Los
principales logros del PRI en la historia de México y su presencia como un
partido real en los años de la transición democrática.-
Rodolfo Calderón Vivar
La creación del PNR,
transformado en PMR y que devino después en PRI, fortaleció el principio el regimen de instituciones del país y la armonización de las
diversas fuerzas políticas en conflicto en los años posteriores a la
revolución. Mediante el nuevo gran partido nacional se establecieron los
mecanismos para frenar las disputas de los
grupos de poder regionales que amenazaban con prolongar los conflictos
armadas durante mas años.
Pero además, al permitir la
integración de una amplia red de participaciones de núcleos de poder en todo el
país, se constituía en una fuerza política capaz de aglutinar los mas diversos intereses y aspiraciones de diferentes grupos
sociales. El PRI se convertía en un catalizador de las aspiraciones de la nacientes clases medias y de los líderes de diferentes
organizaciones que hallaron en su seno espacios para su desarrollo profesional.
Fue un vértice de las principales demandas de los grupos sociales del país que
hallaron respuestas concretas en el seno de la organización fuertemente atada a
los destinos de los gobiernos de ideología revolucionaria.
La organización se convirtió per se, y canalizando sus miembros a los puestos de
gobierno, en una verdadera escuela de administración pública que paulatinamente
se vió fortalecida por el ingreso de universitarios
que, formados en escuelas públicas,
devenían en los líderes intelectuales del gobierno y del partido durante
varias décadas. Reyes Heroles y Silva Herzog, por citar dos de los mas
notables, aparte de ser destacados miembros del partido, eran notables miembros
de la academia científica con prestigio internacional.
Se desarrolló un sistema
educativo nacional que absorbió a la creciente demanda de acceso a las escuelas
de nivel básico, medio y superior, con resultados impactantes en el
engrosamiento de las clases medias con mejores condiciones de vida en las
décadas de los cincuentas y sesentas. La UNAM y el Instituto Polítécnico Nacional, dos instituciones de fuerte raigambre
social pronto se vieron replicadas por universidades públicas en la mayor parte
de los estados de la república, con cuotas de ingreso de muy bajo costo y con
gran apoyo a sus instalaciones y cuerpos académicos.
Así también y bajo una
perspectiva de protección social, el Sistema de Salud Pública, apuntalado en la
Secretaría de Salud Pública, estableció clínicas y hospitales en la mayor parte
de los núcleos de población de la república. La gratuidad de sus servicios, o
en su caso, el bajo costo, permitió que la población mexicana contara con la
atención médica elemental que de no haber tenido ese sentido social, hubiera
generado males de salud mortales.
El sistema de seguridad
social, singular respuesta de ayuda a sus trabajadores, conjuntando la alianza
entre gobierno, patrones y obreros, se materializaron en dos instituciones
claves de gran presencia nacional: el IMSS y el ISSSTE. Este servicio de
atención social fue un esfuerzo notable en un país aun sumido en el
subdesarrollo y permitió poner al alcance de sus trabajadores, la atención
médica de sus familias, incluyendo material y cirugías de primer mundo, de
manera no onerosa. Además propiciando el sistema de pensiones para los
trabajadores jubilados que de esa manera fueron cubiertos en su vejez por una
remuneración permanente al concluir su periodo como trabajadores activos.
La democracia también,
paulatinamente fue desarrollada en el país con la participación de partidos en
las diversas elecciones que se efectuaron durante los 70 años de existencia del
PRI. Hubo partidos como el PAN, fundado en la década de los cuarenta, que
incluso se crearon a raíz de la salida de distinguidos miembros del PRM como
González Morfin y que desde entonces hicieron
presencia política en diversas elecciones nacionales y locales. Se crearon otros partidos más que se
presentaron en los comicios donde su estructura les permitía participar.
En la década de los sesentas
el PRI propició la figura de diputados de partido para darle voz y voto a la
oposición en el congreso. En 1978, bajo el impulso de Jesús Reyes Heroles, se generó la reforma electoral para darle cabida a los diputados de representación proporcional,
que ampliaba la posibilidad de que
partidos de oposición, aparte de ganar en elecciones, tuvieran derecho a
escaños en función de los números de votos obtenidos aun sin haber ganado en
las casillas.
