El Culto en el Templo

por Omar Roa
                    


Lo que es un acto de culto y adoración

Para poder adorar a Dios en espíritu y verdad es necesario tener un concepto claro de lo que es culto. El culto puede ser privado, familiar o público. Un culto, cuando es llevado a cabo con debido espíritu y en forma correcta, es una cita con Dios. Cuando no es privado o familiar, generalmente es un servicio o reunión de un grupo de cristianos celebrado en lugar destinado el culto, como una capilla, un templo, etc.

El Diccionario de La Biblia por W. W. Rand, al explicar lo que es culto dice lo siguiente: "Reverencia suprema que solamente es debida a Dios. Incluye adoración, alabanza, acción de gracias, confesión del pecado, imploración de gracia y la consideración de la divina voluntad".

El Diccionario Bíblico Adventista hace el siguiente comentario acerca de la palabra culto: "La actitud de humildad, reverencia, honor, devoción y adoración que apropiadamente caracterizan la relación de los seres creados con su Creador, especialmente en su presencia".

Resumiendo, podemos decir que un acto de culto es una reunión dedicada a la adoración y a la alabanza de Dios mediante el canto y testimonios personales de los fieles. Es una ocasión para hablar con Dios por medio de la oración y de escuchar a Dios por la exposición de su Palabra y las impresiones del Espíritu Santo. Es una oportunidad de estar en comunión con Dios y con los fieles entre sí. Es un medio para promover el crecimiento espiritual.

Importancia del culto

Mateo 18:20. Salmo 95:6,7. Joel 2:15,16. Sofonías 2:1,2. A los hebreos 10:25.

Para el alma humilde y creyente, la casa de Dios en la tierra es la puerta del cielo. El canto de alabanza, la oración, las palabras pronunciadas por los representantes de Cristo, son los agentes designados por Dios para preparar un pueblo para la iglesia celestial, para aquel culto más sublime, en el que no podrá entrar nada que corrompa.

(Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 193)

Felices son los que tienen un santuario, sea alto o humilde, en la ciudad o entre las escarpadas cuevas de la montaña, en la humilde choza o en el desierto. Si es lo mejor que pueden obtener para el Maestro, él santificará ese lugar con su presencia, y será santo para el Señor de los ejércitos.

Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 194)

Algunas reglas básicas del culto

Dios dio a su antiguo pueblo reglas de orden, perfectas y exactas.

(Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 198)

¿No sería bueno que leyéremos con frecuencia las instrucciones dadas por Dios mismo a los hebreos, para que nosotros, los que tenemos la luz de la gloriosa verdad, imitemos su reverencia por la casa de Dios?

(Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 198)

Debiera haber reglas respecto al tiempo, el lugar, y la manera de adorar. Nada de lo que es sagrado, nada de lo que pertenece al culto de Dios, debe ser tratado con descuido e indiferencia.

(Joyas de los testimonios, tomo 2, pág. 193)

Los que tienen la unción de lo alto estimularán el orden, la disciplina y la unidad de acción en todos sus esfuerzos, y entonces los ángeles de Dios pueden cooperar con ellos. Pero nunca, nunca estos mensajeros celestiales dan su apoyo a la irregularidad, la desorganización y el desorden¼ no se los autoriza a bendecir la confusión, la distracción y la desorganización.

(Testimonios para los ministros 25)

Habacuc 2:20. Eclesiastés 5:1. Éxodo 2:5.

Los directores y los participantes del culto

¿Quiénes son los directores de los cultos? Son los pastores y predicadores; los ancianos, diáconos, los directores de actividades laicas, escuela sabática, sociedad JA y toda persona que sube a la plataforma para desempeñar alguna parte de un culto.

Lamentablemente muchas veces la actitud y conducta de los directores del culto resta reverencia y dignidad a los servicios de adoración. Se debe cuidar con toda seriedad para el arreglo personal de los que dirigen alguna parte del culto, sea en todo sentido correcto. Lo dicho se aplica a pastores, oficiales de iglesia y quizás en forma especial las damas que suben al estrado y se presentan delante de la congregación. Un culto no es la ocasión de exhibir las modas mundanas inventadas por el enemigo de Dios.

La actuación de los que dirigen un culto debe ser siempre con dignidad. Hay que sentarse correctamente, evitar movimientos innecesarios, hablar solamente lo necesario y no extralimitarse en sus funciones.

Deben velar para que todo el culto sea rodeado de una atmósfera de reverencia, solemnidad, santidad. Debe velar también para que los miembros de sus familias den un buen ejemplo.

Los elementos esenciales del culto

La alabanza

Acerca del canto cabe mencionar que siempre se deben escoger himnos adecuados a la ocasión y al tema que será presentado en el culto. El culto no es una clase de canto, por eso deben seleccionar himnos conocidos por la mayoría de los adoradores. 1ª a los corintios 14:15. Para los cultos, el canto congregacional es el más indicado. Hay que poner cuidado con lo que llamamos a veces "cantos especiales". Estos cantos deben ser adecuados al tema que presenta el predicador, y los cantantes deben ser personas de reconocida consagración, que usen arreglo personal de acuerdo con las normas de la iglesia y que canten para gloria de Dios y beneficio espiritual de la congregación.

