La Empresa flexible. Autor  Alvin Toffler

 

  1. Lo que plantea el  Autor.

El Autor plantea una búsqueda sobre el futuro de las comunicaciones, las nuevas innovaciones,  el funcionamiento interno y los cambios en el entorno social y político que pudieran afectar a la organización.

 

Analiza también las hipótesis subyacentes en la estrategia corporativa, Analiza la relación entre una corporativa y su entorno. Analiza los efectos de la diversificación en línea de producción, procedimientos administrativos, mercadeos, tecnologías y competencia. Luego examina de cerca las innovaciones e indaga como afecta una curva ascendente de innovación a productos, personas y adopción de decisiones. También bosqueja la nueva economía y la sociedad que emerge en nuestro entorno mientras pasa la era industrial y propone nuevos supuestos en los que fundamenta las estrategias.

 

En esta obra se plantea la Gerencia flexible y su gran aporte a las organizaciones en la cual los gerentes comienzan a planificar el cambio de su organizaciones como consecuencia de una acertada interpretación de los cambios del entorno.

 

De igual forma hace tomar conciencia a la mayoría de los gerentes occidentales sobre la importancia del cambio en el entorno y del imperativo de adoptar planes de cambio dirigido en las organizaciones si se desea que no solamente sobrevivan al futuro, sino que encuentren nuevos retos y hacer tomar conciencia a la mayoría de los gerentes occidentales sobre la importancia del cambio en el entorno y del imperativo de adoptar planes de cambio dirigido en las organizaciones si se desea que no solamente sobrevivan al futuro, sino que encuentren nuevos retos para su crecimiento.

 

2.- Posición critica.

Este autor segùn su obra su postura es de enfoque Racionalista , dado que se evidencia en la obra, postulaciones de ideas innata,  poder ilimitado de la razón. Utilización de método lógico-matemático para explicar los razonamientos y del empírico para confirmarlos cuando ello es posible.  

Para que ocurran cambios se han de dar ciertas condiciones, entre las que dominan:

1.-)  Las enormes presiones del exterior, la inconformidad de los gerentes que dirigen las organizaciones y la alternativa de cambio que resulta coherente con el plan empresarial.

 Generalmente , las presiones del exterior pueden proceder entre otros, del ámbito político, de una decisión gubernamental, de una nueva ley o decreto que obliga a tomar previsiones para una nueva forma de operar. Es común que en las organizaciones se responda a estos ajustes o cambios con la estructura tradicional, agregando quizás nuevas responsabilidades a unas cuantas personas en puestos clave, pero sin cuestionar para nada ni la estructura ni los procedimientos. Lo anterior resulta en nuevas cargas de trabajo para los mismos esquemas, en vez de generar nuevos esquemas para vencer cargas de trabajo diferentes.

Las presiones externas no pueden controlarse, ni tampoco siempre es posible preverlas; no obstante, lo que sí se puede hacer es detectar inmediatamente, oportunamente, cualquier pequeña variación en el contexto político que lesione a la interfase de la organización. A nadie le es posible prever con exactitud el futuro, razón por la cual para los expertos en planificación estratégica la velocidad de respuesta es la mejor opción que tiene la empresa para adaptarse al cambio

.

2.-) Aporte al cambio organizacional, la existencia de gente descontenta con la situación y ésta generalmente resulta ser la que percibe sin dilación el nuevo orden externo. Parecería que tal asunto no pasa de demandar una dosis de buen juicio, pero ocurre a menudo que la conflictiva interna de las organizaciones desvía la fuerza de los gerentes hacia gestiones para esclarecer la concentración del poder, la sucesión y otras cuestiones propias del individualismo prevaleciente. o bien puede ser la baja eficacia de los dirigentes que los sume en batallas estériles para alcanzar la normalidad, cuando lo deseable y necesario es que descubran la oportunidad.

 

En la empresa flexible no cabe el individualismo ni los afanes de poder porque desvían la atención del manejo del cambio. Por lo general, los gerentes individualistas tienden a la rigidez y hacia el status y harán cualquier cosa para agrandar sus estructuras a fin de gozar de la satisfacción del poder, en vez de movilizar los recursos hacia donde se encuentran las oportunidades.

