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Radio Deportiva 880 am & Estación 100.3 fm, 4 y 5 de Febrero de 2002
Información Y Contra Informacion
Fernando Vegas
Reiteradamente recibimos un bagaje enorme de datos relativos a la temática política, militar, económica y social, que debe conducirnos a una amplia percepción de los eventos que planetariamente ocurren diariamente. Al mismo tiempo que recibimos detalles positivos y francos con relación al acontecer humano concreto, también leemos opiniones y posiciones que destacan aspectos negativos sobre los mismos hechos, ambas tendencias destinadas a asistirnos en la formación de la idea más cercana a la verdad. No obstante, al lado de este cúmulo informativo, aparecen un inagotable caudal de videos, cintas, artículos y testimonios, contaminados con falsedades y medias verdades, destinados a influir en la formación de nuestro criterio mediante la manipulación: es la contra información.
En el área militar, -sobre todo cuando se producen conflictos bélicos-, se desarrollan intensos esquemas de contra información que tienen por objeto ayudar al objetivo militar y político. Verbigracia, en la guerra que libra USA contra el terrorismo en el actual teatro de Afganistán, se han precipitado a tierra siete helicópteros y dos aviones, todos –según el Pentágono-, por fallas técnicas, ninguno por fuego enemigo. ¿Por qué?. La razón es la de mantener la figura de invencibilidad de las fuerzas armadas norteamericanas y su avasallante capacidad de reacción. Imagen que esta destinada a funcionar como un disuasivo para potenciales países enemigos.
En la órbita económica, las informaciones dirigidas a manipular voluntades operan diariamente con el fin de obtener provecho mercantil. El ejemplo más reciente lo provee el caso de la Enrom, hasta hace cuatro semanas, la sexta compañía de USA, que se acaba de desplomar a la bancarrota, cuando sus acciones en la bolsa pasaron de una cotización de $90 a $0,65. Pero, ¿cómo lograron sostener la farsa? Sencillamente haciendo uso de la contra información: con propaganda creadora de una imagen de prosperidad, exhibiendo estados financieros saludables y emanados de una firma hasta hoy incuestionable (Arthur Anderson), recibiendo apoyo de opinión en los periódicos y programas de TV, a través de periodistas afectos a los honorarios que generosamente Enrom les pagaba por dictar conferencias a empleados e invitados ($100.000 por sesión). Esa manipulación de datos y opiniones condujeron a muchas personas (entre ellos los empleados de Enrom) a perder su sus ahorros y a muchas empresas a perder su inversión. La contra información es, -por definición-, una actividad contraria a la verdad, y está orientada a la manipulación de la voluntad de las personas escogidas como blanco.
Viene a colación el tema, y ya dentro del área política, porque recientemente emergieron ante la opinión pública tres instrumentos, hasta entonces clandestinos, destinados a formar opinión adversa al gobierno del presidente Chávez. Se trata del proyecto desestabilizador del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de USA, con sede en el estado de Florida, el proyecto de colaboración fronteriza con las FARC adjudicado al actual Ministro de Relaciones Interiores, Ramón Rodríguez Chacín y un video en el cual aparece un diálogo entre un comandante de las FARC y cuadros de fuerzas militares venezolanas.
