Las vacas lecheras necesitan un periodo
de descanso entre lactaciones. La ubre y el tracto digestivo se
benefician especialmente de este descanso durante el periodo seco.
El periodo seco es actualmente el comienzo de la próxima
lactación. Es el momento propicio para instituir las practicas
de manejo que prevengan las enfermedades y aseguren una producción
optima durante la lactación entrante. Este articulo describe
algunas practicas de manejo dirigidas a promover la buena salud
del animal y unos buenos rendimientos al comienzo del periodo
de lactación.
Secado:
El secado ocurre cuando la leche se deja en la ubre por 18 horas
o más. La presión resultante hace que las glándulas
mamarias cesen de producir leche. Esto eventualmente repercute
en la reducción del tamaño de la ubre.
Las recomendaciones estándar han sido las de retirar los
concentrados de la ración diaria de la vaca con una semana
de anterioridad al cese abrupto del ordeño. Moviendo las
vacas que están terminando su periodo de lactación
a otro corral o división y restringirlas el consumo de
agua de beber, lo que ocasiona una reducción en la producción
de leche. Las vacas que aun producen más de 25 kg de leche
por día son difíciles de secar abruptamente y pueden
ser más susceptibles a desarrollar infecciones intramamarias.
Investigaciones recientes sugieren que una mejor manera de secar
a las vacas seria la de retirar el concentrado de la ración
diaria de 7 a 14 días y durante este tiempo ordeñar
solamente una vez al día. Las vacas secadas con este método
desarrollan menos problemas con infecciones por mastitis que las
vacas que se secan abruptamente sin cambio ninguno en su ración
diaria.
Las vacas deben tener un periodo seco de unos 60 días.
Durante este tiempo deben estar separadas de las vacas lactantes
y agrupadas según la fecha que comenzaron su secado y la
fecha estimada del parto. Estos grupos facilitaran un mejor manejo
para su nutrición. Las vacas secas deben ser alojadas en
corrales o prados limpios y secos El ejercicio es muy importante
para el mantenimiento de las funciones corporales y el buen estado
muscular.
Comienzo
del periodo seco:
Este periodo comprende las primeras 4-5 semanas después
del secado de la vaca. Durante este periodo hay que poner atención
especial con los temas de la prevención de Mastitis, la
suplementación de vitaminas y con la condición corporal
de los animales.
Prevención de Mastitis
Los tratamientos intramamarias con antibióticos son necesarios
durante el comienzo del periodo seco para prevenir nuevas infecciones
en las ubres. Estos tratamientos también ayudan a eliminar
infecciones subclinicas provenientes de la pasada lactación.
La selección de los productos para el tratamiento deben
basarse en el consejo de su veterinario y en la sensitividad de
los organismos causantes de las pasadas infecciones en su rebaño
al producto.
Dos recomendaciones estandarizadas deben practicarse. Inmediatamente
después del ultimo ordeño, aplique intramamariamente
a los cuatro pezones la preparación de antibiótico
con efectos residuales. Antes de esta aplicación haga una
buena preparación aséptica de las puntas de los
cuatro pezones por medio de baños en soluciones antisépticas
y limpieza manual con algodón impregnado en alcohol. Esta
limpieza evitara que los organismos ambientales causantes de mastitis
sean introducidos accidentalmente durante la introducción
de la canícula en el pezón.
Suplementación
de Vitaminas
Las vacas durante su ultima etapa en la gestación tienen
unos requerimientos altos de vitaminas A, D, E y de Selenio.
La vitamina A se sabe que previene los nacimientos de terneros
prematuros, débiles o mortinatos y la retención
de la placenta. El suministro de premezclas líquidas con
una dosis oral diaria de 100.000 IU o por medio de inyecciones
intramusculares, en el periodo seco, previene cualquier deficiencia.