 

3.-) El cambio organizacional es la existencia de una alternativa coherente incorporada al plan estratégico. Por lo general si no existe una alternativa funcional, la resistencia al cambio triunfará. Esto nos pone de manifiesto que la percepción adecuada y oportuna, sumada a la creatividad para producir modelos alternativos de acción vigentes, realistas y congruentes, son la mejor arma para vencer la resistencia al cambio.

 

No es posible esperar que los grandes cambios de las organizaciones se produzcan solamente por uno de los tres factores, cualquiera que éste sea, en forma aislada; se requiere de la conjugación de los tres.

 

Las innovaciones tecnológicas y las necesidades sociales forman parte de las presiones del entorno, y éstas junto con las del ámbito político, son las que se hicieron cargo de sensibilizar a la AT&T sobre la necesidad de redefinir la misión corporativa.

 

Con el tiempo, mientras la tecnología y los mercados experimentaban una transformación vertiginosa, la “Bell” se preguntaba si no sería desplazada para siempre de los mercados en tremenda expansión, gracias a la tecnología.

 

Naturalmente que esto, en razón directa de la prominencia de la “Bell” en el cambio tecnológico, era motivo suficiente para sensibilizar a la gerencia sobre la necesidad de recrear la compañía, su misión y su futuro. Por otra parte, la ideología tradicional de la “Bell”, inherente a su misión, mantenía que la empresa debería proveer todas las comunicaciones requeridas en el país.

No sólo la necesidad de contar con una gerencia capaz de diagnosticar las presiones del entorno y pronosticarlas, sino más bien extender las estructuras para que se fundan con la interfase, entremezclándose con los factores dominantes del entorno, a saber: las autoridades gubernamentales, la comunidad social, la competencia. Algo así como incorporar a un todo orgánico, a otros elementos sensibles que afectan en forma directa y determinante la misión.

 

Es necesario no solamente definir el medio ambiente corporativo en términos económicos, sino que se deben incluir gran variedad de factores políticos, sociales, culturales y otros que usualmente no son considerados. La gerencia debe tener presente la existencia de una variable de peso, ineludible: la Cultura Extraorganizacional. Asimismo debe mantener bajo continua revisión las estructuras y cambiar las que resultan anticuadas para evitar que entorpezcan la operación.

 

Los cambios estructurales llegan a tener en la práctica un dramatismo, de allí la importancia de hacer del cambio algo tan normal como el transcurso del tiempo, y de planearlo con la participación de los afectados.

 

Una habilidad con frecuencia olvidada por los gerentes es la gestión de situaciones para dirigir el cambio. Los gerentes tienen que empezar a acostumbrarse a la idea de que su función no solamente incluye la gestión de recursos, sino que, y de manera más importante y categórica, cada vez más abarca la gestión del cambio.

 

Así como el manejo del tiempo ha venido significando un verdadero azote para la gerencia, la gestión del cambio es el desafío de los gerentes que quieran ser flexibles. Y para ser más precisos, el desafío de los dirigentes de la antigüedad siempre ha sido el cambio,

 

Para poder gestionar el cambio es necesario comenzar por sentir la necesidad del mismo, cosa que se ha señalado con anterioridad y que reclama una perceptividad tal que permita interpretar puntualmente lo que está pasando, sin deformación alguna. En la generalidad de los casos los gerentes de corte conservador y tradicional buscan imponer los modelos que funcionaron con éxito en el pasado y con ello tratan de adaptar las situaciones nuevas a sus viejos patrones, incurriendo en una forma inadecuada de la gestión del cambio: sujetar lo nuevo a lo viejo y antes que adecuar las estructuras a la situación, buscan someter a ésta para que se adapte a las estructuras.

 

 De cuando en cuando esto es posible y hasta deseable, pero solamente en circunstancias donde el dirigente cuenta con la autoridad para regir un nuevo orden de cosas. Se sabe bien que en materia del entorno, un solo individuo o una entidad por grande y poderosa que sea, no puede influir radicalmente en el cambio. Esto nos lleva a la noción de que la gestión del cambio tiene sus límites.

 

Aquí comienza el rol del gerente flexible, en la determinación y reconocimiento de los límites del cambio, el espacio y el tiempo del mismo. Hay veces en las que es posible modificar una situación y adaptarla a las estructuras, mientras que hay otras en las que las estructuras son las que han de adecuarse. Esto es lo que ocurre a la gerencia, en ocasiones puede modificar las estructuras, en otras tiene que adaptarse a ellas.

