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Red Bolivariana, 5 de Enero de 2003
Apostaron y perdieron
Manuel C. Martínez M.
Los comerciantes venezolanos y demás economías externas involucrados en el intento de paro económico, que los conspiradores emprendieron desde el pasado 2/12/2002, han sufrido una gran pérdida. Es de Perogrullo que muchos irán indeteniblemente a la quiebra, debido a que sus sistema operativo se ha caracterizado por una marcada política de ventas estacionales: Épocas de Carnaval, de Semana Santa, vacaciones agostinas y, principalmente, de Navidad., fecha para la cual la mayoría de los empesarios cierran sus ejercicios económicos y se acostumbra liquidar las llamadas utilidades al trabajador conjuntamente con los aguinaldos del sector público.
Se trata de un segmento de la población disgustada por el gobierno del Presidente Chávez, quienes, en su condición de dueños de centros comerciales, de centros de distribución al mayoreo, se apoyaron en esa parte de la Oligarquía criolla que ha visto cercenadas sus prebendas tradicionales (Fundaciones parasitarias, como la Sofía Ímber, la de Egreamigos) para unirse con el liderazgo político ya cesanteado de los viejos partidos políticos de la IV república.
Esos grupos, a su vez, han sido utilizados por los <<mitócratas>> de Pdvsa, quienes, en su condición e representantes de transnacionales, han optado por quebrar la economía del país, sin resultados firmes hasta ahora. Bien, a esos inminentes y quebrados comerciantes no puede el Estado ahora venir a financiarles su recuperación económica. Ellos deberían unirse y formularles demandas masivas a quienes los embarcaron en esa apuesta, que ellos jugaron, pero que, para su desgracia, perdieron.