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Panorama Digital, 7 de Marzo de 2002
La victoria de los indexados
Rodrigo Cabezas
La sentencia histórica del Tribunal Supremo de Justicia sobre los créditos indexados -dictaminada el pasado 22 de enero- es uno de los hechos de mayor trascendencia para la justicia del país. Más de 22.000 familias afectadas fueron beneficiadas con esta decisión. Esta modalidad viene de fracasar en otros países como Colombia y México, donde puso al borde de la quiebra a miles de familias y al sistema financiero de esos países.
Las razones de este fracaso se pueden sintetizar en dos causas fundamentales: la tasa de interés, la inflación y el salario deben permanecer en equilibrio durante el periodo del préstamo, pero la vulnerabilidad y volatilidad de nuestras economías hace imposible lograrlo y por otro lado, el cobro de intereses sobre intereses, multiplica hasta el infinito la deuda, convirtiendo al crédito en impagable. Por esto, un grupo de familias motivadas por la injusticia y temiendo perder su vivienda, nos planteó la grave problemática que estaban padeciendo y junto al Dip. Rafic Souki y el Econ. Blagdimir Labrador canalizamos y orientamos esa gran lucha.
El primer paso fue constituir la Asociación de Deudores Hipotecarios del Zulia, y articular una lucha en el ámbito nacional con las diferentes asociaciones, ya que se trataba de la defensa de miles de hogares en todo el país. Hoy estas familias, gracias al TSJ; al Presidente de la República que estuvo muy pendiente y apoyándonos, al Indecu por actuar diligentemente y a los parlamentarios comprometidos con la justicia social, ganaron esta lucha y ahora tienen un nuevo amanecer. Es así como juntos podemos construir un país distinto para un distinto mañana.
Ahora, nuestro compromiso y nuestra lucha es por lograr que se cumpla la decisión del TSJ en los términos establecidos en la sentencia; reformar la ley de Política Habitacional para garantizar el acceso a vivienda digna; elaborar con urgencia la Ley de Protección al Deudor y Usuarios del Sistema Financiero, garantizando la información necesaria a los mismos y fortaleciendo a los organismos de supervisión del Estado para que regulen, fiscalicen y controlen eficientemente a las instituciones, evitando créditos nefastos que pongan en peligro a la familia venezolana.
La sentencia determina que el BCV -a través de la fijación de las tasas de interés- debe rescatar uno de los objetivos de su política monetaria, como es la de crear condiciones crediticias favorables para estimular la inversión y el consumo, factores claves para el crecimiento sostenido de la economía. Estaremos vigilantes para que esto también se cumpla.
Finalmente, queremos resaltar que esta es una victoria de la sociedad civil la cual entendió, que sólo a través de la organización es posible enfrentar los desafueros en cualquier instancia. Sirva este triunfo como una prueba de lo que un buen ejercicio de la ciudadanía es capaz de lograr. De nuestra parte, nos sentimos plenamente satisfechos de haber colocado, como siempre, la diputación al servicio pleno de las familias del Zulia y Venezuela. Ello es parte del compromiso de no defraudar a quienes confían en nuestras luchas.