 

Para Toffler la empresa flexible debe mostrar una adecuada velocidad de cambio para poder vencer la rigidez estructural y esto para ser capaces de cuestionar las creencias de la organización que funcionaron en el pasado y que hoy ya no tienen vigencia. Cuando unas creencias se mantienen más allá de su realidad, la organización comenzará a marchar por el  camino erróneo Las creencias, por otro lado, conforman el asiento de la cultura organizacional, en la medida en que de ella se desprenden cosas como estandarización, economías de escala, integración vertical, motivaciones del empleado, producción y distribución masivas, preferencias del consumidor y jerarquías.

 

En cuanto a la planificación estratégica, Toffler asegura que cuando sobreviene un período de cambio rápido, de extrapolación de tendencia rectilínea, aquélla es intrínsecamente engañosa. Lo que se requiere, según él, no es un conjunto de tendencias aisladas, sino modelos pluridimensionales que hagan relacionarse entre sí las fuerzas tecnológica, social, política e incluso cultural, junto con la económica.

 

El mensaje del cambio debe ser transparente: las compañías tendrán que revisar sin misericordia sus premisas básicas y mostrarse dispuestas a desecharlas; de lo contrario, terminarán siendo piezas escogidas en el museo de los dinosaurios corporativos.

 

En las tareas de gestión Toffler identifica a dos tipos de gerentes, los que él llama “ejecutivos acrecentantes” y “ejecutivos radicales”; los ve divididos por una línea invisible que los separa en razón de su enfoque para ver los cambios económicos y tecnológicos actuales.

 

El primer grupo tiende a formular estrategias rectilíneas; el otro piensa en términos no lineales. Uno tiende a definir nítidamente los problemas, tratándolos conforme van llegando y aislando más o menos unos de otros. El segundo tiende a definir los problemas con menos limpieza pero los interrelaciona. Uno es apto para desenvolverse en situaciones de estabilidad ambiental y prefiere moverse en medio de soluciones calculables. El otro tiene aptitudes para moverse en medios turbulentos y favorece las soluciones incalculables.

El autor de “Empresa Flexible” sugiere que el medio ambiente determina cuáles son las aptitudes requeridas en cada momento, razón por la que cuando en una instancia se requiere un ejecutivo radical y se cuenta con uno acrecentante,

Hasta ahora las organizaciones han vivido prácticamente ignorando, por un lado, la existencia de estos dos tipos de gerentes como tales y por otro, desconociendo que no solamente los cambios del entorno, sino también diferentes áreas de la organización plantean demandas de gerencia rígida o de gerencia flexible.

 

Lo que más bien se ha venido percibiendo en las organizaciones son grupos de personas que se adaptan a las situaciones cambiantes e incluso colaborando para emprender cosas nuevas y grupos de personas que se resisten a la idea de un nuevo orden de cosas, ya sea con necedad o con argumentos inteligentes.

 

La gerencia flexible significa que el gerente es apto para manifestarse con tres o más tipos de comportamiento la mayor parte del tiempo y persisten con ellos a través de diferentes situaciones.

 

A los gerentes flexibles las organizaciones los perciben normalmente como adaptables, colaboradores y comprometidos con la misión, que por regla general responden eficazmente ante asignaciones complejas y desafiantes. Desde luego las personas que ejercen la gerencia flexible se desenvuelven mejor en ambientes con poca o ninguna estructura, ya que lo que haga falta será creado por ellas. Regularmente inventan lo que necesitan para llegar al resultado.

 

Cuando el autor se refiere a la idea de que el medio ambiente determina las aptitudes requeridas y relaciona el cambio venidero con los fundamentos del superindustrialismo, alcanza a inferir que el primer impacto de esta era se dejará sentir en las estructuras, mismas que se diseñaron en el pasado para usarlas en el presente. De esta manera una organización que mantiene una estructura que no corresponde a la realidad que vive, se verá incapaz de reaccionar para recuperar el mercado perdido, el prestigio o, sencillamente, la elevada eficacia organizativa que tuvo en el pasado. Sus gerentes ya podrán esforzarse para reestablecer el orden de cosas sin conseguirlo; están siendo limitados por una estructura organizativa inapropiada, que con el tiempo inducirá a la rigidez.

