Clemente y Ramón

Mi nombre es Clemente Guzmán Vázquez soy originario de la comunidad Misupa Chinal, municipio de Tila, nos dice Clemente al iniciar la entrevista. Lo acompaña Ramón de la comunidad Emiliano Zapata, también del Municipio de Tila. Ambos viven en la zona norte, la más conflictiva del, estado de Chiapas por la fuerte presencia de los paramilitares conocidos como "Paz y Justicia".

Clemente, tiene 32 años y es considerado uno de los más "grandes" del grupo de defensores, porque las responsabilidades para los hombres indígenas comienza desde muy joven, cerca de los 18 años ya están casados y tienen que hacerse cargo de la familia. Clemente tiene siete hijos.

¿y Ramón?

Yo tengo 27 años, también ya soy casado, pero no mas así no por el civil. Tengo dos niños, un niño y una niña.

Clemente y Ramón fueron elegidos por su comunidad para integrar la Red de Defensores. Clemente estuvo un tiempo estudiando para promotor de derechos humanos. Después debido a su participación comprometida la comunidad lo nombró para participar como defensor en La Red

Con Ramón pasó lo mismo. Él tenia 18 años cuando empezó a trabajar en la comunidad, a organizar a sus compañeros, también trabajó como catequista de niños y de ahí, dice, me conoció la gente que yo trabajaba bien en la comunidad. Yo, continúa Ramón, siempre trabajé y en todos los trabajos cumplía. Entonces me dijeron: bueno ahorita que nos falta uno, vamos a nombrar a Ramón y me nombraron y ya lo ves aquí estoy.

A los 15 años Clemente empezó a hacer trabajo agrícola, sembrando maíz, sembrando frijol, arroz. Más que nada, dice, trabajo de potrero, porque ahí sale un poco mas de recurso.

Ramón, por su parte, relata que también de 15 años, "cuando era joven", empezó a sembrar café y dice que con estas matas de café que tenemos, estamos viviendo, es lo único que tenemos, el trabajo del café. La milpa es para el consumo, como el maíz, frijol, arroz. El café es lo que nos da un poco de dinero y de ahí compramos nuestras ropas y todo eso. Pero como ahorita, bajó el precio pues, ni modo así tiene que ser, se lamenta.

La zona norte es una región de bastantes problemas, desde que empieza el movimiento indígena y campesino en Chiapas.

Clemente recuerda que el año 94 él estuvo trabajando en la unión llamada "Benito Juárez" que agrupaba a trabajadores choferes de camionetas. En ese momento él pertenecía al Partido de la Revolución Democrática, PRD, y ya tenía antecedente de la existencia del grupo paramilitar Paz y Justicia que también de filiación priísta. En el año 95 aparecen más amenazas pero recién el 96 se hizo efectivo la aparición del denominado Paz y Justicia, ya cuando el gobierno dio un apoyo para ellos, dice Clemente y desde esa fecha empezaron a molestarnos a despojarnos de nuestra comunidad.

Ramón toma la palabra para agregar que en un principio los Paz y Justicia aparecieron en la comunidad Miguel Alemán donde mataron a algunos compañeros ejidatarios, después Paz y justicia avanzó a la comunidad de Usipa que es municipio de Tila.Allí mataron a cinco personas, al catequista le mocharon su mano, dice. Entonces dice Ramón como yo soy miembro de la comunidad, me eligen como delegado y fui como representante ante el Ayuntamiento Municipal, para pedir que paren esos asesinatos, porque nosotros no queremos violencia. No los escucharon, les dijeron que no era cierto lo que estaban contando, que Paz y Justicia no existían. Así empezó a avanzar el grupo paramilitar más temido del Estado de Chiapas con el encubrimiento de las autoridades priístas. A su paso fueron asolando las comunidades indígenas simpatizantes zapatistas. Empiezan a llegar de diferentes partes acarreados en una camioneta, dice Ramón. Clemente agrega que esa camioneta que teníamos como unión la agarraron para transitar gente de Paz y Justicia cargando arma, todo.

