Teatro de la Opera de Maracay, 6 de Febrero de 2002

Reflexiones, conclusión, determinación y solicitud.

Palabras del ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías con motivo de la Juramentación de la ciudadana Adina Bastidas como Ministra de Producción y Comercio 

Fragmento
Discurso completo

Hoy Teolinda que desde entonces la quiero como una madre, porque nos quiso a todos como esa madre, me hizo llegar esta carta hoy y ella dice así entre otras -no la voy a leer todas porque son muy de nosotros dos, muy de la madre al hijo al amigo "No mires hacia atrás, ve hacia delante. Por favor ya olvídate de los oligarcas, escuálidos, sufridos o como los quieras llamar, ignóralos y dedícate a lo que tienes que hacer, no caigas en provoca-ciones (aplausos)....

"Y oigan esta sabiduría "No caigas en provocaciones, el que los está resucitando eres tú, ellos lo saben y por eso cada día te pro-vocan más para que le des beligerancia". (Aplausos).

Entonces yo en base a todas estas cosas y que coincidencia la carta de Teolinda y con lo que he vivido desde ayer, después de lo del 4 de febrero y todos esos días hermosos también, los buenos consejos de don Sindoni una determinación, pero yo pido ayuda, porque tampoco depende de mi nada más, tampoco depende de mi nada más. Pero prometo como determinación y lo hago en públi-co que voy a poner toda la fuerza de voluntad que pueda reunir en mi corazón en mi alma y en mi mente y especialmente porque yo estoy ¿sí?, convencido de que aquí en diciembre, ya venía eso desde hacia varios meses, pero afloró en noviembre y después en di-ciembre había un plan, un plan diseñado por algún grupito de personas con una meta, sacarme del gobierno. Y, luego hablaron de que en enero iban a seguir y por supuesto ante tal evidencia nos fuimos a esa batalla. Yo considero que ese plan que tenía y tiene pero ya debilitados y neutralizados así lo creo, contactos fuera del país por gente que quiere como que regresar aquí a seguir hacien-do de las suyas, yo considero que ese plan ha sido neutralizado y vencido entre los meses de diciembre y en enero con todo lo que ha ocurrido en el mes de enero.

Entonces mi determinación es la siguiente, porque uno anda, y ustedes saben que yo soy zurdo con una espada y con un arado. La Biblia dice -tu hablaste de Dios Sindoni- la palabra de Dios yo creo mucho en la palabra de Dios y me considero no evangélico como por ahí surgió, parece que alguien mal interpretó entre comillas algo que yo dije, no yo respeto mucho a los evangélicos pero no soy evangélico soy católico, cristiano, practicante así me considero.

Ahora, la Biblia dice y ojalá que algún día eso sea verdad. Dice la Biblia que algún día el hierro de las espadas se transformará en hierro de los arados para producir para que no haya más guerras ni muertes ni sangre entre los hermanos hijos de Dios como somos todos, esa es la esperanza del futuro.

Entonces recordando esa palabra de Dios. Si, uno en este caso este humilde servidor anda como que con una espada y un arado dando vueltas. Y, creo que yo he tenido en estos últimos meses la espada en la mano izquierda -soy zurdo- y el arado en la mano derechha. Hoy cambio la espada a la mano derecha y cambio el arado a la mano izquierda, hoy lo hago. (Aplausos).

Ahora, yo sueño. Yo soy uno de los soldados que sueña con el día en que yo agarre la espada y no es que me la cambie de mano, yo quisiera algún día envainar la espada para siempre. Envainarla para siempre y guardarla en el baúl de los recuerdos y entonces ponerle las dos manos, los dos lóbulos del cerebro, el pecho, las dos piernas y las mil almas que uno recoge por dentro al arado para construir sin ninguna perturbación la Venezuela que aquí todos queremos, la Venezuela que aquí todos soñamos. (Aplausos).

He hecho un conjunto de reflexiones y he sacado una conclusión y en tercer lugar he tomado una determinación. Pero en cuarto lugar, hermanos quiero hacer una solicitud, no sólo a quienes han venido a engalanar en este Teatro hermoso de la Opera en Mara-cay, este acto de juramentación de Adina nuestra nueva Ministra de Producción y Comercio sino a todos los venezolanos sin excep-ción de ningún tipo, a todos los que se sienten venezolanos y los que son venezolanos y los que viven en este país nuestro país una solicitud. Yo pido ayuda para lograr envainar esa espada. Ayúdenme a envainarla pues. (Aplausos).

Ayúdenme a envainarla y yo seré feliz el día que la envaine para siempre, el día que la guarde para siempre. Y vamos todos jun-tos a poner todo nuestro ser en el arado, en la construcción de un país que está llamado, que está señalado todo lo indica, nuestra historia lo indica es un país de grandezas no es un país de pequeñeces este nuestro país.

Es un país que nació con la grandeza. Todo lo indica no sólo nuestra historia, lo indica nuestra geografía, lo indica nuestro territorio, lo indica la tierra firme venezolana, lo in-dica el subsuelo venezolano, lo indican las aguas venezolanas, lo indican las montañas hermosas, lo dice el Salto Angel lo dice el Orinoco lo dicen los valles de Aragua; lo dicen los lagos de Maracaibo y de Valencia, lo dice el Caribe, lo dice el Arauca, lo dice el Capanaparo lo dice el Meta, lo dicen las grandes sabanas este es un país inmenso hermano, este es un país infinito sin límites para ser grandes, para ser un gran país, un verdadero país en donde vivamos todos dignamente en paz como hermanos, todo lo indica y nos vamos por ese país. Yo más allá de las circunstancias que me han rodeado tengo es, ese sueño, ese sueño de tener la Venezuela que la inmensa mayoría de nosotros soñamos, y yo tengo la certeza de que lo vamos a lograr.

Pero me permito pues en este acto con todas estas palabras que hemos oído de Luisa Romero, de Adina Bastidas, de Sindoni y este ambiente tan grato, tan bonito de Maracay para hacer esa solicitud en base a las reflexiones y a la determinación que ya he anunciado.

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