 

De verdad, si el entorno se presenta cambiante y la estructura se mantiene inalterable, la empresa se verá rígida e ineficaz. A esto los dirigentes bien pueden reaccionar bajo la premisa de que las cosas van mal porque la gente no responde, y con ello seguramente estrecharán la supervisión, agudizarán los controles y exagerarán la autoridad, hasta conseguir finalmente conformar un clima organizativo que invita a la rigidez por el temor de incurrir en desviaciones.

 

El tema central de Toffler es que la era del superindustrialismo no sólo está tocando a la puerta sino  que ya esta presente. Para él los fundamentos del superindustrialismo serán: tecnología mucho más progresiva, estilos organizativos radicalmente distintos, nuevos tipos de relaciones entre personas, nuevos valores sexuales y familiares y nuevos modos de experimentar la realidad.

 

Definitivamente, hoy por hoy los gerentes tienen que incluir importantes objetivos sociales dentro de sus planes, pero lidiar con el cambio interno una vez ya iniciado, requiere altas cuotas de especialización y destreza. Tal énfasis de Toffler es comprensible porque él es fundamentalmente un crítico sociológico y no un autor en el campo del desarrollo organizacional

 

La desestandarización y la gerencia de la novedad figuran como unas características muy importantes del modelo superindustrial. Lo que al inicio de la era industrial resultaba imprescindible en las teorías de Weber y Taylor, la estandarización de las operaciones, en la nueva era se tendrá que avanzar en una vía de desestandarización de cara a la alta especialización e individualización de los productos y servicios de un mercado cada vez más conformado por exigencias individuales.

La gerencia de la novedad impulsa la idea de que cuando desciende la proporción de la novedad en una organización, el progreso se detiene; mientras que cuando  aumenta, el progreso se acelera. Tal es el estado que se prevé para la era superindustrial.

 

La proporción de la novedad será tal que se hará totalmente necesario encontrar personas con experiencia menor a los dos años. Las necesidades de conocimientos serán tales que no habrá institución educativa capaz de preparar a la gente, con lo que resulta casi inminente que la responsabilidad de la educación especializada se descentralice hacia las corporaciones, o en un caso extremo, toda la educación.

 

Toffler prevé la necesidad de crear unos laboratorios de comportamiento para la investigación, dada la capacidad tan deficiente para prever acontecimientos sociales, políticos y económicos. Dichos laboratorios servirían para crear una red sistemática de indicadores sociales y ambientales, incorporándola a los indicadores económicos ya existentes. La labor de reclutamiento y retención del personal dependerá de la capacidad para poder interpretar los valores cambiantes de la fuerza laboral y sus diversos segmentos, como también dependerá de la capacidad corporativa para impartir “enseñanza cultural”, e instruir “sobre la adaptación”

 

Sobre el cuestionamiento de las conjeturas de las organizaciones, Toffler toma como punto departida “Lo que supo Theodore Vail” y que llevó a formar la cultura organizacional que estuvo vigente durante toda la edad industrial y lo antepone a “Lo que no supo Theodore Vail” que vienen a ser las conjeturas que propone Toffler sobre la era superindustrial.

 

Para Toffler cada empresa tiene su sistema de creencias, mismo que reviste tanta importancia como el sistema de autoridad o el sistema contable. Sobre el sistema de creencias generalmente se construye o desarrolla la misión organizativa, razón por la cual resulta necesario cuestionar y validar el sistema de creencias en función del ciclo que vive la organización. Cuando una sociedad queda afectada por una ola de cambios tecnológicos se suele ver obligada a replantear sus creencias, ya que con frecuencia llega a descubrir que algunas de ellas, sostenidas durante largo tiempo, ahora son inaplicables o están fuera de uso..

 

Toffler, con su sugerencia del gerente no lineal, el gerente radical, hace una excelente contribución.

 

En lo sucesivo, cierto es que se impondrá la empresa flexible, que las organizaciones tendrán que estar preparadas para una mayor velocidad de respuesta y una incrementada creatividad y que los individuos que las dirijan han de ser gerentes flexibles. Pero en mi opinión la empresa flexible no será únicamente aquella que aniquile la burocracia , ni tampoco el gerente flexible será el que busque la excelencia o el ejecutivo al minuto.