La suplementación de la vitamina E y de Selenio son necesarios
para aumentar las defensas del cuerpo contra cualquier invasión
de agentes infecciosos. Los niveles recomendados para las vacas
de raza Holstein confinadas en áreas deficientes en selenio
son, vitamina E 1000IU/Día y para el selenio 3 mg/día
durante el periodo seco, la mejor vía de administración
es a través de su inclusión en el alimento.
La ración diaria de las vacas secas debe ser evaluada y
balanceada para que provea las cantidades correctas de vitaminas
A,D,E y Selenio.
Condición
Corporal
Las vacas en el comienzo del periodo de lactación tienen
unos requerimientos muy altos de energía para la producción
de leche y la reproducción. También tienen una reducida
ingestión de materia seca durante los primeros 60 o 70
días en lactación. Durante esos días tienen
que utilizar como fuente de energía las reservas de grasas
acumuladas en los depósitos corporales.
La puntuación de la condición corporal indica la
cantidad de energía almacenada disponible para la vaca.
En el comienzo de la lactación 1 kg de grasa corporal suple
la energía necesaria para producir 7 kg de leche. Las vacas
lactantes usan aproximadamente 1 kg de grasa corporal para alcanzar
los requerimientos de energía. Si las vacas se vieran forzadas
a usar mas de 1 kg de grasa corporal al día y especialmente
durante los primeros 14 días en lactación, la degeneración
de grasa en el hígado resultaría excesiva. Y como
resultado puede haber Cetosis y los intervalos de concepción
pueden ser más prolongados.
Las vacas mejoran su condición corporal más eficientemente
durante la ultima fase de lactación. Idealmente las vacas
al llegar al periodo seco deberían tener una puntuación
de 3,5-4. No deberían haber cambios de perdidas o ganancias
de la condición corporal durante el periodo seco, a no
ser que sean necesarios. La ración diaria durante este
periodo seco debe ser evaluada y balanceada para cumplir con los
requerimientos diarios de proteína y del total de nutrientes
digestibles (TDN) recomendados en 1989 por el Consejo de Investigación
Nacional.(NRC) 1.35 kg de proteína cruda/día y 6.3
kg total de nutrientes digestibles (TDN) diarios para una vaca
seca de 700 Kg de peso.
Periodo
final del Secado
Este periodo comprende las ultimas tres semanas anteriores al
parto. Durante este tiempo se debe enfatizar en el control de
la alimentación, prevención de la enfermedad de
la leche y en prepararse para el parto.
Control
de la Alimentación
Al ir finalizando el periodo de gestación el desarrollo
del útero ocupa más espacio en la cavidad abdominal.
Esto hace que la capacidad de volumen para el alimento en el rumen
disminuya. Las vacas durante este ultimo periodo de gestación
están limitadas a una ingestión diaria de materia
seca equivalente al 2% (de su peso corporal). En estos momentos
se debe escoger un forraje base de buena calidad. Preferentemente
debería consistir en unos 12 kg de ensilaje de maíz
y heno a discreción. La ración para vacas en lactación
puede ser gradualmente incrementada en 4-5 kg hasta el día
del parto. El control de la alimentación con una ración
conteniendo cereales, dos semanas antes del parto, ayudara a evitar
los problemas digestivos resultantes por los cambio bruscos con
la alimentación de raciones pre y post- parto.
Después del parto, aumentar los cereales gradualmente (máximo
1kg/día) según aumenta la producción el apetito
también aumenta. Es el momento de aumentar primeramente
el concentrado proteico para estimular la producción de
leche y seguir después con un aumento de los cereales en
la ración. Durante el periodo de lactación la relación
de concentrado/forraje sobre la base de la materia seca nunca
debe exceder de 60:40. Las formulas comerciales de alimentos y
las mezclas de las raciones completas en las granjas que exceden
esta relación corren el peligro de predisponer a las vacas
a sufrir desplazamientos del abomaso, laminitis y problemas de
perdida de apetito.
