y manipulación. Lo peor para ellos es que a pesar de todos los predicamentos, amenazas y advertencias, otra "gente del petróleo" fue capaz de ir reactivando progresivamente a la industria.

La debacle del paro podría motivar el definitivo retiro de toda la clase política tradicional, la misma que fue satanizada veinte años atrás y glorificada en el último cuatrienio. En un esquema racional induciría cambios en Fedecámaras, los otros gremios de la producción, en la CTV y por supuesto que en los partidos políticos. De entre estos, muy pocos personajes equilibrados como Claudio Fermín y Eduardo Fernández lograron cruzar la puerta del buen juicio e irían ganando adeptos.

Entonces los dos meses de "paro" constituyen un precioso tiempo perdido para la oposición. Un lapso que debieron emplear en prepararse para cualquier conteo (revocatorio en agosto ó elecciones anticipadas en diciembre, previa enmienda constitucional). Con menos meses disponibles y el extremismo desbocado entre muchos de sus integrantes, el gran reto de la oposición es reorganizarse para una labor proselitista mucho más lenta y meticulosa, pero también más efectiva y segura.

La mayor parte de los medios comunicacionales quedan ahora obligados a una profunda redimensión de sus líneas editoriales, la cual de seguro se dará pragmáticamente, en un esquema gerencial de evaluación por objetivos.

En el caso del otro sector de la prensa que mantuvo su equilibrio y la objetividad editorial, deslindándose de la campaña mediática, su liderazgo institucional sobresale y se profundiza por el balance final de los sucesos.

Dentro del gobierno se fortalece el ala radical, lo cual es lamentable. Sólo quienes se atrincheraron junto a Chávez en la intransigencia terminaron teniendo la razón. Los "duros" tuvieron otra vez la razón y en adelante este gobierno será mucho más intolerante en sus posiciones. Error de cálculo de la torpe oposición, el paro terminó produciendo un gobierno mucho más sectario e impermeable.

En los sectores intermedios, sólo los que antepusieron el interés colectivo al coyuntural terminan en posición favorable.

LOS MEDIOS

Sobre-estimaron su verdadera influencia.

Compitieron contra su propia labor de 20 años.

Fabricaron liderazgos insustentables.

Se anotaron un colosal "autogol".

LOS EQUILIBRADOS

El otro sector de la prensa que mantuvo la objetividad y se deslindó de la campaña mediática, a la final fortaleció su liderazgo institucional.

Los moderados Claudio Fermín y Eduardo Fernández.

En abril la oposición desperdició su oportunidad perfecta -única, irrepetible- y perdió entonces ttodos los personajes militares que hubieran podido sublevarse ahora.

¿Se le agotan las salidas a la oposición?

Maira Cecilia Perozo e Ylich Carvajal Centeno

Han intentado casi todo para sacar a Chávez de la Presidencia, enjuiciarlo por crímenes de lesa humanidad, que el Tribunal Supremo nombre una junta médica que lo declare loco, el golpe de Estado, las marchas, campañas de Tv en cadena, los paros, el saboteo a Pdvsa, pero, hasta ahora, nada les ha dado resultado, ¿por qué?.

Aunque la oposición dice que no ha fracasado, admite que sacar a Chávez requiere de más tiempo del anunciado. José Luis Mejías, de Primero Justicia, anunció la recolección de un "arsenal de firmas para lo que sea", (¿referendos o enmienda?), mientras Alfredo Ramos, Causa R, apuesta a una nueva Asamblea Constituyente.

Desde la acera de enfrente, Iris Valera, del MVR, y Titina Azuaje, de Clase Media en Positivo, le aportan ideas a la oposición para lograr su objetivo: busquen un líder, presenten un proyecto alternativo a la revolución bolivariana, saquen a los golpistas, pidan perdón por los daños causados a Pdvsa y después veremos.

Iris Valera. diputada por el MVR

"Les queda la carta de la violencia y la están jugando"

Denunció el asesinato de dirigentes del MVR. Deben dejar de jugar al golpismo y al fascismo. Tendrán que aceptar el referendo revocatorio de la Constitución nacional.