En relación al primero, hay muy poco que decir por cuanto su falsedad se delata más allá de toda duda, por los gruesos errores ortográficos del idioma inglés, así como del uso inadecuado de los giros idiomáticos que presentan un escrito plagado de lo que podríamos llamar un inglés ¨tarzanérico¨. Sin embargo, más allá de la atmósfera anecdótica con la cual la prensa y la TV envolvió la intervención del Capitán Carreño (diputado denunciante), conviene que se investigue el origen y la autoría de este documento apócrifo. ¿Quién se apropió o elaboró papel con membrete del Comando Sur, para redactar un mensaje lleno de equívocos y errores, dirigido a sembrar cizaña entre el gobierno de USA y Venezuela, con fines conspirativos? En cuanto al segundo, el proyecto de colaboración fronteriza, cuya autoría se adjudica a Rodríguez Chacín, cabe decir que el mismo le fue ordenado por su antiguo jefe, Tte. Cnel. Urdaneta Hernández, cuando era director de DISIP, durante el año 1999. Fase en la cual se buscaban soluciones para aliviar la presión que existía en la frontera como consecuencia de una política de enfrentamiento que prácticamente nos mantenía terciando en un conflicto que no es ni ha sido nuestro, pero que en virtud de estas prácticas mantenían presión casi bélica en los linderos con Colombia, con nefastas consecuencias para la población civil. Recuérdese, el calificativo de colombiano que se le endilgaba a los cancilleres de la IV República que manejaban políticas atenuadas y hasta complacientes frente a la cancillería del hermano país que es mucho más tenaz y ordenada que la nuestra. Eran épocas donde había continuidad en el desarrollo de las tesis de Londoño del lado de Colombia y de pasividad del lado nuestro. Todo ello dentro de un cuadro de abandono de parte de las Fuerzas Armadas de Colombia de las zonas colindantes nacionales, prefiriendo concentrarse en un anillo protector de su capital, dejando aquel campo libre a los grupos guerrilleros. Pues bien, para crear una base teórica que sirviese a una posterior implementación de soluciones a los problemas fronterizos, el entonces Director General de DISIP, le encomendó a uno de sus directores (Rodríguez Chacín) la elaboración de un proyecto con las FARC, que preveía el intercambio de combustible y medicinas por seguridad. Un plan secreto que nunca llegó a ejecutarse, pero que hoy, es lanzado a los medios por Urdaneta Hernández, -la persona que lo ordenó en 1999-, para incidir en el debate político con sesgo antichavista. Creemos que eso es traición y no a una causa, sino al país. (Los aleves tienen una muy especial ubicación en el infierno de Dante, en las tres bocas de Satanás que mencionan los nombres de Judas Iscariote, Bruto y Casio).
En atención al tercer elemento: el video que muestra a un grupo de la FAN venezolana que se traslada aparentemente a territorio colombiano para entrevistarse con un jefe de las FARC que tiene en su poder a un venezolano, con el objetivo de rescatarlo.
Ab initio hay que decir que la fecha del evento es julio del 2000, momentos en los cuales las relaciones entre nuestros dos países no eran las mejores. También conviene recordar que cuando el presidente Chávez asume la presidencia, se encuentra con una cancillería sumisa a cualquier reclamo colombiano. Cada vez que desde el hermano país se pretendía algo o se tramitaba un reclamo de índole comercial, por ejemplo, el tema era precedido por una denuncia de sobrevuelo de naves militares sobre su territorio y aquí salían corriendo a nombrar comisiones de investigación ante el solo anuncio de la nota diplomática. Todo ello se correspondía con una política que tenazmente mantenía sobre el tapete el reclamo mayor que era el acceso al Golfo de Venezuela y al uso de nuestras fuerzas armadas en su esquema defensivo frente a la guerrilla, para anclar unidades insurgentes en la frontera.
El presidente Chávez tuvo que darle un vuelco a esta manera de relacionarnos diplomáticamente con Colombia a partir de una nueva concepción fronteriza y una atención distinta del problema guerrillero (en el cual éramos percibidos como aliados contra las FARC y el ELN, razón por la cual éstas nos tenían como beligerantes en su contra). Aprovechando la victoria electoral de Andrés Pastrana, cuyo compromiso de sentarse a negociar la paz lo llevó al poder, e insertándonos en esta política, Venezuela se convirtió en agente de la paz, se dio un giro de 180 grados. Pero, había que convencer a mucha gente de esta postura, así como la de respeto y mesura en la tramitación de los reclamos, sobretodo en cuanto al golfo. Así, Chávez no reunió en más de dos años la Comisión de Fronteras, la dejó en receso, y cuando se producían señalamientos de sobrevuelo de unidades de las FAV sobre territorio colombiano (manido expediente para llamar la atención), el canciller José Vicente Rangel, de una manera muy cáustica, respondía que no tenía noticias de ello, ¨serían ovnis¨ decía.