 

La empresa flexible será la que sepa reaccionar ante las necesidades individuales y las diferencias situacionales, como el gerente flexible será el que sepa enfrentar el cambio y dominarlo con la aplicación del conocimiento de todo origen y el despliegue de todas sus habilidades gerenciales a plenitud. Será el gerente capaz de buscar el futuro con la convicción de que puede crearlo y aprovechar el pasado con la certeza de que puede desecharlo, pero que hay un punto que contiene todo y demanda todo, que exige total responsabilidad: el presente.

 

En la medida en que los gerentes sepan aceptar, valorar, cuestionar, enaltecer y cambiar el presente, en esa proporción estarán alcanzando la flexibilidad  En los próximos años exigirán más a las empresas y a sus gerentes; es el momento de comenzar a prepararlos para adquirir la flexibilidad necesaria.

En su análisis, Toffler muestra un conjunto de emociones generadas de manera interna y externa a partir de un proceso de cambio organizacional. Así, las emociones se pueden convertir en elementos impulsores o detractores del cambio organizacional.

Las emociones positivas brindan placer y felicidad. Las negativas advierten que algo está mal; por tanto, las emociones y experiencias negativas no deben reprimirse. Evitar la represión emocional envuelve el sentir concientemente y sin culpabilidad las emociones para así poder conocerlas y controlarlas. Ese trato honesto y abierto con las emociones es necesario para resistir acciones perjudiciales, para desarrollar salud mental y, lo más importante, para experimentar placeres físicos, amor romántico y felicidad duradera.

Las emociones revisten especial importancia para el ser humano y su desarrollo dentro de las organizaciones. Por lo menos existen cinco áreas de influencia de las emociones a nivel organizacional: la supervivencia; la toma de decisiones; el establecimiento de límites; la comunicación; y la unidad o la integración..

El modelo de Toffler referido a la “Bell System” puede dar luz sobre algunas aplicaciones universales del mismo. En él enfatiza que la gran corporación no debe crecer más y en cambio debe plantearse una descentralización, manteniendo un gran centro cerebral sirviendo a una constelación de compañías y organizaciones que estarán trabajando para el desarrollo de las comunicaciones

nacionales y su capacidad para la transmisión de voz y de datos. Por tanto, la “Bell” debe ejercer y retener una supervisión estricta de la calidad técnica, la investigación y el desarrollo, las grandes decisiones sobre inversiones, la planificación, el adiestramiento y las actividades coordinadoras.

 

Toffler se mueve en la idea de una empresa flexible, pero lo que vale la pena señalar es que en cualquier intento de flexibilización, no hay mejor modelo que la

realidad y las necesidades de cada empresa, sin desconocer todo cuanto se debe conocer sobre la posible característica de la sociedad futura, la innovación tecnológica, las necesidades sociales y la economía.

 

Los gerentes que hoy empiezan a enfrentarse al siglo XXI habrán de ser personas abiertas al tiempo, con alta velocidad de respuesta, de mentalidad plural, libres de prejuicios y despojados de ideologías. Habrán de ser personas impulsadas por la objetividad en una búsqueda incuestionable en beneficio de la humanidad.

 

3.- Aportes del autor a la propuesta de mi investigación.

A pesar de que mi postura es  fenomenológico dado que abordo el objeto de estudio, el fenómeno, como experiencia concreta y realizando mis propias conclusiones libre de todo supuesto. Sin embargo los aportes del autor Alvin Toffler servirá de base teóricas para mi investigación, que lleva por título LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SU INHERENCIA EN LA TOMA DE DECISIÓN GERENCIAL

 

La era de la información refuerza viejas desigualdades e inventa algunas nuevas. La globalización pone sus centros de decisión en manos las potencias mundiales y los negocios internacionales, en un nuevo orden global de la información.  Este orden estaría basado en la creencia de que la innovación tecnológica es la fuerza transformadora del orden social. La globalización de los negocios, con la privatización de las telecomunicaciones y los medios de comunicación, ha entregado el privilegio de los conocimientos (patentes sobre nuevas formas de vida, nuevas técnicas de producción, DNA, algoritmos, fórmulas químicas, derechos de autor, datos y procesos) en manos de instituciones privadas y grupos de intereses. En la era de la información emergen nuevos actores como autoridades de factor en los diversos sectores de la economía.

 

 

Diseñando la libertad. Stafford Beer

 

1.- Lo que plantea el  Autor.