Iris Valera, diputada por el MVR, señala que "mientras haya un sector de la oposición que no sea propositivo estará siempre condenado al fracaso".

Valera recuerda que Chávez no tuvo éxito en su intento de golpe de Estado, pero políticamente se ganó el aprecio del pueblo, por ello, luego, cuando comienza a recorrer el país y presenta su proyecto de cambios profundo logra aglutinar la voluntad popular.

Recuerda que ella acompañó a Chávez en "muchas reuniones por el occidente del país, incluso algunas de ellas tenían que ser clandestinas por el acoso de la Disip y quienes visitaban al Presidente se convertían automáticamente en perseguidos".

"Nosotros", agrega, "derrotamos al enemigo con sus propias armas, creamos un partido, ganamos las elecciones, adelantamos la convocatoria a una Constituyente, el Presidente nunca ha dicho que solucionará los problemas de la noche a la mañana, ha asumido siempre su responsabilidad, entonces como puede tener éxito una oposición visceral, irracional, que no tiene una propuesta de país, no tienen un proyecto y además dan un golpe de Estado y desconocen su responsabilidad".

"Tanta cobardía, tanto odio, tanta manipulación no puede producir nada bueno", agrega.

Valera recuerda que la oposición llamó "vacío de poder" al golpe de Estado de abril del 2002 y "ahora lo bautizaron como paro cívico. Ellos creen que uno no sabe, pero gracias a la madurez del pueblo venezolano nada les ha dado resultado".

"Ellos (refiriéndose a Carlos Ortega, Carlos Fernández y Juan Fernández) son simples marionetas, ayudados por los empresarios de la comunicación en Venezuela que mal utilizan la concesión que el Estado les dio, son simples marionetas, porque los titiriteros de ellos están en los Estados Unidos", expuso.

Iris Valera comenta que cuando "la Comisión Política de la Asamblea Nacional terminó su trabajo eso quedó claro, ¿qué quiere EE UU? petróleo barato, nuestros recursos naturales y los venezolanos sabemos eso".

La parlamentaria electa en el Táchira explica además que a la oposición le cuesta tener un líder que se mida con Chávez porque la mayoría de los dirigentes del antichavismo tienen "una historia negra en la política venezolana".

"Ortega le robó las prestaciones sociales a los trabajadores, Antonio Ledezma estuvo preso por lo que se robó de la Alcaldía de Caracas, Carlos Fernández es un empresario de los que han vivido del gobierno, William Dávila hasta embarazó a una hijastra, el Cura Calderón los propios copeyanos lo denunciaron por ladrón, estuvo preso en la cárcel de Santa Ana, Rafael Marín es el rey de la cabilla de AD, ¿cuál líder tiene la oposición?".

Para Iris Valera "la única carta que le queda a la oposición es la de la violencia y se la están jugando. Han matado a varios de nuestros dirigentes, en el Sur del Lago incluso mataron a cinco líderes campesinos".

Titina Azuaje. Clase Media Positivo

"O se hacen responsables o Chávez seguirá gobernando"

No se puede confiar en quien no da la cara por sus errores. Carecen de un proyecto de país alternativo. Prometieron salidas rápidas y no han cumplido, ni podrán.

Titina Azuaje, de Clase Media en Positivo, comenta que "ellos están tratando de sacarlo a como dé lugar. Primero decían que no llegaba y ganó arrasando, luego que se va, y creen que se va, pero aquí lo vamos a tener por largo tiempo".

Asegura que la marcha del pasado 23 de enero fue "un verdadero referendo, en el cual el pueblo le ratificó su apoyo al Presidente, por lo que la vía democrática, constitucional que les queda, que es precisamente esa, la del referendo revocatorio, no la pueden ganar".

Azuaje considera que una de las principales razones por las cuales la oposición no ha tenido éxito en su propósito de sacar a Chávez es la falta de un liderazgo real en la oposición, que se identifique con los sectores populares y clase media del país y que sea mucho más que una cara gritando a través de la televisión.

