Pagina de Información Ganadera de Ray Del Pino
Coccidiosis

Las ovejas pueden ser infectadas por unas 15 especies de Eimeria y por Cryptosporidium parvun, la mayoría de estas especies de Eimeria no son patógenas para las ovejas, (las especies de Eimeria que infectan a las cabras son unas 12 y no son las mismas que infectan a las ovejas).
Los corderos de tres a cinco meses de edad son frecuentemente más afectados que los animales más viejos. Las ovejas más viejas pueden contener los parásitos, pero rara vez desarrollan enfermedad. Es común que las ovejas tengan más de una de especie de coccidia presente en cualquier momento. Con infecciones mixtas una de las especies puede ser la que registre un recuento más alto de oocistos en las heces.
Debido a que los oocistos son prevalentes en las heces de ovejas de todas las edades. La coccidiosis no puede diagnosticarse únicamente por el hallazgo de oocistos. Recuentos máximos de oocistos de más de 100.000/g de heces han sido comunicados en corderos de 8 a 12 semanas de vida aparentemente sanos. Sin embargo, las heces diarreicas que contengan más de 20.000 oocistos/gramo de heces de una especie patógena son características de la coccidiosis ovina.
Eimeria ovinodalis (ninakohlyakimovae) y Eimeria ahsata son generalmente las dos únicas especies "patógenas" (Causantes de enfermedad) asociadas generalmente con la enfermedad de la Coccidiosis en corderos de 1 a 6 meses de edad, la enfermedad es frecuentemente un problema en los cebaderos de corderos. Las pérdidas financieras al granjero son ocasionadas por las muertes y por la baja ganancia de peso de los corderos de cebo. La especie Cryptosporidium parece infectar a numerosos animales nonatos, incluso a corderos de menos de un mes de vida.
El ciclo de vida de las diversas coccidias sigue un modelo básico, aunque algunos detalles varíen un poco. Las etapas de desarrollo en el animal dan origen a un huevo microscópico llamado, (oocisto) que es expulsado afuera en las heces. En condiciones apropiadas de temperatura, humedad, y de oxígeno, los oocistos se desarrollaran dentro de tres a cinco de días para formar unas esporas que son capaces de infectar a otras ovejas. En esta etapa, los oocistos contienen ocho cuerpos (llamados esporozoitos), cada uno de ellos es capaz de penetrar en una célula en el intestino del animal después de que el animal haya ingerido el oocisto. Cuando los esporozoitos penetran en las células intestinales, ellos se desarrollan intracelularmente reproduciéndose según la especie de coccidia implicada en unos pocos o en muchos descendientes. Cada descendencia a la vez puede invadir otra célula intestinal. Este ciclo puede repetirse varias veces. Debido a la multiplicación de los ciclos de estado de estos parásitos hay un gran números de células intestinales que se destruyen.
Eventualmente, el ciclo se detiene y las células de sexo (varón y hembra) se producen. El varón fertiliza a la hembra para producir un oocisto, el cual desgarra la célula intestinal y pasa afuera con las heces. Millares de oocistos, cada uno conteniendo ocho esporozoitos en su madurez son descargados en las heces de un animal infectado. Por lo tanto, las ovejas criadas en condiciones de hacinamiento o en condiciones insalubres corren un gran riesgo de ser infectadas.

Figura 1. Ciclo de vida de la coccidia en las ovejas




La severidad de la enfermedad depende de un número de factores incluyendo el número de oocistos ingerido por el animal, las especies de coccidia y la edad del animal. La Coccidiosis ocurre principalmente en corderos, y es acompañada comúnmente por diarrea que varía en la severidad desde heces algo blandas hasta descargas profusas sanguinolentas, deshidratación, pérdida de peso, pérdida de apetito, y ocasionalmente la muerte puede ser las consecuencia de la enfermedad.
El diagnóstico se hace usando una combinación entre la historia del rebaño, señales clínicas, examen físico del animal, y el examen microscópico de las heces tomadas del recto. La diarrea puede preceder a una descarga fuerte de oocistos y continuar después de que los niveles de oocistos hayan bajado. A causa de los muchos problemas asociados con él diagnostico de la coccidiosis, es aconsejable consultar con su veterinario en casos de que se sospeche un brote de esta enfermedad en su granja.
Para establecer programas efectivos para su control, hace falta que el manejo del cuidado del ganado se mejore ya que la causa principal de los brotes de coccidiosis es la potencialidad de infección a otros animales susceptibles en el rebaño. En los cebaderos, hay que prevenir que el agua de bebida y el alimento estén protegidos y así evitar la contaminación por las heces. Las ovejas pero especialmente los corderos, no deberían alimentarse directamente sobre el suelo donde el estiércol puede contaminar la alimentación. La humedad excedente debería desaguarse de los corrales y siempre mantener una cama seca y limpia. Los animales infectados deberían estar aislados para evitar la exposición a otras ovejas. Solamente se necesitan unos días antes de que los oocistos pasados en las heces lleguen a ser infecciosos. Al mover a la oveja o al cordero infectado de un corral o con una buena limpieza de este corral durante dos o tres veces por semana se interrumpirá el ciclo de vida del parásito y esto ayudara a controlar la enfermedad. Los animales severamente infectados deberían aislarse del resto del rebaño y comenzar con su tratamiento.
Hay varias drogas disponibles contra la coccidiosis que pueden usarse, además de las practicas de manejo recomendadas anteriormente. Estas incluyen a la monensina, amprolio, sulfametacina etc. Las recomendaciones específicas para su uso en programas preventivos deben obtenerlas de su veterinario.

Ray Del Pino
Traducción del Articulo:Parasites of Sheep
Adapted from Agdex 430/652-1
From Sheeps and Goats
Alberta Agriculture Food and Rural Development
y Referencias:Manual Veterinario Merck
 

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