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En el último boletín
informamos del tercer encuentro de la fraternidad
seglar y de las jornadas de formación continua que
se celebraron a comienzos de julio, mes vacacional.
El padre Lucilo y el hermano Sátur adelantaron la
visita a la familia para reincorporarse antes y así
atender los preparativos del nuevo curso escolar.
Los tres últimos días de mes viajó un número
considerable de religiosos, y también los tres
futuros novicios.
Y mientras unos descansaban otros hacían las
suplencias: el padre César Rosales quedó encargado
de la vicaría; el padre Arnovio Galavís atendió
la parroquia El Castaño, en Maracay, y el padre
Ricardo Riaño la parroquia de La Consolación, en
Barquisimeto; el padre Pablo de Jesús se encargó
de la parroquia de Puente Real, en San Cristóbal;
los padres Jesús Zurbano y José Luis Alonso
atendieron las parroquias San José, en San Cristóbal,
y Santa Rosa, en Maracaibo. El padre Ángel María
Otano quedó al frente de la parroquia La Consolación
de Maracaibo. Hubo otras sustituciones de menor
envergadura, si se quiere, pero que exigen actitud
de disponibilidad. A todos, gracias.
La llegada a España de de varios religiosos
coincidió con el fallecimiento del padre Félix
Alonso. De ahí que algunos, el 2 de agosto, se
presentaran con las maletas en Manjarrés, La Rioja,
con motivo del funeral del Sr. Aquilino Pérez, y
con ellas también fueron a San Millán esa misma
tarde para las exequias del padre Félix Alonso. El
14 de agosto varios religiosos que por esas fechas
realizaban la visita familiar se desplazaron hasta
Monteagudo para la profesión religiosa de los
novicios. Fue una tarde muy especial para todos. El
padre César Rosales, además de estar al frente de
la vicaría y del seminario de Palmira, sacó tiempo
y ganas para dirigir en Margarita, la última semana
de agosto, un retiro a religiosas carmelitas.
Las celebraciones agustinianas de agosto revistieron
especial solemnidad en todos nuestros ministerios.
Generalmente participaron en las celebraciones
miembros de las fraternidades agustino-recoletas. En
Caracas se reunieron los religiosos en la comunidad
San Agustín. En Táchira, hicieron lo propio en la
comunidad San José. Los que estaban por España,
unos se acercaron a Salamanca, y otros a San Millán.
Son días especiales para fomentar la fraternidad
agustiniana hacia dentro y hacia fuera, en especial
con nuestros familiares.
Los meses de vacaciones escolares suelen
aprovecharse para reparaciones y mejoras en los
colegios. En el Cristo Rey se han llevado a cabo
diversos trabajos de pintura y de remodelación de
ambientes. En el Santo Tomás se ha algo similar en
la sala de profesores, se han montado computadoras
en tres ambientes, y en el auditorio se ha instalado
nuevo aire acondicionado y ha sido necesario reparar
una parte del techo que presentaba goteras. En el
Fray Luis, aparte de otras mejoras, se está
renovando y elevando el techo del gimnasio.
El ecónomo de la vicaría, padre Eduardo Durán,
está siguiendo atentamente las obras de
aparcamiento y renovación de la segunda cancha de
los campos de Fray Luis, en Las Mercedes, así como
la construcción de un muro de contención en el
talud que separa los campos segundo y tercero.
Parece casi concluido el proyecto que presentó una
empresa con vistas a construir allí un complejo de
fútbol-sala con tres canchitas en el terreno de
estacionamiento situado a la izquierda de la pista
de subida entre los campos tercero y cuarto.
Cuando redacto estas líneas, continúan aún en
España tres religiosos de la vicaría: el padre
Antonio Martínez, que completa su estadía, y los
padres José María Montenegro y Casiano Martínez
por motivos de salud. Pedimos al Señor que se
recuperen pronto y los podamos tener entre nosotros.
P. Ismael Ojeda. n |
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