Cuando los seres humanos cantan con el espíritu y el entendimiento, los músicos celestiales siguen los acordes, y se unen al canto de acción de gracias. El que otorgó a todos los dones que los habilitan para ser colaboradores con Dios, espera que sus siervos cultiven sus voces, para poder hablar y cantar de tal manera que todos puedan comprender. No es un canto fuerte lo que se necesita, sino una entonación clara, una pronunciación correcta y una articulación distinta. Tomen todos tiempo para cultivar la voz, para poder cantar las alabanzas de Dios en tonos claros y suaves, no en tonos duros y chillones que ofendan el oído.

(Obreros evangélicos 370)

La oración pastoral

Frecuentemente, el pastor o la persona que dirige le culto pide a un anciano o miembro laico que tenga la oración pastoral, parte sagrada y vital del servicio de adoración. Esta oración debe ser planificada con mucha oración y presentada reverentemente.

Las oraciones ofrecidas en público deben ser cortas y directas. Dios no requiere de nosotros que hagamos tediosos los momentos de culto con largas peticiones¼ Se ofrecen muchas oraciones tediosas, que se parecen más a un discurso dado a Dios que a la presentación de una petición a él dirigida¼ Las oraciones formales, en tono de sermón, no son necesarias ni oportunas en público. Una oración corta, ofrecida con fervor y fe, enternecerá los, corazones de los oyentes; pero durante las oraciones largas, esperan con impaciencia, como deseosos de que cada palabra la acabe.

(Obreros evangélicos 184,188)

Miremos algunas similitudes entre la oración pública y la privada:

  • Ambas brotan de momentos de reflexión con Dios.
  • Ambas requieren de una mezcla apropiada de humildad y audacia.
  • Brotan de un reconocimiento de la situación local.
  • Ambas pueden incluir silencios.

Las diferencias son:

  • La oración pública se redacta y elabora. (Si las oraciones no se hubieran escrito, no contaríamos con muchos salmos)
  • La oración pública se comparte, no así la privada.
  • La oración pública se refiere a las preocupaciones del grupo. La oración privada enfoca su atención sobre aquello que afecta la vida del individuo.
  • La oración pública se relaciona con la ocasión; la adoración privada lo hace sobre lo que es significativo para la vida personal.
  • Con frecuencia, la oración pública ha sido estructurada. La oración privada brota a voces de la mente en forma atropellada.

Sugerencias para mejorar la oración pastoral:

  • Refiérase en su oración a aquello en lo que la congregación está pensando: el clima, la estación, la festividad, acontecimientos nacionales o internacionales.
  • Relacione esta oración con el sermón, el himno o la lectura bíblica. Puede referirse a la parte del servicio de adoración que la precede o la parte siguiente.
  • Use ideas y expresiones familiares, pero acomódelas a las circunstancias del día. Algunas expresiones familiares provienen de himnos, las Escrituras y los escritos del Espíritu de Profecía.
  • Use lenguaje inclusivo hasta donde sea posible. Esto significa incluir a toda la audiencia en su oración, utilizando términos como "Nosotros" y no "Yo".
  • Entre en le espíritu de su oración desde antes del servicio. Experiméntela como una expresión sincera de su corazón. No pierda ese espíritu mientras espera su turno para elevarla.
  • Pida al pastor o anciano que lo ponga al tanto de las necesidades y peticiones especiales.
  • Module su voz en tono más bajo que el usual. Hable despacio, claro y poniendo sentido a las palabras. Evite el dramatismo.

La exposición de la Palabra

He oído a algunos predicadores hablar de la vida y enseñanzas de Cristo de una manera vulgar¼ Los predicadores no deben acostumbrarse a relatar anécdotas irrespetuosas en conexión con sus sermones: porque esto resta fuerza a la verdad presentada. El relato de anécdotas e incidentes que hacen reír o provocan un pensamiento ligero en la mente de los oyentes es severamente censurable. La verdad debe revestirse de un lenguaje casto y digno; y las ilustraciones empleadas deben ser de igual carácter.

(Obreros evangélicos 174,175)

Hablad corto. Vuestros discursos son generalmente de doble extensión de lo que debieran ser. Es posible tratar una cosa buena de tal manera que pierda su sabor. Cuando un discurso es demasiado largo, la última parte de la predicación disminuye la fuerza y el interés de lo que ha precedido. No vayáis de un lugar a otro, sino id directamente al punto.

(Testimonios para los ministros 316)

Testimonios

El encargado de dirigir los cultos del sábado debe estudiar el modo de interesar a sus oyentes en las verdades de la Palabra. No debe dar siempre un discurso tan largo que no deje a los presentes oportunidad de confesar a Cristo. El sermón debe ser con frecuencia corto, de modo que la gente pueda expresar su agradecimiento a Dios. Las ofrendas de gratitud glorifican el nombre del Señor. En toda asamblea de los santos hay ángeles celestiales que oyen las alabanzas elevadas a Jehová en los testimonios, cantos y oraciones.
La reunión de oración y de testimonios debe ser una ocasión de ayuda y estimulo especiales. Todos deben considerar como privilegio el participar de ella. Tenga cada uno de los que llevan el nombre de Cristo algo que decir en la reunión de testimonios. Estos deben ser cortos, y de naturaleza tal que ayuden a otros. Nada destruirá más seguramente el espíritu de devoción como que una persona dedique veinte o treinta minutos a un largo testimonio. Esto significa la muerte de la espiritualidad de la reunión.

(Obreros evangélicos 180)

 

REGRESAR


 

 

Copyright © Omar Roa Website  

Hosted by www.Geocities.ws

1