Dentro de este ambiente, supuestamente se produce una operación encubierta para rescatar a un venezolano, y se da la entrevista con el comandante guerrillero. Este evento es filmado porque hoy en día, es usual que se tome una prueba documental como material de inteligencia, (se trataba del jefe del Distrito 33 de las FARC, y era de interés no solo su apariencia física, sino su línea de pensamiento). Más aun, las fuerzas armadas modernas suelen grabar sus operaciones, porque hasta con fines didácticos el material es utilizado después. Los presos talibanes y de Al Qaeda que están en Guantánamo no fueron filmados por una cámara furtiva, probablemente fueron tomas llevadas a cabo por el fotógrafo de la unidad por órdenes de su comandante. Otro asunto es que el instrumento se filtró al exterior y sea usado con otros propósitos, supongo que el ejército de USA estará investigando para someter al culpable a una corte marcial. De manera que el propósito de la filmación que nos ocupa, era el descrito (de inteligencia) y no uno distinto, como han indicado las periodistas denunciantes, seguramente por ignorar esos detalles.
Precisamente, lo que ocurrió aquí fue una infidencia. Alguien que tuvo acceso al video, pareciera que lo entregó tiempo atrás porque desde hace meses se murmura en las columnas de opinión que una cinta como la aludida estaba en circulación. Tal vez a estas alturas ese oficial ya estará retirado, si es que no fue un civil que tuvo relación con el tema. Como consecuencia, una operación que era encubierta salió a la luz pública. La exhibición la hicieron en este momento y no antes, porque quienes planifican las actividades antichavistas pretendieron vulnerar las relaciones con Colombia que en la actualidad atraviesan un momento estelar, aprovechando la reunión de presidentes de la CAN en Bolivia. Pensaron que se produciría un impasse diplomático, lo que no sucedió.
Estas acciones son normalmente coordinadas con la fuerza del país receptor (Colombia), por las vías usuales (organismos de inteligencia) y solamente son llevadas a conocimiento extraoficial de alguien de las más altas esferas (verbigracia, el presidente), quien –si la aprueba-, oye, pero no escucha. Tratándose de una actividad humanitaria y contra el acceso al material de inteligencia que se iba a derivar, es fácil pensar que hubo la coordinación, que oficialmente no se puede admitir. De allí la tenue solicitud de aclaratoria de la cancillería colombiana al gobierno venezolana. Nada de estridencias, nada de llamadas a consulta del embajador, todo más bien asordinado y de bajo perfil. No obstante, callar no podían, sobretodo con un proceso electoral donde el candidato que puntea se opone frontalmente a la política de paz del presidente Pastrana. En efecto, el candidato Alvaro Uribe, que dicta pautas belicistas frente al problema de la guerrilla, declaró que más gravé que la incursión de tropas venezolanas en territorio colombiano, era la autorización del gobierno colombiano. De manera que las circunstancias internas exigían una repuesta oficial, aunque atenuada, como ya hemos dicho.
Por otra, parte y es bueno hacer énfasis en ello, después de la reunión de Pastrana y Chávez en Guayana, finalizando el tercer trimestre del año 2000, las relaciones colombo-venezolanas, quedaron cimentadas sobre robustas bases de transparencia y confianza recíproca. Decantadas las diferencias, hoy en día, se percibe mayor madurez inter pares y eso se está reflejando en el manejo que ambas cancillerías vienen dando al tema en cuestión.
El resumen que antecede recoge el contenido de lo expresado por Fernando Vegas en el programa ¨Entre lo fuerte y lo dulce¨ con Freddy Jiménez y Josefina Avellaneda, por Deportiva 880 a.m., el lunes 04/02/02 de 5:15 a 5:35 p.m. Así como en el programa ¨Interview¨ conducido por Hila Oraa, en la estación 100.3 f.m., el martes 05/02/02 de 12 m. a 1 p.m.