|
¿Juntas de Iglesia o Juntas de Chismosos?
Hermanos líderes, quiero hacer una reflexión con ustedes. Muchas veces con ocasión de las juntas de iglesia se presentan situaciones difíciles por culpa de algunos hermanos que no comprenden adecuadamente cuáles son las atribuciones que les permite su cargo. En ellos el enemigo encuentra instrumentos propicios para provocar disensiones, contiendas y chismes. Ser miembro de junta no te da la autoridad para opinar sobre la vida privada de ningún hermano. Sólo cuando el pastor somete un asunto a consideración de la junta en base a su gravedad, puedes opinar, pero sólo respecto de lo que el pastor te pide. Ser miembro de junta no te da la autoridad de hacer públicas ciertas situaciones que pueden afectar la imagen y credibilidad de otras personas. La junta no es para chismosear. Si tienes algo contra tu hermano, vé y dícelo personalmente. Si es grave, lleva el asunto al pastor. El decidirá qué hacer. Ese es el consejo bíblico. Ser miembro de junta no te da la autoridad de calificar la idoneidad o capacidad de una persona para aceptar a Cristo mediante el bautismo. Es tarea del pastor recibir los nombres de los catecúmenos y visitarlos para asegurarse de que ellos hayan recibido la instrucción básica requerida. Ser miembro de junta no te da la autoridad de disponer libremente de los recursos de tu ministerio o departamento. Eres un administrador de la iglesia, y como tal, estás sometido a ella, y también bajo la autoridad del pastor, a quien debes consultar previamente sobre la conveniencia de tus gastos y egresos. Ser miembro de junta no te da la autoridad de mandar y disponer a tu antojo sobre la gente que esté bajo tu responsabilidad. Debes aprender que el verdadero líder es aquel que consigue que la gente le siga naturalmente, no forzadamente. Aprende a buscar consejo y consenso antes de realizar una tarea. Y lo más importante, busca la orientación del Espíritu Santo. No muevas una pestaña en alguna dirección antes de estar seguro de que esa es la voluntad de Dios y no la tuya. Ser miembro de junta no te hace superior a tus hermanos. Eres líder, pero en el reino de Dios ser líder significa estar al servicio de los demás. Ser miembro de junta no significa saberse el Manual de Iglesia de memoria y aplicarlo fríamente a cualquier situación contemplada por él. El Manual de Iglesia es importante, pero en ciertos casos sus disposiciones deben adecuarse a las circunstancias particulares, siempre de acuerdo a los principios establecidos en la Biblia. La Biblia está por sobre el manual de iglesia. Ser miembro de iglesia no implica tener la autoridad de encarar a tu pastor, aún cuando él pueda cometer errores. El pastor es un siervo de Dios, ungido por El, designado como autoridad representativa de tu iglesia local. Le debes respeto. Si tienes objeciones, plantéalas cortésmente, con mucha humildad y oración. Hermano líder, éstas son apenas unas cuantas recomendaciones y consejos que quisiera dejar grabadas en tu mente. No se consideran aquí muchas otras situaciones que tienen lugar con ocasión de tu puesto de líder, pero sin duda, todos nos hemos visto identificados con al menos una de ellas. Considera todo esto con oración. Sólo Dios te dará la sabiduría que necesitas para saber cómo enfrentar cada circunstancia. Escríbenos a [email protected] |