![]()
23 de Enero de 2002
Fragmentos de la Misa en el 23 de Enero por el Padre Vives Suriá
América Latina y el mundo. Lo que se debate en el mundo después de la caída del Muro de Berlín y de las Torres Gemelas no es democracia o dictadura, capitalismo o comunismo; es dignidad y soberanía o colonia. Cuando vemos la amenaza colonial de ALCA el Tratado de Libre Comercio, la amenaza guerrera del Plan Colombia que nos recuerda el Plan Cóndor en el tiempo de las dictaduras no podemos ser indiferentes, por eso nos dirigimos a todos, porque eso es mucho más de los que están aquí y veo que están de un lado, son mucho la mayoría los que queremos una patria digna como nos enseñaron nuestros libertadores inspirados en ese Jesús liberador y en el pensamiento bolivariano la comunidad ecuménica de Fundalatín -aquí nos acompaña nuestra amiga la pastora Migdalia de Mazuera y nuestro querido y compañero de Fundalatín Tomás Vargas, pastor prebisteriano y el pastor de Unidad Evangélica Pentecostal Ramón Castillo y muchos que están por aquí o en sus casas o en su trabajo, a propósito del 23 de enero. El reencuentro de la Venezuela solidaria como lema que inspira también esta consigna de altar, lo que hay que salvar ante todo es el proceso de liberación de nuestro pueblo. La organización es necesaria para luchar con eficacia, hay que evitar el fanatismo, el sectarismo que impiden establecer diálogos y las alianzas, el bien común tenemos que salvarlo todo, entre todos.
Monseñor Romero, profeta y mártir de América, 15 de febrero de 1980. Lo vi días antes de morir, y me dijo "sé que me van a matar, estoy en la lista. No le temo a la muerte. Nuestro camino está sembrado de cruces y lleno de esperanzas. Si me matan, resucitaré en mi pueblo", y en su pueblo está resucitando y en el mundo entero. Mientras Argentina cambia de presidentes en medio de una crisis causada por la sobre dosis de neoliberalismo, un país rico privatizado y arruinado con una deuda externa de 130 millardos de dólares y apenas tres en reservas internacionales, un desempleo agudo 18% y saqueos en masa, la Venezuela en transformación conmemora un encuentro cívico militar que logró sustituir un gobierno antidemocrático para dar paso a un intento democrático inicialmente vibrante y luego marchitado por intereses mezquinos, y lo conmemora en medio de un panorama mundial signado por la recesión y los conflictos con las reservas internacionales en casi veinte millardos de dólares, una deuda manejable, la inflación controlada, una mejoría del salario real y el índice de desarrollo humano y la recuperación de los precios del petróleo son signos vitales que con aciertos y errores abre otro camino en paz y democracia.
Sin embargo, la imagen que expanden por el mundo la mayoría de los medios es la de un país en bancarrota, a punto de colapso; en situación de pobreza aguda y con una brutal represión interna. Un incesante bombardeo mediático hace ver a la gente la realidad del país con la óptica del especulador financiero para quebrar la esperanza y hacerla retroceder.
Se ignoran los avances y se repiten y se magnifican los desaciertos. No es nada nuevo. Desde el éxito bíblico cuando el pueblo que salía de la esclavitud añorando los ajos y cebollas que comía antes le reprochaba a Moisés en el desierto lo duro de la caminata o como Jesús de Nazareth cuando el mismo pueblo que día antes lo había recibido con vítores y palmas manipulado por los poderes opresores gritó que lo crucificarán y en tiempos más cercanos cuando Bolívar es expulsado del país por la gente con que luchó para librarse del imperio de entonces, en la Venezuela en transformación se requiere tener la suficiente capacidad de discernimiento para diferenciar las críticas mal intencionadas hechas para retroceder de las que se hacen para avanzar en el rumbo que pauta la Constitución: un desarrollo humano sustentable con justifica social y, la corresponsabilidad civil y militar del gobierno nacional y regional y la sociedad organizada en donde funcionen eficazmente los cinco poderes constitucionales: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Ciudadano y Electoral. La política de la gente de bajos ingresos ha superado con creces el enorme intento distorsionador, pero ante mayores intentos se hace cada vez más necesaria la formación ética política de los dirigentes y una actitud de servicio para no repetir los vicios del pasado que tanto daño causan. Tomando en cuenta otras experiencias trasformadoras, se requiere ejercer con mayor tino la evaluación interna del trabajo por quienes tienen mayor responsabilidad en la conducción del país.
Padre Vives Suriá