En su
momento, y cuando se radicalizaron las posturas de diversos lideres sociales en
contra del gobierno, como es el caso de 1968, el Partido tuvo capacidad de
conciliación y convocatoria para sumar a muchos de los participantes de ese
tipo de movimientos en sus propias estructuras organizacionales. Había en la
relación PRI-Gobierno una movilidad constante de cuadros militantes que
hallaban acomodo en las distintas áreas administrativas del quehacer público de
manera constante. Los jóvenes con talento eran detectados y enviados a estudiar
incluso en universidades extranjeras.
La expropiación de PEMEX, en su momento, el desarrollo
de su industria, poco después, y su presencia dinámica en la economía nacional propoció que numerosas familias de las zonas petroleras y
circundantes, tuvieran acceso, mediante su trabajo a mejores condiciones de vida. Otro tanto lo constituyo la CFE y
Teléfonos de Mexico, este ultimo hasta antes de ser
privatizados.
México no hubiera podido acceder a un momento de
transición pacífica en el año 2000. con
infraestructura económica y social moderna, sin las acciones que el PRI
desarrolló durante sus primeros 70 años de existencia. Por ejemplo, gran parte
del grupo de expertos financieros que se hizo cargo de la política económica
del país, fueron estudiantes becados en el extranjero por los gobiernos
priístas.
A diferencia de países latinoamericanos que durante el
mismo lapso vieron cambiar sus gobiernos a base de cruentos golpes de estados
(países que presumian en su momento de tener niveles
culturales que México como Argentina, Chile y Brasil), en nuestro país desde
los años cuarenta, al desaparecer el sector militar del partido, la opción de
los generales por disputar el poder, pasó a un segundo plano.
El PRI en la asamble
nacional de 1972 en su tesis de ser un partido de clases, reconoció que en su diversidad radica su
fuerza y señaló que es un partido de clases en acuerdos de participación
conjunta. En su seno hay empresarios, profesionistas, campesinos, militares,
obreros, comerciantes, colonos, hombres y mujeres de diverso credo y religión,
militantes de centro o izquierda ideológicas, jóvenes y adultos, mujeres y
hombres, todos ellos distribuidos en núcleos, en agrupaciones, en seccionales,.
Cierto es que hubo cambios de lineas
de gobierno muy marcadas, como por
ejemplo la que se dio en la entrada del grupo neoliberal para comandar las
políticas de gobierno a partir de 1982. La influencia de este grupo de poder
incidió de tal manera en la estructura del partido que empezó a limitar el
acceso de sus mililtantes a los puertos directivos de
gobierno. Desde el gobierno mismo algunas fuerzas intentaron mellar al partido.
La creación del programa de Solidaridad, en su momento, al crear 200 mil
comités de ciudadanos tenía como objetivo la creación de un nuevo partido
llamado precisamente Solidaridad, en el inicio de la década de los noventas.
Sin embargo, ante la creciente presión de los partidos
de oposición, uno de ellos por cierto, al igual que el PAN, surgidos de fracturas en el PRI, las propias
fuerzas que desde el Gobierno pretendían mellar al PRI, solicitaron el apoyo de
las organizaciones partidistas para rescatar de la oposición a los principales distritos del DF que, según
cálculos iban a perderse en las elecciones de 1991. En esas elecciones, por
cierto, se dio la demostración que el PRI tenía una fuerza real basadas en sus
estructuras articuladas por organizaciones y por secciones. Se dio entonces que
de 40 diputaciones en disputa 40 fueron para el PRI, y ganadas de manera tal,
que no hubo reclamo de la oposición, entonces en permanente estado de lucha,
después de los sucesos de 1988.