Cuando entraron en la comunidad, dice Clemente, atacaron muy fuerte, con balacera, los de Paz y Justicia como paramilitares, solamente. Dentro de un mes o 15 días ya no importa cuanto tiempo, estuvo fuerte el enfrentamiento entre los miembros perredistas. El gobierno mandó a la Seguridad Publica, al Ejército mexicano, a la Policía judicial del estado, con convoyes y helicópteros. Llegaron también las guardias blancas aliados de finqueros y estancieros. La gente se tuvo que desplazarse de sus comunidades con todos sus hijos, con todos sus ancianos. Murieron como cinco ancianos en una montaña, como ya son viejos el hambre que vino pues, los amoló todo, los mató pues, y los niños pues, algunos colgaron a los niños en una mata de árbol, se cansa la señora de estar cargando y dejaron sus niños ahí y murieron, por un aguacero. Los mato el frío. Y nosotros desplazándonos entre la montaña. sin comida, sin techo, sin ropa, sin nada. Mientras los de Paz y Justicia respaldados con la Seguridad Pública comenzaron a robar ganado, comenzaron a quemar las casas, robaron maíz, frijol, arroz, gallina, animales de corral. Estuvo muy feo el conflicto armado de Paz y Justicia en nuestra región.

La presencia de los paramilitares en nuestras comunidades, dice Ramón, ha afectado la vida de la gente, porque los compañeros desplazados no tienen la libertad de trabajar, porque sus parcelas están alejadas de su comunidad. Para ir a trabajar a sus parcelas, para ir a sembrar maíz, y frijol, no pueden salir porque saben que tienen que pasar por otras parcelas que son las de Paz y Justicia, entonces ese es el problema.

Cuando suceden estas violaciones a los derechos humanos en la zona, la población de la zona norte no tiene la libertad de salir para denunciar porque los paramilitares hacen emboscada. Cuando fue el ataque de los paramilitares, sigue recordando Clemente, murieron como siete maestros porque los maestros son los que echaban siempre la mano para levantar acta, se lo pedíamos porque nosotros no sabíamos levantar acta no teníamos capacitación de eso y el maestro si lo podían hacer en sus máquinas de escribir. Le pedimos de favor al pobre maestro y lo asesinaron en vereda, en camino, murieron muchos y muchos también fueron secuestrados, mujeres secuestradas que hasta el momento no han aparecido.

Ramón y Clemente están participando en la Red de Defensores desde de enero del 99. Yo medio empecé a conocer como es la denuncia, la demanda, donde la podemos llevar, dice Ramón y continúa, pero todavía no hemos tenido un logro en nuestro trabajo porque no tenemos meramente la libertad de tránsito, no podemos salir porque estamos amenazados. Todavía mas porque el ministerio público queda en un lugar centrado donde estaba Paz y Justicia. Lo que buscan es que no salga ninguna declaración de lo que pasa en la zona.

Ramón habla de su participación en los talleres de defensoría. "Durante mi vida no sabía si iba a aprender algo, si iba yo aprender leyes como la cuestión política y los códigos penales. Gracias, ahorita, al licenciado Miguel Angel que nos esta asesorando estamos conociendo como se defiende uno y cuales son las violaciones de derechos humanos y esto es un avance para la comunidad y también para nosotros, ya que con lo poco que sabemos ya podemos enseñarle a la comunidad y ya podemos hacer algunas cosas pues, para eso nos están enseñando.

Clemente agrega, que ahorita en la comunidad están viendo bien nuestra participación, están decididos, nos han dicho que le echemos ganas a este taller, porque no queda de otra, ya que en caso de algunos problemas que presenten los de Paz y Justicia en la comunidad pues, nos han dicho que nosotros tenemos que ver como se levanta la denuncia, donde podemos difundirla a través de los periódicos y eso también beneficia a la comunidad porque ya están saliendo comunicaciones en cuestión de las violaciones que pasan en la comunidad.

Aprendieron a usar la cámara de vídeo para utilizarla la imagen como denuncia ¿cómo ha sido esa experiencia?

Ramón dice que esta sirviendo mucho, porque, los ejércitos o la Seguridad Pública entran a la población a amenazarnos y nosotros estamos filmando todo lo que esta pasando en la comunidad. Eso es un beneficio para la comunidad porque lo estamos ya dejando como evidencia: fecha, que día entro pues, porque de nuestra boca y en la mano tampoco nos cree la autoridad.

"Nadie quiere hacer este trabajo de defensores porque es muy pesado. Nosotros tenemos que salir hasta Tabasco para poder entrar por Palenque y llegar hasta acá, por la presencia de los Paz y Justicia. Nadie quiere hacer este trabajo pero nosotros si porque estamos haciendo lucha. Nosotros, vamos a echarle ganas". Clemente y Ramón

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