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Declaración sobre el ambiente
El mundo en el cual vivimos es un regalo del amor de Dios, de: "aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" Apocalipsis 47; 11:17, 18. Con esta creación donde colocó a los humanos, puso una relación intencional con el, otras personas y su mundo. Por lo tanto, como adventistas del séptimo día, debemos promover la preservación que está relacionado a nuestro servicio hacia el. Dios aparto el séptimo día, El Sábado como un día conmemorativo y un perpetuo recordatorio de su acto creativo y del establecimiento del mundo. Al descansar ése día, los adventistas refuerzan el sentido especial de su relación con el creador y su creación. La observancia del sábado revela la importancia de nuestra integración con el ambiente general. La decisión humana de desobedecer a Dios rompió la orden original de la creación, resultando en un ser extraño sin armonía con sus propósitos. Por lo tanto nuestro aire y agua están contaminados, los bosques y selvas han sido saqueados que los cursos naturales han sido explotados.
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