Que una institución social no es una unidad, sino un sistema dinámico y que la medida que necesitamos para abarcarlo es la medida de la variable. Y define variable es el número de posibles estados del sistema y ese número crece de día en día  en cada institución debido a una serie de posibilidades siempre en aumento,  proporcionadas por la educación, la tecnología, los medios de comunicación, la prosperidad y por el modo en que estas posibilidades se interrelacionan generando mas variables.

 

Establece que la ciencia ha sido presentada como servidora del consumidor donde se venden aparatos de todo tipo para ahorrar tiempo y esfuerzo, como fruto de la ciencia y la tecnología.

 

También estable los esquemas cibernéticos que se necesitan diseñar para la sociedad. Establece que la planificación de ser continua y adaptable donde los planes de la sociedad deben ser revisados continuamente y volverlo a proyectar antes que se concierta en un mal incontrolable

 

2.- Posición critica.

Este autor segùn su obra su postura es de enfoque Racionalista , dado que se evidencia en la obra, postulaciones de ideas innata,  poder ilimitado de la razón. Utilización de método lógico-matemático para explicar los razonamientos y del empírico para confirmarlos cuando ello es posible.

 

Los problemas generados por la informatización de las sociedades y la socialización del individuo se convierten en temas centrales para comprender los desafíos que las nuevas tecnologías tienen para los servicios y sistemas de información.

 

Los ordenadores han permitido un rápido desarrollo de otras tecnologías, como la robótica y las telecomunicaciones, y han cambiado radicalmente nuestra forma de vivir. La convergencia del video, el audio, el teléfono y el ordenador en base a este proceso se encuentra la nueva capacidad de transformar la el conocimiento en información digital, creando las "autopistas de la Información". El prototipo de esta autopista es Internet como red global de computadoras, donde se espera que el comercio electrónico reporte jugosas oportunidades para los nuevos negocios en escala mundial. Los avances tecnológicos nos sitúan en las puertas de una tercera revolución industrial, donde el dominar la información implica el dominio del mundo.

 

Las nuevas fuentes de conocimiento Las redes y los sistemas de información están beneficiando a importantes sectores sociales, en el marco de las sociedades post-industriales, aunque persistan las distancias entre las expectativas y las realidades tecnológicas. Se ha acudido a la expresión “brecha digital” para describir las limitaciones de acceso a las nuevas tecnologías de la información: telecomunicaciones e informática. Las diferencias económicas y sociales ya no se establecerán entre ricos y pobres sino entre los conectados a la red y los que no lo están.

 

La puesta en funcionamiento de servicios y de la digitalización de datos ha causado un impacto extraordinario en la sociedad como un todo, provocando cambios en las estructuras de mercado y de poder. Como consecuencia, los expertos anuncian la sustitución de las estructuras físicas de las organizaciones para adaptarse a una descentralización, segmentación y hasta a la personalización de sus servicios lo más cerca posible de sus usuarios. En este nuevo espacio económico, los perfiles profesionales tendrán que ser redefinidas porque ya no será posible mantener un empleo estable y una especialidad tan definida como la de hoy. No sólo desaparecen muchas actividades tradicionales sino que las que se mantienen vigentes requieren una base tecnológica mucho más amplia e interdisciplinaria para su efectivo ejercicio. Las transformaciones tecnológicas siempre exigieron grandes adaptaciones sociales.

 

Las tecnologías de información y comunicación, logran superarse y mejorarse a sí mismas. Los medios de comunicación suponen nuevas formas de transmitir y recibir información, permiten nuevas formas de trabajo. Además, como todos los adelantos tecnológicos que se han dado hasta ahora, son puntos de referencia en la historia de la evolución humana, que sufren también las consecuencias de los cambios constantes y emergentes de las TIC que, desde la informática, las telecomunicaciones e Internet, han realizado diversas aportaciones a los medios de comunicación, no sólo en cuanto al mejoramiento y optimización de sus particulares procesos de producción, sino en los modos de transmisión de sus mensajes, en la forma como se relacionan con el público y en su gestión, tanto interna como externa. Pero hay más, la era de la información abre a los medios de comunicación un sinfín de nuevas oportunidades de trabajo, nuevas áreas de acción y nuevos mercados. A partir de la incorporación de nuevas tecnologías el trabajo dentro de los medios de comunicación social se ha hecho menos laborioso, más eficaz, óptimo y con estándares de calidad adaptados a la constante evolución humana.