La introducción a las de raciones completas mezcladas de
lactación a las vacas que están finalizando su periodo
seco, es una forma de control de alimentación. Si fuera
posible las vacas secas debieran recibir una ración completa
mezclada formulada para vacas de poca producción baja en
calcio y en un periodo máximo de 5 días antes del
parto. Un periodo más prolongado puede predisponer a las
vacas adultas a padecer la fiebre de la leche.
Prevención
de la Fiebre de la Leche
Calcio:
Los requerimientos de calcio en la sangre de una vaca lechera
experimentan un aumento súbito al finalizar el parto y
la iniciación del periodo de lactación. Cuando los
niveles de calcio en la sangre son muy bajos, las vacas pueden
desarrollar la enfermedad de la fiebre de la leche durante el
tiempo del parto. En adición, el tono muscular y el apetito
bajaran de nivel durante las dos primeras semanas de lactación.
Un buen tono muscular mejora la función del tracto digestivo
y asiste al útero recobrar su posición normal. Un
buen apetito hace aumentar la ingestión de materia seca,
la producción de leche y ayuda a prevenir la Cetosis.
Una vaca en los comienzos de lactación produciendo 40 litros-diarios,
requiere un nivel diario de calcio en la sangre de aproximadamente
56 gramos provenientes de su ración y de los depósitos
de reserva de calcio en los huesos.
La capacidad de ingestión de materia seca de la vaca durante
el comienzo del periodo de lactación esta limitada. Por
lo dicho es difícil que la vaca pueda obtener suficiente
calcio de la ración para cubrir sus necesidades. Para obtener
un estado de salud optimo y una buena producción la vaca
necesita usar el calcio de sus reservas almacenadas en los huesos.
Si la vaca es estimulada para liberar el calcio de reserva almacenado
en sus huesos puede obtener de esta forma de 10-15 gramos diarios.
Esto alcanza a ser el 20-25% de sus necesidades diarias en los
niveles de calcio en la sangre. Sin embargo se necesitan unos
14 días para acondicionar la liberación del calcio
almacenado en los huesos a la sangre. Por lo tanto es esencial
empezar este acondicionamiento por lo menos dos semanas antes
del parto, alimentando a las vacas que están al final de
su periodo seco con una alimentación menos de 100 gr de
calcio en la dieta diaria (70 gramos diarios en las razas más
pequeñas) Esta estrategia de la alimentación deficiente
en calcio, estimula a la vaca a movilizar el calcio de las reservas
antes del parto.
La movilización del calcio desde los huesos durante los
inicios de la lactación es muy importante ya que los 10
o 15 gramos que están disponibles diariamente están
al nivel celular Figura 1. Una vaca al inicio de la lactación
produciendo 40 litros diarios necesita un nivel de calcio en las
células de la sangre de 56 gramos diarios

Magnesio
Altas incidencias de la Fiebre de la leche han sido confirmadas
en rebaños lecheros con una insuficiente suplementación
de magnesio durante la fase final del periodo seco. Las vacas
deficientes en magnesio tienen una tasa de movilización
de calcio baja cuando se las compara con vacas que han recibido
una dieta adecuada de magnesio. La prevención contra la
enfermedad de la fiebre de la leche incluye la evaluación
y balance de las raciones en calcio, fósforo y magnesio
Los niveles siguientes son los recomendados en la ración
completa: calcio 0.39%, fósforo 0.24%, y magnesio 0.23%.
La libre administración de sales minerales puede resultar
en un desbalance nutricional de los minerales. Por ejemplo, un
exceso de fósforo puede interferir con el metabolismo de
la vitamina D y causar la fiebre de la leche. Los minerales deben
ser suministrados diariamente en cantidades calculadas previamente.
Prevención
del edema de la ubre.
A las vacas secas se le debe suministrar de 30- 40 gramos diarios
de sales de cobalto yodada. Un excesos de sodio proveniente de
la sal, puede ser la causa del edema de las ubres en vacas secas
y vaquillas jóvenes.