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Santa Rosa:
parroquia activa
Desde esta tierra coriana nos ponemos a la orden. El
huracán "Iván" que, según dicen, viene
mezclado con el "Francés", nos tiene
preocupados y con ganas de confesarnos. Menos mal
que la misión "Ábrenos la puerta" nos
entretiene un poco. Pero no se trata de alguna misión
gubernamental, sino de los gatos de Cándido. Pronto
habrá una docena, de todos los tamaños y colores.
Después de la partida del padre Javier, hemos
quedado tres en la comunidad. Por lo general, las mañanas
estamos todos en casa; en las tardes, cada uno a lo
suyo: Cándido, en San Francisco; Manuel, en San
Antonio, y Adelmo, si no se encuentra en Fátima,
anda por la sierra coriana. Nos volvemos a encontrar
durante la noche. Los domingos y los lunes tenemos
invitación de ida y vuelta. El domingo contamos con
huéspedes en el almuerzo, y el lunes somos nosotros
los invitados. Para la fiesta de san Agustín
tuvimos además también otros invitados, y lo
pasamos de maravilla. ¿Y las celebraciones de la
tarde? Con la solemnidad de la fiesta.
Parece que en esta casa las "ánimas
penan" porque a más de uno le cuesta dormir. Aún
no se ha encontrado una explicación "científica"
al respecto. De salud andamos medio-malucos. Cándido,
siguiendo régimen y con medicación; Manuel va por
ese camino. ¿Y quién sabe lo que pueda venir al
que queda? Agradecemos las visitas de los hermanos.
Hoy, un muerto;
mañana, también
Todavía por estas tierras se conserva la tradición
de que el cura vaya a levantar el cuerpo del muerto,
y forme parte de la comitiva en el traslado a la
iglesia para las exequias. La parroquia San Antonio
constituye un punto de atracción funeraria, sea por
los entierros, sea por celebraciones de aniversarios
de difuntos. Eso hacemos aquí mañana y tarde. Raro
es el día el que no haya alguno. Y a la gente le
gustaría que fuéramos acompañando la procesión
hasta la iglesia. Además de otros puntos positivos,
estas celebraciones son una buena oportunidad para
evangelizar. Pues, cuando hay muerto, siempre acuden
muchas personas de las cuales un elevado número,
por lo general, no suele frecuentar la iglesia. Así
que hemos de aprovechar la predicación para
catequizar a los asistentes.
En San Antonio, sin embargo, se hace mucho más que
entierros. Tenemos además el acompañamiento a los
numerosos grupos parroquiales y las celebraciones
que cuentan con larga tradición. Así en el mes de
agosto se han celebrado las fiestas agustinianas,
algunas con triduo, misa solemne y ofrendas
bailables, compartir y obras teatrales han
enriquecido, especialmente, la solemnidad del 28 de
agosto. Estamos ahora con la fiesta de la Virgen de
Coromoto, patrona de Venezuela.
Además, a la parroquia de San Antonio le
corresponde la atención pastoral de quince aldeas.
El padre Adelmo se encarga de ello. Mensualmente
celebra, la eucaristía en cada una. La respuesta de
todas las comunidades ha sido muy positiva. El mismo
religioso atiende asimismo el despacho para la
sierra los martes, miércoles y viernes. Para las
comunidades cercanas celebra la misa los días de
semana en la tarde y, para las comunidades lejanas,
los domingos en la mañana.
Está media hora antes de la misa en cada comunidad
para conocer e intentar solucionar algunas
necesidades de la gente del lugar, e impartir quince
minutos de catequesis. A partir de noviembre, todos
los segundos domingos del mes, con la colaboración
de los jóvenes de la parroquia, se organizarán
jornadas de convivencia en cada comunidad. La idea
es formar comunidad participativa y luego promover
catequistas entre ellos mismos. Se espera que en un
año pueda quedar establecida la jornada en todas
las aldeas y continuar dando pasos adelante. ¿Se
podría hacer algo más? Claro que sí. Pero...
¡Cuidado!
Puede que esté incorrupto
Es una advertencia del párroco de San Francisco. Y
es que siguen las obras de restauración del templo.
Dicen los que saben que ahora sí se está haciendo
un buen trabajo. Se ha reforzado, efectivamente,
todo el piso y las columnas de la Iglesia. No
obstante, las obras avanzan lentamente. Si los
trabajos no se paralizan y, sobre todo, si se
mantiene el presupuesto, posiblemente dentro de un año
tendremos de nuevo el culto en la Iglesia. En el
proceso del trabajo se ha descubierto una antigua
cripta con muchos restos humanos. Incluso, existe
una bóveda en la que se halla, al parecer, un padre
que murió con fama de santidad. ¿Quién sabe si
descubriremos un cuerpo incorrupto? Imagínese lo
que sería San Francisco, sobre todo en esta ciudad
en la que se tiene mucha devoción a los muertos. El
obispo visitó la obra y determinó que todos los
restos fueran enterrados de forma ordenada y en
cajas en la misma cripta y con el levantamiento de
un acta. Pero aún no se ha procedido a destapar esa
bóveda. Pronto lo harán. Por lo pronto, el párroco
anda muy metido en investigaciones históricas, con
el propósito de averiguar quién es el venerable
religioso que yace en la bóveda. Ya tiene algunos
datos: se trata del padre Pedro de San Vicente.
Mientras tanto, las actividades pastorales de San
Francisco se realizan con normalidad en los salones
de la parroquia, y el culto en el salón habilitado
para tal fin. El padre Cándido celebra todos los días
la eucaristía en el salón y algunas más en la
iglesia de San Clemente. Así se logra, por lo
menos, mantener el pueblo que frecuenta San
Francisco. Parte de la atención pastoral de San
Francisco se lleva a cabo en iglesia de Fátima. Allí
está el padre Adelmo los jueves, sábados y parte
de los domingos. Se atiende despacho, se celebra
misa y se acompaña a los grupos durante los días
señalados. Podríamos hacer algo más en Fátima.
Por el momento hacemos lo que podemos. Y por si eso
fuera poco, se está construyendo una capilla en el
parcelamiento Josefa Camejo, dentro de la jurisdicción
de Fátima. El párroco tiene una reunión quincenal
con el comité pro-construcción. Por el momento, se
pretende techar un salón para comenzar a celebrar
misa mensual, y de esta forma ir convocando a la
comunidad en torno a la nueva capilla.
También en San Francisco y en Fátima se celebraron
solemnemente las fiestas agustinianas. No pudo
faltar el compartir y otras actividades
significativas organizadas con la colaboración de
la fraternidad seglar para el 28 de agosto. ¿Y la
fiesta de la Virgen de Coromoto? Resultó concurrida
y participada, mas no hubo procesión por la lluvia.
Alegría para algunos y tristeza para otros.
Hasta la próxima.
El Corresponsal.
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