Red Bolivariana, 21 de Enero de 2003

La Bandera Vs. La Bandera

Manuel Bazó

La guerra mediática utiliza símbolos, como la guerra militar fusiles. La oposición venezolana finalmente comprendió que el color negro que habían adoptado como emblema no los favorecía. Se les parecía demasiado. Por eso decidieron cambiar de estrategia y apropiarse del tricolor nacional. Como no podían evitar que los chavistas también utilizaran la bandera de Venezuela, optaron por acapararla. Acostumbrados a tener más y creerse más, decidieron comprar más banderas, más grandes, más finas, más bellas. No sería difícil lograrlo, puesto que la mayoría de los "pata en el suelo" que apoyan al presidente no pueden darse el lujo de comprar una bandera de quince, veinte o treintamil bolívares. Por eso las banderas de los chavistas suelen ser viejitas, desteñidas y hasta rotas de haber ondeado en muchas batallas verdaderas que nunca salieron por televisión.

La oposición, plena de terrrófagos (terroristas, fascistas y golpistas), mide su patriotismo por el tamaño de sus banderas. Decididos a parecerse al máximo emblema de la venezolanidad, convirtieron el tricolor en vestido, sombrero, franela, máscara y finalmente en disfraz. Su estrategia es apropiarse del más hermoso de nuestros símbolos patrios para enviarle un mensaje mediático al mundo entero: La Bandera de Venezuela es el emblema de la oposición, lo que fácilmente se manipula como Venezuela es igual a oposición.

Viendo las imágenes de los medios de propaganda de la oposición, sus manifestaciones y la próspera industria que explota el tricolor nacional, es evidente que lograron su objetivo de ser identificados por el uso excesivo de la bandera. Cuando voy por la calle y veo un carro con una banderita de Venezuela, lo primero que me viene a la mente es: "ese es de la oposición". Sólo después pienso: "también podría ser un bolivariano, pero no creo".

En las marchas y concentraciones en apoyo al gobierno también se observan banderas de Venezuela, pero nunca tantas como las que utiliza la oposición. Las imágenes de las marchas bolivarianas distan mucho de la uniformidad de la oposición, no sólo vemos banderas muy usadas sino miles de constituciones azules, boinas y cintas rojas, símbolos diversos y originales expresiones de creatividad popular. Mientras que en las marchas opositoras el tricolor, convertido en moda y fetiche, tan solo se deja acompañar de alguna triste bandera negra y aquella tan conocida de franjas rojas y blancas con estrellas. Me pregunto si los neo patriotas del este capitalino recordarán aquella canción de Ricardo Arjona que hoy les sentaría tan bien como slogan:

"Las barras y las estrellas se adueñan de mi bandera y nuestra Libertad no es otra cosa que una ramera..."

Conversando sobre estas cosas con un viejo amigo bolivariano, le comentaba con impotencia que no podíamos permitir que nos secuestraran el tricolor para convertirlo en emblema de la contrarrevolución, que deberíamos utilizarlo tanto como ellos, rescatar la bandera para que volviera a ser de todos los venezolanos y no sólo de un sector, etc., etc. Dejé de angustiarme cuando me explicó, con sabias palabras, porqué no le preocupaba el uso que de la bandera está haciendo la oposición: "A ellos se les reconoce porque les encanta ondear una vistosa bandera en las calles, a nosotros, porque el tricolor nos ondea en el corazón".

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