 

Las nuevas tecnologías están produciendo profundos cambios económicos y tecnológicos en el ámbito mundial, con consecuencias sociales, políticas y laborales de largo alcance. La tercera revolución tecnológica significa un cambio de paradigma. Económico porque la información es el rasgo esencial y materia prima básica de este nuevo modelo social.

 

La nueva sociedad es una sociedad en la que se están disolviendo las instituciones sociales tradicionales, en las que se generan diferentes formas de relaciones sociales. Los beneficios que trae consigo la tecnología moderna son ampliamente conocidos: mayor productividad que proporciona a la sociedad unos excedentes que permiten disponer de más tiempo libre. Una vez cubiertas las necesidades básicas, la tecnología empieza a proporcionar beneficios cada vez más triviales, y es en ese momento cuando surgen esencialmente los problemas sociales.

 

Al estudiar los efectos de la ciencia en la sociedad, no se trata solamente de los efectos en la sociedad actual, sino también de los efectos sobre la sociedad futura. En las sociedades tradicionales había una armonía entre la naturaleza, la sociedad y el hombre.

 

Ahora bien, la ciencia trajo consigo la desaparición de este marco tradicional y una profunda modificación del ambiente. Los progresos de la ciencia han sido muy rápidos en los países desarrollados; en cambio, en los países subdesarrollados su adquisición es tan lenta que cada día la diferencia entre dos tipos de países se hace más grande (brecha digital). Dicho retraso contribuye a mantener e incluso a agravar la situación de dependencia de los países subdesarrollados con respecto a los desarrollados.

 

Los cambios tecnológicos, desde la antigüedad, generalmente habían tendido a facilitar el trabajo humano, reemplazando la fuerza física por la capacidad mental y la inteligencia de los trabajadores. En la actualidad, el desarrollo alcanzado por los productos informáticos tiende a reemplazar también la parte más rutinaria y mecánica de la actividad mental humana por el trabajo de las computadoras.

 

Por lo tanto, desaparecen numerosos puestos de trabajo que sólo exigen fuerza muscular y niveles bajos de capacitación. En cambio aparecen nuevos tipos de tareas que antes no existían. En la actualidad, quien no sabe manejar un ordenador, aunque sólo sea elementalmente, se considera casi un analfabeto. Este proceso sigue avanzando hacia la inteligencia artificial y la robotización, y nadie sabe hasta dónde podrá llegarse en esta dirección. Es evidente que tales desarrollos plantean problemas graves a la humanidad.

 

Es contradictorio que el aumento de la productividad esté acompañado en todos los países occidentales de una creciente desocupación y malestar social, en lugar de bienestar. Es evidente que la organización económica y social deberá cambiar totalmente para que este desarrollo conduzca a una mejor distribución de los bienes y a una justicia social. En la época presente, todos los aspectos de la cultura están tan vinculados con la tecnología que es ésta determina el futuro de la humanidad como nunca antes lo hizo.

 

3.- Aportes del autor a la propuesta de mi investigación.

            A pesar de que mi postura es  fenomenológico dado que abordo el objeto de estudio, el fenómeno, como experiencia concreta y realizando mis propias conclusiones libre de todo supuesto. Sin embargo los aportes del autor Stafford Beer servirá de marco teóricas para mi investigación, que lleva por título LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SU INHERENCIA EN LA TOMA DE DECISIÓN GERENCIAL

Los avances tecnológicos, han propiciado que las empresas, evalúen y diseñen herramientas que puedan ser eficaces al momento de proyectar y hacer prospectiva de los escenarios futuros del negocio, pronosticando situaciones en las que las variables que pudiesen afectar a la organización y sus actividades sean evaluada en un entorno virtual, así también se han propiciados programas y técnicas que permiten que las actividades manuales sean realizadas por robot que han sustituido o disminuido el empleo de recursos humanos.

Estos cambios y adaptaciones tecnológicas han llevado en cierta manera a desarrollar mejoras en los procesos productivos, disminución de los errores en la planificación de las actividades, incremento en las ganancias de las empresas, rapidez en los procesos y la consolidación de nuevos mercados, sin embargo, también se han presentado ciertos situaciones por adaptación tecnología tales como los cambios que ocasionan estos en el ambiente, en el cliente y en la sociedad.

Hosted by www.Geocities.ws

1