Pero aún mas, la propia estructura del PRI, en la
reunión de la XIV Asamblea Nacional de 1990 puso en evidencia su verdadera
fuerza e independencia, incluso, en contra del poder presidencial, cuando
contraviniendo a las indicaciones del presidente en turno, puso los candados a
las candidaturas presidenciales que impidió ser nominados a la candidatura por
la presidencia de la república, a quienes no habían ocupado antes puestos de
elección popular, cerrando el camino así a los tecnócratas que habían llegado
al principal cargo de candidato sin haber hecho una real militancia política.
La diversidad de opiniones y corrientes dentro del
propio partido se hizo asi manifiesta en el seno de
una asamblea, donde el voto de la mayoría se impuso a la decisión de poder de
un presidente. Esto marcaba ya la posibilidad de avizorar que el PRI si es una
organización partidaria, que en su momento, podía haber tomado decisiones
diferentes a las que un presidente hubiera marcado como línea.
Luis Donaldo Colosio, quizás porque
pese a pertenecer al grupo tecnócrata fue colocado en el ambito
político del PRI durante varios años, quizás si pudo percatarse que al ser
nominado como candidato del viejo partido revolucionario adquiría una
fuerza y respaldo de una maquinaria con
bases y pilotes en toda república que,
incluso, lo ponía a la par del poder presidencial, aun antes de ganar las
elecciones. El discurso del 3 de marzo de 1994 , en el
monumento de la Revolución, es un discurso de un candidato que sintiendose apoyado por la fuerza real de un partido, se
deslinda ideológicamente del grupo tecnócrata en el poder (el que proclamaba que gobernaría 20 años) para ofrecer un
discurso de cambio y de esperanza a las bases sociales que sustentan el PRI
desde hace años. Tan peligrosa decisión de independencia halló una mortal
respuestas, veinte días en la colonia de Lomas Taurinas, donde cayó abatido por
las fuerzas oscuras que sacudió.
Tan es real la fuerza del partido, que después de la
derrota del PRI en julio de 2000, su organización no se derrumbó, como
presagiaron sus principales enemigos. Es mas, ya sin
la presencia de una línea presidencial, convocó a elecciones para su dirigencia
nacional, confrontándose dos grandes vertientes nacionales encabezadas por
Beatriz Paredes y por Roberto Madrazo Pintado,
quienes a través de la elección democrática dirimieron la disputa por la
presidencia del partido. Uno de los dos ganó, y los grupos priístas se disciplinaron
mostraron la alianza de lealtades que lo hecho perdurar en nuestro país desde
marzo de 1929.
Detrás de esa fortaleza está la adhesión de las bases,
gran parte de ellas formadas por luchadores sociales de toda una vida,
dirigentes de colonias, de obreros, de campesinos, de profesionistas, de
diversas agrupaciones, hombres, mujeres, adultos y jóvenes, que creen y piensan
en el partido como parte de un ideal de respuesta social a los problemas de México,
echando abajo la tesis de los enemigos del partido de que los militantes del
mismo estaban aquí solo por los puestos que el gobierno les ofrecía. Si asi fuera, los partidos hoy en el poder, habrían visto ya
engrosar sus filas por todos aquellos, que según ellos, están en el partido por
su ansia de hallar puestos en el gobierno
Hemos visto en Veracruz, la mas reciente lucha entre
el PRI y sus partidos opositores en donde una vez más las bases sociales y la
estructura del partido, han funcionado a favor de una bandera plenamente identificable, la de los que menos
tienen y la de los que creen en el partido como abanderado de las luchas
sociales mas sentidas y profundas de la historia de México. Lo que hemos visto
en Veracruz es el triunfo del PRI como una repetición del triunfo de los liberales contra los conservadores,
pugna que distingue a dos corrientes
dominantes del panorama político de los últimos 150 años en México, la de los
que quieren un gobierno de privilegiados, emanados de la aristocracia, y la de
los que luchan socialmente porque todos en México tengamos derecho
equitativamente a progresar, sin menoscabo de la libertad, la justicia, la
democracia y los derechos logrados a través de años de lucha del pueblo
Mexicano, desde Hidalgo, desde la Reforma, desde la Revolución Mexicana, hasta
nuestros días.