"El líder de la oposición, quien convoca esas marchas, es realmente el mismo presidente Chávez y la campaña de los medios de comunicación, mientras no resuelvan eso sus posibilidades de éxito son remotas", asegura.

Otra de las razones por las cuales la oposición no logra lo que quiere es que no le ha hablado claro a la gente, "ellos juraban que Chávez caía en días, prometieron una salida inmediata, pero tienen casi dos años diciendo eso y como tú comprenderás eso deteriora la credibilidad de cualquiera".

"Fíjate lo que le está pasando a la oposición con el paro, dijeron que era un arma mortífera contra Chávez pero no logró su objetivo, lo que hicieron fue deteriorar la economía, dañar las instalaciones de la industria petrolera con el saboteo, hacer que el país pierda millones de dolares, afectar la vida cotidiana de la gente que se queda sin gasolina, sin gas y terminó por revertírseles", explica.

Además, dice Azuaje, "¿quién puede confiar en alguien que no asume sus responsabilidades? ¿cómo pueden considerarse líderes de la oposición quienes llamaron a un paro y ahora dicen que no es de ellos, que no es de la CTV, ni de la Coordinadora Democrática?"

Para sacar a Chávez por la vía constitucional hay que presentarle al país un proyecto alternativo, argumenta Azuaje, "pero ¿qué busca la oposición?, ¿cuál es su proyecto para Venezuela?".

Por otra parte, explica Titina Azuaje, "si usted aspira a ser un líder debe proponer soluciones concretas a los problemas, pero con el paro la oposición, en vez de resolver algo, creó nuevos problemas, incluso le han impuesto a los ciudadanos comunes sacrificios sin consultarles primero si realmente estaban dispuestos a hacerlos".

Además, "el discurso de la oposición es incoherente, hablan de ´régimen dictatorial´ pero al mismo tiempo dan partes de guerra en cadena de radio y televisión, organizan marchas, acuden al Tribunal Supremo, es decir, ejercen plenamente sus derechos civiles y políticos, ¿de que dictadura hablan?".

"Paro fortaleció al Gobierno"

Venpres

José Khan. "Aumentó popularidad del presidente"

El presidente de la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, diputado José Khan, aseguró ayer que el paro nacional que lleva 56 días ha fortalecido más al presidente Hugo Chávez Frías y ha debilitado a los sectores reaccionarios que han originado la crisis que atraviesa el país a raíz de esta confrontación.

Señaló que el grueso de los venezolanos rechazan la posición asumida por algunos gerentes de la industria petrolera nacional y respalda al gobierno por su actitud responsable y firme en defensa de la empresa, lo que a nuestra manera de ver las cosas, "ha aumentado la popularidad del Primer Mandatario nacional y del Gobierno", resaltó.

En este sentido, indicó que este paro ha permitido que el pueblo venezolano retomara la industria petrolera de la cual se sentía un poco alejada.

"Hoy podemos decir que la comunidad en general ha venido observando las medidas de sacar adelante a Pdvsa y despedir a todos aquellos gerentes que en forma irresponsable abandonaron sus puestos de trabajos para sumarse al paro", precisó.

Asimismo expresó el parlamentario del MVR que el conflicto ha servido también para realizar una reestructuración dentro de la empresa y ponerla al servicio del pueblo venezolano. "Ya sabemos que los ingresos petroleros por la venta de crudo, 80% de esos recursos se quedan en la industria y el resto van a las arcas del Banco Central de Venezuela", comentó.

El parlamentario rechazó las declaraciones de sectores de la oposición en torno de la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), quien se pronunció en contra del referendo consultivo fijado para el día 2 de febrero por considerarlo ilegal. "Nosotros no compartimos el criterio expresado por estos grupos golpista y fascistas que pretenden que el presidente Chávez renuncie a la primera magistratura", subrayó.

"Esta es una decisión que está ajustada a derecho y mal pueden decir ahora los sectores de oposición que el TSJ no actuó apegado a las leyes y a la Constitución. Por ello, rechazamos todos los argumentos expresados por estos factores que adversan al Gobierno", puntualizó el diputado Khan.

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